Ir al contenido

Notas de la palabra clave

Jonás de Belén (pastor de la Natividad) y mártir de Esdrelón

Página 1 de 3

Comodidad de lectura

Aa

ECR 77.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Jesús zanja la cuestión diciendo a Leví: «¿Has estado alguna vez en Galilea?».

«Sí, Señor».

«Vendrás conmigo, para conducirme a donde Jonás. ¿Le cono­ces?».

«Sí. Por Pascua nos veíamos siempre; yo iba a verle entonces».

José baja la cabeza apenado. Jesús se da cuenta. «Juntos no podéis venir. Elías se quedaría solo con las ovejas. Pero tú vendrás conmigo hasta el paso de Jericó, donde nos separaremos por un tiempo. Te diré después lo que tienes que hacer».

Detalle

Judas estaba muy nervioso y tendía a refunfuñar. Cuando señala que Jesús no le quería directamente, el Señor corta la conversación y habla con Leví.

ECR 88

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Leví y José, los pastores, están con Jesús; también están Juan, Simón el Zelote y Judas. Llegaron a la llanura de Esdrelón. Mientras Leví se adelanta para avisar a Jonás, Jesús se queda solo con Juan. El amado le dice que prefiere su barca a los duros tormentos infligidos por Doras, y Jesús, sólo medio en broma, le pregunta si realmente prefiere su barca. Juan responde impulsivamente que Cristo la prefiere, porque él es el Amor en la Tierra. Jesús se tomó entonces el tiempo de explicarle que el Amor tiene hambre de amor y que pocos hombres sabrán amar a Dios como es debido. Amar es lo que hace Juan, y el Señor toma el ejemplo del trigo que se da a todos, alimentando a sus hermanos. Esta dulce conversación llega a su fin y llega Jonás. El maltratado pastor se alegra de volver a ver a su Maestro. Hablan de María y luego de los malos tratos de Doras. Jesús le anima a permanecer en su lugar, a seguir santificándose y santificando a los demás. Así podrá seguir evangelizando entre los pobres que encuentre. Finalmente, el Señor va a ver a los demás trabajadores de Doras con su fiel amigo.

ECR 89

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús deja a Jonás, el pastor de Belén. Jonás se entristeció porque el Maestro se iba y lloró, pero Jesús le animó a quedarse donde estaba y le prometió traerle a María, su Madre. Finalmente, selló las tierras de Doras para que nada pudiera dañar sus dominios. Simón el Zelote pidió entonces hablar con el Maestro y le propuso utilizar la compra de su casa para liberar a Jonás. El zelote sugirió pasar por Lázaro y Jesús accedió. Entonces le dijo que le dolía ver sufrir a la gente buena, pero que Dios no debía proveerlo todo, porque entonces estaría robando a sus amigos, que también debían ser misericordiosos y caritativos. Simón comprendió lo que pensaba, y le dijo que cuanto más lejos iba, más vislumbraba la Perfección que es Dios. Jesús dio entonces una definición muy bella del Altísimo, y Leví, el pastor, le pidió ir con él a Nazaret, en nombre de su Madre. Jesús aceptó.

Más tarde, Jesús llega a su pueblo. Saluda a algunas mujeres, entre ellas a María de Alfeo, que ha venido a llevar cántaros de agua para la Virgen. Jesús le coge los cántaros y va él mismo a sorprender a su Madre. Ella se alegra de ver de nuevo a su Hijo, pero ve que está cansado y fatigado. Quiso descansar a su lado y acabó durmiéndose sobre el Corazón de María.

ECR 89.6

El Evangelio como me ha sido revelado