ECR 130.2
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Notas del tema
Comodidad de lectura
ECR 130.2
Traducción en curso
ECR 131
Jesús nos enseña a no robar y a no envidiar a los demás. En particular, vuelve a los orígenes de la envidia, con Lucifer, Adán y Eva, Caín y Abel. El Señor nos exhorta también a ser sencillos como pájaros, a confiar en Dios y en su Providencia. A petición de otros, habla del pecado de Herodes y de la prostitución. Luego cura a un hombre casi ciego.
ECR 132
En su discurso, Jesús habla del Primer Libro de los Macabeos, con la Fiesta de la Dedicación. Nos invita a seguir las bases de la Ley para santificarnos, es decir, el Decálogo. Luego explica que debemos purificarnos (mediante el arrepentimiento), poner a Dios en nuestro corazón y tener un altar nuevo, sabiendo que Cristo reza con nosotros al Padre y que no debemos tener miedo de acercarnos a él. Cuando terminó, habló con Pedro, que lamentó no saber hablar, pero Jesús le confirmó su primacía espiritual. Su apóstol también le preguntó si podría tener un hijo, pero Jesús le dijo que no: más bien, su Vicario tendría miles de hijos espirituales. El Maestro también le asegura que podrá hablar cuando llegue el momento, y le manda vender un anillo precioso.
ECR 132.5
ECR 133
Jesús habla con Andrés. Le habla de los pájaros y luego de su labor silenciosa y eficaz. Andrés es el modelo ideal de sacerdote. Luego, Juan, Simón y Judas, que habían ido a Jerusalén, regresan con una carta de María, la madre de Jesús. Se enteran de que los fariseos planean venir, sorprenderle y acusarle. Los apóstoles aún no se sienten preparados para enfrentarse al Sanedrín y pedir a Cristo que se marche. Por fin abren los regalos hechos por las esposas de los discípulos. Pero Jesús está preocupado, sufriendo, y decide apresurar su marcha, pues aún no se lo han llevado. Preparan sus pertenencias para ir a Docco y luego a Betania.
ECR 133.5-7
Traducción en curso
ECR 135.3
Traducción en curso
ECR 135.6
Traducción en curso
ECR 135.6
Traducción en curso
ECR 136
Betania celebra la Fiesta de las Encenias - también conocida como la Fiesta de la Luz o la Fiesta de la Dedicación. Es el primer cumpleaños de Jesús sin su Madre. Cristo pasea por el jardín, escuchando a un ruiseñor. Después, tras bendecir al Padre por este canto, pasa un rato con Simón, hablándole del Cielo y de los lugares que tendrán allí los distintos santos y beatos. Entonces llega Marta, afligida porque María Magdalena se ha marchado recientemente, y quiere dejar este "sepulcro" para volver a sus alegrías. Van a la mesa y se les unen los pastores de Belén, que consuelan a Jesús por la ausencia de su Madre. Después de que el Señor haya dado las gracias a Lázaro y a Marta, teniendo la delicadeza de mencionar a María Magdalena y consolar a Marta, pasan a hablar del Evangelio de la Infancia: desde la Inmaculada Concepción, pasando por su Presentación en el Templo, sus esponsales con José, la Natividad, la Huida a Egipto, el regreso a Galilea y la vuelta al Templo. Finalmente, Pedro quiere recordar todo esto, pero teme no poder hacerlo: Mateo le asegura que tiene buena memoria y que él se lo dirá. Por último, Pedro quiere morir pronunciando el nombre de Jesús, y Jesús le confirma que así será.