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Notas de la palabra clave

La Pasión de Jesucristo

Tema: La Iglesia católica · Página 1 de 3

Comodidad de lectura

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ECR 10.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¡Cuánta Sangre tendrá que derramar para redimirnos el Salvador! ¡Cuánta! De los miles de heridas que Isaías vio en el Hombre de dolores, cae, cual rocío de un recipiente poroso, una lluvia de Sangre. ¡Que no caiga en el lugar de la profanación y la blasfemia esta Sangre divina, sino en copas de fragante pureza que la acojan y recojan, para luego esparcirla sobre los enfermos del espíritu, sobre los leprosos del alma, sobre los muertos a Dios! ¡Dad azucenas, azucenas dad para enjugar, con la cándida vestidura de los pétalos puros, los sudores y las lágrimas del Cristo! ¡Dad azucenas, azucenas dad para el ardor de su fiebre de Mártir! ¡Oh, ¿dónde estará esa Azucena que te lleva dentro; dónde, la que aplacará la quemazón que padeces; dónde, la que se pondrá roja con tu Sangre y morirá por el dolor de verte morir; dónde, la que llorará ante tu Cuerpo desangrado?! ¡Oh, Cristo, Cristo, suspiro mío!...

ECR 20.8

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

20.8 Que tú, hija, sufras, además de por tu sufrimiento, por el mío y el de mi Jesús, es bueno, es meritorio y grato a Dios. Tengo en gran estima tu amor compasivo. ¿Querías besarme? Besa las llagas de mi Hijo. Úngelas con el bálsamo de tu amor. Yo sentí espiritualmente el agudo dolor de los azotes y de las espinas y la tortura de los clavos y de la cruz. Mas, de la misma forma, siento espiritualmente todas las caricias hechas a mi Jesús, y son otros tantos besos que yo recibo. Bueno, ven de todas formas; verdad es que soy la Reina del Cielo, pero sigo siendo la Madre...».

Y yo me siento beata.

ECR 24.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

24.9 El gran misterio del Viernes santo se aproxima. Todo en los templos le recuerda y le celebra. Pero es necesario que le celebréis y le recordéis en vuestros corazones, y que os deis golpes de pecho, como los que bajaban del Gólgota, y que digáis: “Éste es realmente el Hijo de Dios, el Salvador”, y que digáis: “Jesús, por tu Nombre, sálvanos”, y que digáis: “Padre, perdónanos”, y, en fin, es necesario decir: “Señor, yo no soy digno; pero, si Tú me perdonas y vienes a mí, mi alma quedará curada. Yo no quiero, no, no quiero pecar ya más, para no volver a enfermarme y para no ser de nuevo detestado por ti”.

Orad, hijos, con las palabras de mi Hijo. Decidle al Padre por vuestros enemigos: “Padre, perdónalos”. Invocad al Padre, que se ha apartado indignado por vuestros errores: “Padre, Padre, ¿por qué me has abandonado? Yo soy pecador, pero, si me abandonas, moriré. Vuelve, Padre santo, que yo me salve”. Poned vuestro eterno bien, vuestro espíritu, en manos del Único que lo puede conservar ileso del demonio: “Padre, en tus manos dejo mi espíritu”. Si humilde y amorosamente cedéis vuestro espíritu a Dios, Él ciertamente le guiará como hace un padre con su pequeñuelo; no permitirá que nada dañe vuestro espíritu.

Jesús, en sus agonías, oró para enseñaros a orar. Os lo recuerdo en estos días de Pasión.

Detalle

Cuando María dio este dictado, se acercaba el Viernes Santo.

ECR 29.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Jesús-Hombre tornó a ser Jesús-Dios después del tremendo sufrimiento de la Pasión; tornó a ser Paz, Paz en el Cielo del que había venido y desde el cual, ahora, derrama su paz sobre aquellos que en el mundo le aman. Mas durante las horas de la Pasión, Él, Paz del mundo, fue privado de esta paz. No habría sufrido si la hubiera tenido, y debía sufrir, sufrir plenamente.

ECR 78.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¡Mi vía!... ¡Mi palacio! ¡Oh, qué pequeñez contienen! ¿Sabes dónde seré Rey?, ¿cuándo seré proclamado Rey? Cuando me levanten en un madero infame y por púrpura tenga mi Sangre, por corona una guirnalda de espinas, por enseña un cartel burlón, por trompas y címbalos y órganos y cítaras saludando al Rey proclamado las blasfemias de todo un pueblo, de mi pueblo. ¿Y sabes por obra de quién todo esto? De uno que no me habrá entendido, que no habrá entendido nada. Corazón de bronce hueco, en el que la soberbia, la sensualidad y la avaricia, para entonces, ya habrán destilado sus humores, y éstos habrán engendrado una maraña de serpientes que servirán como cadena para mí y... y maldición para él. Los demás no conocen tan claramente mi suerte. Te ruego que no la manifiestes. Esto quede entre tú y Yo.

ECR 111

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús está en el vado del Jordán: buscan a Juan el Bautista, pero no está. En su lugar, se encuentran con Salomón, que es discípulo de Juan y le ha llevado almas sin pedirle dinero para cruzar el Jordán. Es un hombre justo. Cristo le saluda y prosiguen su camino hacia Jericó. El Señor les cuenta una parábola sobre los campos labrados por el labrador: así sucede con las almas que se dejan labrar más o menos por el Señor. Luego hablaron indirectamente de la Pasión. Jesús dice que, aunque vinieran legiones de ángeles a defenderle, no podrían hacer nada, porque hay que hacer justicia. También hablan de la copa presente, de la segunda copa y de la tercera copa que se beberá en el fin del mundo. Simón el Zelote comprendió las palabras del Libro y adivinó que el Redentor tendría que sufrir enormemente. Jesús confirma su visión de las cosas y Pedro viene a pedir explicaciones a Simón. Quería defender a su Maestro, pero el zelote, sabio, adivinó que el valor de los apóstoles se derretiría como la nieve al sol. Siguen hablando hasta que Pedro, que ve lo triste que está Jesús, se acerca al Salvador y le dice que ya no esté tan triste. Este pasaje es un buen ejemplo de la espontaneidad de Pedro.