ECR 181.1 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Una aurora clara aljofara el lago y envuelve las colinas en niebla, ligera como velo de muselina, tras la cual se ven más graciosos los olivos y nogales y las casas y las cimas de los pueblos ribereños. Las barcas se deslizan serenas, silenciosas, en dirección a Cafarnaúm. Pero, en un momento dado, Pedro gira la caña del timón; tan bruscamente, que la barca se ladea.
«¿Qué haces!» dice Andrés.
«Allí hay una barca de uno de esos avestruces. Está saliendo de Cafarnaúm. Tengo buenos ojos, y, desde ayer noche, olfato de perro rastrero. No quiero que nos vean. Vuelvo al río. Iremos a pie».
La otra barca ha hecho la misma maniobra, pero Santiago, que va al timón, pregunta a Pedro: «¿Por qué haces esto?».
«Ya te lo diré. Ven detrás de mí».
Jesús, que está sentado en la popa, vuelve de su ensimismamiento ya casi a la altura del Jordán. «Pero ¿qué haces, Simón?» pregunta.
«Bajamos aquí. Hay un chacal merodeando. No podemos ir a Cafarnaúm hoy.»
Detalle
Es el día después de la detención de Juan el Bautista y los apóstoles sospechan de todo el mundo.
Anotación
- ¡Veo el barco de un búho! Este apodo en boca de Pedro se inspira en el búho de Palestina, también conocido como búho cornudo o búho del desierto (Bubo ascalaphus). Vive en gran número en ruinas y lugares desolados, que se prestan a su lúgubre grito(fuente).
Hay un chacal a la vista. El chacal (schoual) se llama a veces zorro en el Antiguo Testamento. De hecho, físicamente se parecen.