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Notas del tema

La Iglesia católica

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ECR 1.1-3 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

1.1 ­Jesús me ordena: «Coge un cuaderno completamente nuevo. Copia en la primera hoja el dictado del día 16 de agosto. En este libro se hablará de Ella».

Obedezco y copio.

16 de agosto de 1944.

Dice Jesús:

«Hoy escribe esto sólo. La pureza tiene un valor tal, que un seno de criatura pudo contener al Incontenible, porque poseía la máxima pureza posible en una criatura de Dios.

La Stma. Trinidad descendió con sus perfecciones, habitó con sus Tres Personas, cerró su Infinito en pequeño espacio — no por ello se hizo menor, porque el amor de la Virgen y la voluntad de Dios dilataron este espacio hasta hacer de él un Cielo — y se manifestó con sus características:

el Padre, siendo Creador nuevamente de la Criatura como en el sexto día y teniendo una “hija” verdadera, digna, a su perfecta semejanza. La impronta de Dios estaba estampada en María tan nítidamente, que sólo en el Primogénito del Padre era superior. María puede ser llamada la “segundogénita” del Padre, porque, por perfección dada y sabida conservar, y por dignidad de Esposa y Madre de Dios y de Reina del Cielo, viene segunda después del Hijo del Padre y segunda en su eterno Pensamiento, que ab aeterno en Ella se complació;

el Hijo, siendo también para Ella “el Hijo” y enseñándole, por misterio de gracia, su verdad y sabiduría cuando aún era sólo un Embrión que crecía en su seno;

el Espíritu Santo, apareciendo entre los hombres por un anticipado Pentecostés, por un prolongado Pentecostés, Amor en “Aquella que amó”, Consuelo para los hombres por el Fruto de su seno, Santificación por la maternidad del Santo.

Dios, para manifestarse a los hombres en la forma nueva y completa que abre la era de la Redención, no eligió como trono suyo un astro del cielo, ni el palacio de un grande. No quiso tampoco las alas de los ángeles como base para su pie. Quiso un seno sin mancha.

Eva también había sido creada sin mancha. Mas, espontáneamente, quiso corromperse. María, que vivió en un mundo corrompido — Eva estaba, por el contrario, en un mundo puro — no quiso lesionar su candor ni siquiera con un pensamiento vuelto hacia el pecado. Conoció la existencia del pecado y vio de él sus distintas y horribles manifestaciones, las vio todas, incluso la más horrenda: el deicidio. Pero las conoció para expiarlas y para ser, eternamente, Aquella que tiene piedad de los pecadores y ruega por su redención.

ECR 1.3 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Dios, para manifestarse a los hombres en la forma nueva y completa que abre la era de la Redención, no eligió como trono suyo un astro del cielo, ni el palacio de un grande. No quiso tampoco las alas de los ángeles como base para su pie. Quiso un seno sin mancha.

Eva también había sido creada sin mancha. Mas, espontáneamente, quiso corromperse. María, que vivió en un mundo corrompido — Eva estaba, por el contrario, en un mundo puro — no quiso lesionar su candor ni siquiera con un pensamiento vuelto hacia el pecado. Conoció la existencia del pecado y vio de él sus distintas y horribles manifestaciones, las vio todas, incluso la más horrenda: el deicidio. Pero las conoció para expiarlas y para ser, eternamente, Aquella que tiene piedad de los pecadores y ruega por su redención.

ECR 1.3 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Eva también había sido creada sin mancha. Mas, espontáneamente, quiso corromperse. María, que vivió en un mundo corrompido — Eva estaba, por el contrario, en un mundo puro — no quiso lesionar su candor ni siquiera con un pensamiento vuelto hacia el pecado. Conoció la existencia del pecado y vio de él sus distintas y horribles manifestaciones, las vio todas, incluso la más horrenda: el deicidio. Pero las conoció para expiarlas y para ser, eternamente, Aquella que tiene piedad de los pecadores y ruega por su redención.

ECR 3.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Los justos son siempre sabios, porque, siendo como son amigos de Dios, viven en su compañía y reciben instrucción de Él, de Él que es Infinita Sabiduría.

ECR 3.6

El Evangelio como me ha sido revelado

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[Ser coronado de] hijos, [es la] gloria de la mujer casada, justificación del vínculo matrimonial, de que habla Salomón;

Palabras clave

ECR 3.9

El Evangelio como me ha sido revelado

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(...) No hace falta ser vírgenes para ser castos (...). Los tálamos castos tienen por custodios a los ángeles, y de tales tálamos provienen hijos buenos que de la virtud de sus padres hacen norma para su vida.

ECR 3.10

El Evangelio como me ha sido revelado

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Ahora no se desean hijos, pero no se desea tampoco la castidad. Por lo cual Yo digo que se profana el amor y se profana el tálamo.

Palabras clave

ECR 4.3

El Evangelio como me ha sido revelado

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4.3 ­Tenía esperanza por lo que sucedió el último día mientras oraba en el Templo — lo más que puede una mujer en la Casa de Dios — ya de noche. ¿Te acuerdas que decía: “Un poco más, todavía un poco más”? ¡No sabía separarme de allí sin haber recibido gracia! Pues bien, descendiendo ya las sombras, desde el interior del lugar sagrado al que yo miraba con arrobo para arrancarle al Dios presente su asentimiento, vi surgir una luz. Era una chispa de luz bellísima. Cándida como la luna pero que tenía en sí todas las luces de todas las perlas y gemas que hay en la tierra. Parecía como si una de las estrellas preciosas del Velo — las que están colocadas bajo los pies de los querubines —, se separase y adquiriese esplendor de luz sobrenatural... Parecía como si desde el otro lado del Velo sagrado, desde la Gloria misma, hubiera salido un fuego y viniera veloz hacia mí, y que al cortar el aire cantara con voz celeste diciendo: “Recibe lo que has pedido”. Por eso canto: “Una estrella te llegará”. ¿Y qué hijo será éste, nuestro, que se manifiesta como luz de estrella en el Templo y que dice “existo” en la Fiesta de las Luces? ¿Será que has acertado al pensar en mí como una nueva Ana de Elcana?

Detalle

Concepción de María. Ana, la madre de María, cuenta cuándo se cumplió su deseo:

Anotación

¿Tenía razón al ver en mí una nueva Ana de Elcana? En efecto, Joaquín había hablado de la madre del profeta Samuel en EMV 3.

Bajo los pies de los querubines: Los querubines (Kerubim) abundaban en la decoración del Templo de Salomón (por ejemplo: 1 Reyes 6:23-35). Las estrellas son probablemente las estrellas de David o el sello de Salomón.

Tuve la impresión de que un fuego partía de detrás del Velo sagrado, de la Gloria misma, que venía rápidamente hacia mí y que, al pasar por el aire, cantaba con voz celestial: "¡Que te suceda lo que has pedido! " Esta es la voz del Redentor, como leemos en EMV 4.5: "La Sabiduría misma descendió (...) y se hizo palabra a la mujer estéril" (p. 31).

¿Qué clase de niño será el nuestro, entonces, que aparece como la luz de una estrella en el Templo y dice: "Yo soy" durante la Fiesta de las Luces? La estrella forma parte de la profecía de Balaam. Núm 24, 17-19. Lo veo, pero no como presente; lo contemplo, pero no de cerca. Una estrella sale de Jacob, un cetro se levanta de Israel. Romperá los dos lados de Moab; cortará a todos los hijos del tumulto. Edom es su posesión; Seir, su enemigo, es su posesión, e Israel despliega su valor. De Jacob sale un gobernante; destruye en las ciudades lo que queda de Edom".

"Yo soy" : el nombre mismo de Dios, tal como fue definido a Moisés, segúnÉxodo 3:14-15. Esto es lo que dirá a los hijos de Israel: "El que me ha enviado a vosotros soy YO SOY". Ver la ficha sobre el Nombre Divino.

ECR 4.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

4.4 ¿Cómo la llamaremos a esta criatura nuestra que, dulce como canción de aguas, siento que me habla en el seno con su corazoncito, latiendo, latiendo, como el de una tortolita entre los huecos de las manos?».

«Si es varón, le llamaremos Samuel; si es niña, Estrella, la palabra que ha detenido tu canto para darme esta alegría de saber que soy padre, la forma que ha tomado para manifestarse entre las sagradas sombras del Templo».

«Estrella. Nuestra Estrella, porque... no lo sé, pero creo que es una niña. Pienso que unas caricias tan delicadas no pueden provenir sino de una dulcísima hija. Porque no la llevo yo, no me produce dolor; es ella la que me lleva por un sendero azul y florido, como si ángeles santos me sostuvieran y la tierra estuviera ya lejana... Siempre he oído decir a las mujeres que el concebir y el llevar al hijo en el seno supone dolor, pero yo no lo siento. Me siento fuerte, joven, fresca; más que cuando te entregué mi virginidad en la lejana juventud. Hija de Dios — porque es más de Dios que nuestra, siendo así que nacerá de un tronco aridecido — que no da dolor a su madre; sólo le trae paz y bendición: los frutos de Dios, su verdadero Padre».

«Entonces la llamaremos María. Estrella de nuestro mar, perla, felicidad, el nombre de la primera gran mujer de Israel. Pero no pecará nunca contra el Señor, que será el único al que dará su canto, porque ha sido ofrecida a Él como hostia antes de nacer».

«Está ofrecida a Él, sí. Sea niño o niña nuestra criatura, se la daremos al Señor, después de tres años de júbilo con ella. Nosotros seremos también hostias, con ella, para la gloria de Dios».

Detalle

La elección del nombre de Marie. Habla Anne, su madre.

ECR 4.5-7

El Evangelio como me ha sido revelado

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4.5 ­Dice Jesús:

«La Sabiduría, tras haberlos iluminado con los sueños de la noche, descendió; Ella, que es “emanación de la potencia de Dios, genuino efluvio de la gloria del Omnipotente”, y se hizo Palabra para la estéril. Quien ya veía cercano su tiempo de redimir, Yo, el Cristo, nieto de Ana, casi cincuenta años después, mediante la Palabra, obraría milagros en las estériles y en las enfermas, en las obsesas, en las desoladas; los obraría en todas las miserias de la tierra.

Pero, entretanto, por la alegría de tener una Madre, he aquí que susurro una arcana palabra en las sombras del Templo que contenía las esperanzas de Israel, del Templo que ya estaba en la frontera de su vida. En efecto, un nuevo y verdadero Templo, no ya portador de esperanzas para un pueblo, sino certeza de Paraíso para el pueblo de toda la tierra, y por los siglos de los siglos hasta el fin del mundo, estaba para descender sobre la tierra. Esta Palabra obra el milagro de hacer fecundo lo que era infecundo, y de darme una Madre, la cual no tuvo sólo óptimo natural, como era de esperarse naciendo de dos santos, y no tuvo sólo un alma buena, como muchos también la tienen, y continuo crecimiento de esta bondad por su buena voluntad, ni sólo un cuerpo inmaculado... Tuvo — caso único entre las criaturas — inmaculado el espíritu.

4.6 ­Tú has visto la generación continua de las almas por Dios. Piensa ahora cuál debió ser la belleza de esta alma que el Padre había soñado antes de que el tiempo fuera, de esta alma que constituía las delicias de la Trinidad, Trinidad que ardientemente deseaba adornarla con sus dones para donársela a sí misma. ¡Oh, Todo Santa que Dios creó para sí, y luego para salud de los hombres! Portadora del Salvador, tú fuiste la primera salvación; vivo Paraíso, con tu sonrisa comenzaste a santificar la tierra.

¡Oh, el alma creada para ser alma de la Madre de Dios!... Cuando, de un más vivo latido del trino Amor, surgió esta chispa vital, se regocijaron los ángeles, pues luz más viva nunca había visto el Paraí­­­so. Como pétalo de empírea rosa, pétalo inmaterial y preciado, gema y llama, aliento de Dios que descendía a animar a una carne de forma muy distinta que a las otras, con un fuego tan vivo que la Culpa no pudo contaminarla, traspasó los espacios y se cerró en un seno santo.

La tierra tenía su Flor y aún no lo sabía. La verdadera, única Flor que florece eterna: azucena y rosa, violeta y jazmín, helianto y ciclamino sintetizados, y con ellas todas las flores de la tierra fusionadas en una Flor sola, María, en la cual toda virtud y gracia se unen.

En abril, la tierra de Palestina parecía un enorme jardín. Fragancias y colores deleitaban el corazón de los hombres. Sin embargo, aún ignorábase la más bella Rosa. Ya florecía para Dios en el secreto del claustro materno, porque mi Madre amó desde que fue concebida, mas sólo cuando la vid da su sangre para hacer vino, y el olor de los mostos, dulce y penetrante, llena las eras y el olfato, Ella sonreiría, primero a Dios y luego al mundo, diciendo con su superinocente sonrisa: “Mirad: la Vid que os va a dar el Racimo para ser prensado y ser Medicina eterna para vuestro mal está entre vosotros”.

He dicho que María amó desde que fue concebida. ¿Qué es lo que da al espíritu luz y conocimiento? La Gracia. ¿Qué es lo que quita la Gracia? El pecado original y el pecado mortal. María, la Sin Mancha, nunca se vio privada del recuerdo de Dios, de su cercanía, de su amor, de su luz, de su sabiduría. Ella pudo por ello comprender y amar cuando no era más que una carne que se condensaba en torno a una alma inmaculada que continuaba amando.

4.7 ­Más adelante te daré a contemplar mentalmente la profundidad de las virginidades en María. Te producirá un vértigo celeste semejante a cuando te di a considerar nuestra eternidad. Entretanto, piensa cómo el hecho de llevar en las entrañas a una criatura exenta de la Mancha que priva de Dios le da a la madre — que, no obstante, la concibió en modo natural, humano — una inteligencia superior, y la hace profeta, la profetisa de su hija, a la que llama “Hija de Dios”. Y piensa lo que habría sido si de los Primeros Padres inocentes hubieran nacido hijos inocentes, como Dios quería.

Éste, ¡oh, hombres que decís que vais hacia el “superhombre”, y que de hecho con vuestros vicios estáis yendo únicamente hacia el super-demonio!, éste habría sido el medio que conduciría al “superhombre”: saber estar libres de toda contaminación de Satanás, para dejarle a Dios la administración de la vida, del conocimiento, del bien; no deseando más de cuanto Dios os hubiera dado, que era poco menos que infinito, para poder engendrar, en una continua evolución hacia lo perfecto, hijos que fueran hombres en el cuerpo y, en el espíritu, hijos de la Inteligencia, es decir, triunfadores, es decir, fuertes, es decir, gigantes contra Satanás, que habría mordido el polvo muchos miles de siglos antes de la hora en que lo haga, y con él todo su mal».

Anotación

"Después de haberlos iluminado a través de los sueños de la noche, la Sabiduría misma descendió como "efluvio del poder de Dios, emanación pura de la gloria del Todopoderoso" y se convirtió en Palabra para la mujer estéril. Extracto del libro de la Sabiduría.

Libro de la Sabiduría 7, 25

Sab 7, 25 : Ella es el soplo del poder de Dios, una emanación pura de la gloria del Todopoderoso; por eso nada impuro puede caer sobre ella.

Única entre todas las criaturas, tiene un alma inmaculada. Cf. El Dogma de la Inmaculada Concepción proclamado el 8 de diciembre de 1854 por el Papa Pío IX en la Constitución Apostólica Ineffabilis Deus. La proclamación dogmática se encuentra al final del documento

Habéis visto la continua generación de almas por parte de Dios. En la visión del 25 de mayo de 1944. Ver Los cuadernos de 1944.

Como un pétalo de rosa celeste, un pétalo inmaterial y precioso que era una joya y una llama, que descendía para animar la carne de un modo muy distinto a las demás carnes. En la edición antigua está escrito: Como un pétalo de rosa celeste, un pétalo inmaterial y precioso que era una joya y una llama, que era el aliento de Dios, que bajó a animar la carne de una manera diferente a la de los demás. Sobre la parte "Aliento de Dios" (alito di Dio). La expresión fue corregida por Maria Valtorta en una copia mecanografiada. Inicialmente, había escrito "Parte de Dios" (parte di Dio).

María, en quien se unen todas las virtudes y gracias. "María, llanura de gracias". A comparar con lo que dice san Alfonsode Ligorio: "Según san Bernardino, todos los dones, todas las virtudes y todas las gracias son dispensados por las manos de María, a quien quiere, cuando quiere y como quiere"(san Alfonso María de Ligorio, Las glorias de María, cap. 5).

En abril, la tierra de Palestina parecía un inmenso jardín donde los perfumes y los colores deleitaban el corazón de los hombres. Pero la rosa más hermosa era aún desconocida. Florecía ya para Dios en el secreto del seno materno. En abril, María había sido concebida durante 4 meses.

Sólo en el momento en que la vid da su sangre para ser convertida en vino, cuando el olor dulce y fuerte del mosto llena los corrales y las narices, iba a sonreír, primero a Dios y luego al mundo, Confirmación de que el nacimiento de María tuvo lugar en septiembre (ver EMV 5).