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Notas del tema

Los réprobos acogidos por Jesús

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Comodidad de lectura

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ECR 96.3-4

El Evangelio como me ha sido revelado

Traducción en curso

Palabras clave

ECR 97

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

En Cafarnaún, la pequeña Juana y Tobie discuten por unos higos. El hermano mayor, sin querer, deja caer un palo sobre su hermana, haciéndole daño. Jesús los reconcilia y les recoge higos. Luego se reúne con los apóstoles. Pedro, siempre fiel a su estilo, refunfuña porque Elías de Cafarnaún ha pasado por allí y siempre ha sido tan desagradable. Pero Jesús les asegura que intentará hacer las paces con ellos mostrándoles respeto.

Llegan a la plaza de Cafarnaún y Jesús llama a Mateo para que le siga. Los discípulos se asombran, la acogida de Mateo es mixta, Judas se muestra glacial. Van a casa del recaudador de impuestos, que quiere hacer una gran fiesta por su conversión. Cuando se marcha, Judas se lo reprocha y Pedro le dice la verdad. Jesús se muestra severo y les pide que se comporten cuando vuelvan Mateo y sus amigos.

Se acaba la comida. Tres fariseos -Elías, Simón y Urías- piden entrar, lo que Jesús permite, para que su malicia no exagere lo que está sucediendo. Los fariseos se muestran evidentemente despectivos, a pesar de las palabras de Jesús, y se marchan. Pero Jesús les dice que lo dejen estar y que su buena conciencia les justifica.

ECR 98

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús y los Doce están en el lago, en dos barcas. Se cruzan con otro barco romano, con María Magdalena a bordo. Jesús está absorto en sus pensamientos mientras Judas, Pedro y Simón el Zelote intervienen, sobre todo a causa del Iscariote. Entonces el Señor pide a Simón de Jonás que los conduzca a un rincón aparte. Les enseña largamente las líneas esenciales de su doctrina.

ECR 98.11

El Evangelio como me ha sido revelado

Traducción en curso

Palabras clave

ECR 99

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús se encuentra en Tiberíades. Es guiado por el pastor Simón hasta la casa de Kouza. Le acogen, pero Juana se está muriendo y Jonathas, en un último esfuerzo desesperado, la ha conducido a las montañas del Líbano. Elise, la enfermera de Juana, llora y Jesús la anima a tener fe. Le dice que estará en Nazaret y que si Jonathas regresa antes de seis días, deberá enviar a su ama a su ciudad natal.