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Notas de la palabra clave

Jonatás de Belén (pastor de la Natividad)

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Comodidad de lectura

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ECR 30.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

30.9 «Me acordaré de ti, de todos vosotros...».

«¿Le hablarás a tu Niño de nosotros?».

«Lo haré».

«Yo soy Elías».

«Y yo, Leví».

«Y yo, Samuel».

«Y yo, Jonás».

«Y yo, Isaac».

«Y yo, Tobías».

«Y yo, Jonatán».

«Y yo, Daniel».

«Simeón, yo».

«Yo me llamo Juan».

«Yo, José; y mi hermano, Benjamín. Somos gemelos».

«Recordaré vuestros nombres».

«Tenemos que marcharnos... pero volveremos... ¡Y te traeremos a otros para adorar!...».

«¿Cómo volver al aprisco dejando a este Niño?».

«¡Gloria a Dios que nos lo ha mostrado!».

«Déjanos besar su vestido» dice Leví con una sonrisa de ángel.

María alza despacio a Jesús y, sentada sobre el heno, ofrece los piececitos arropados para que los besen. Y los pastores se inclinan hasta el suelo y besan esos piececitos minúsculos cubiertos por la tela. Quien tiene barba primero se la adereza. Casi todos lloran y, cuando tienen que marcharse, salen caminando hacia atrás, dejando allí su corazón...

La visión me termina así, con María sentada en la paja con el Niño en su regazo, y José mirando y adorando, apoyado con un codo en el pesebre.

ECR 75.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

75.4 ¿Y los otros? Erais doce: Elías, Leví, Samuel, Jonás, Isaac, Tobías, Jonatán, Daniel, Simeón, Juan, José, Benjamín. Mi Madre me repetía siempre vuestros nombres como los de mis primeros amigos».

«¡Oh!». Los pastores están cada vez más conmovidos.

«¿Dónde están los demás?».

«El anciano Samuel, muerto, de viejo, hace veinte años. A José le mataron por combatir en la puerta del aprisco para dar tiempo a su esposa, madre desde hacía pocas horas, de huir con éste, que yo recogí por amor de mi amigo, y por... por seguir teniendo niños a mi alrededor. También tomé conmigo a Leví... le perseguían. Benjamín es pastor en el Líbano con Daniel. Simeón, Juan y Tobías, que ahora se hace llamar Matías en recuerdo de su padre, al cual también le mataron, son discípulos de Juan. Jonás está en la llanura de Esdrelón, al servicio de un fariseo. Isaac tiene la espalda hecha cisco, está en la absoluta miseria y solo, está en Yuttá. Le ayudamos como podemos... pero estamos todos en la ruina y es como gotas de rocío en un incendio. Jonatán es ahora siervo de un noble de Herodes».

«¿Cómo habéis logrado, especialmente Jonatán, Jonás, Daniel y Benjamín, conseguir estos trabajos?».

«Me acordé de Zacarías, tu pariente... Tu Madre me había enviado a él. Cuando nos volvimos a juntar en las gargantas de Judea, fugitivos y malditos, los llevé donde Zacarías. Fue bueno. Nos protegió, nos dio de comer. Nos buscó un patrón como pudo. Yo ya había recibido del herodiano todo el rebaño de Ana... y me quedé a su servicio... Cuando el Bautista llegó a la edad madura y empezó a predicar, Simeón, Juan y Tobías se fueron con él».

«Pero ahora el Bautista está prisionero».

«Sí. Y ellos vigilan en torno a Maqueronte, con un puñado de ovejas para no levantar sospechas; ovejas que les ha dado un hombre rico, discípulo de Juan, tu pariente».

«Quisiera verlos a todos».

«Sí, Señor. Iremos a decirles: “Venid, Él vive, Él se acuerda de nosotros y nos ama”».

«Y os quiere entre sus amigos».

«Sí, Señor».

«Pero, en primer lugar, iremos adonde Isaac. Samuel y José ¿dónde están enterrados?».

«Samuel en Hebrón. Quedó al servicio de Zacarías. José... no tiene tumba, Señor. Le quemaron con la casa».

«Pronto estará en la Gloria, no entre las llamas de los crueles, sino entre las llamas del Señor, Yo os lo digo; a ti, José, hijo de José, te lo digo. Ven, que Yo te bese para decir gracias a tu padre».

«¿Y mis hijos?».

«Ángeles, Elías. Ángeles que repetirán el “Gloria” cuando el Salvador sea coronado».

«¿Rey?».

«No. Redentor. ¡Oh, cortejo de justos y santos! ¡Y delante las falanges blancas y purpúreas de los párvulos mártires! Una vez abiertas las puertas del Limbo, subiremos juntos al Reino inmortal. ¡Y luego iréis vosotros y volveréis a encontrar padres, madres e hijos en el Señor! Creed».

«Sí, Señor».

«Llamadme Maestro.»

Detalle

Resumen Jesús ha encontrado a Elías y Leví, dos pastores del Nacimiento. Explica dónde están los otros pastores, qué hizo Zacarías por ellos y quién siguió a Juan Bautista cuando comenzó su misión de Precursor.

Una nota en la segunda etidción hace la siguiente aclaración.

Significa : *el rebaño que yo guardaba en nombre de Ana había sido tomado por el Herodiano, así que me pasé a su servicio.

ECR 99

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús se encuentra en Tiberíades. Es guiado por el pastor Simón hasta la casa de Kouza. Le acogen, pero Juana se está muriendo y Jonathas, en un último esfuerzo desesperado, la ha conducido a las montañas del Líbano. Elise, la enfermera de Juana, llora y Jesús la anima a tener fe. Le dice que estará en Nazaret y que si Jonathas regresa antes de seis días, deberá enviar a su ama a su ciudad natal.

ECR 102

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús está en Nazaret. Judas le preguntó si iba al Monte Líbano y él le confirmó que sí, porque se lo había prometido a Ester y tenía que ver a los pastores Daniel y Benjamín. El Iscariote decidió entonces marcharse para ir a ver a su madre, y Pedro se alegró mucho de esta inesperada partida. A continuación, Jesús dirigió palabras de consuelo a Santiago de Alfeo, que se sentía invadido por los escrúpulos al pensar que no estaba haciendo lo correcto con su propia madre. A continuación, el Maestro exhorta a Pedro a ser caritativo con Judas.

Jonathas llega entonces a toda prisa, adora al Salvador y, sobre todo, le pide un milagro para su señora, Juana de Kouza, que se está muriendo. Ella le ordena que dé media vuelta y vuelva a casa, y es entonces cuando Ester les avisa de que Cristo está en Nazaret. Sin esperar, el Señor se puso en camino con el pastor, utilizando burros como montura. Encontró a Juana y la salvó, y ella creyó inmediatamente en el Salvador.

ECR 103

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús viaja con Jonatás y los discípulos para encontrar a Benjamín y Daniel, dos pastores de la Natividad. Hablan de Herodes y de su hermano Felipe, así como de Kuzah, que sirve al Tetrarca. Luego hablan de los mártires que darán su vida por Cristo, y Jesús habla del martirio de Pedro. Más tarde, la visión continúa, y el grupo habla de Doras y de cómo hizo esclavo a Jonás. Por último, hay un encuentro con los pastores Daniel y Benjamín, que obviamente están encantados de volver a ver a su Señor.