Ir al contenido

Notas del tema

Jesucristo

Página 58 de 151

Comodidad de lectura

Aa

ECR 90

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús duerme en Nazaret. María se ocupa discretamente de su casa. Hornea el pan y se le une María de Alfeo, que sólo tiene una preocupación: avisar a Judá de que su primo está en Nazaret. Llega Jesús y le dice que viene su hermano de sangre. Habla un poco con María, que ha notado su sueño triste. Pero ahora está contento, porque está con su Madre. Ha ido a buscar a los dos pastores -Leví y José- que habían querido ver a María. El Señor le presenta también a Simón el Zelote, a Juan y a Judas. Entonces llegó Pedro. Se queda sorprendido y estupefacto al ver a Jesús, pero se alegra mucho de volver a ver a su Maestro y no quiere separarse de él. Se encuentra por primera vez con los dos pastores, luego con Judas, y comenta el alma del zelote. Jesús les invita entonces a ir a otra parte y dejar que las mujeres hagan su trabajo. Leví se marcha de nuevo y se encuentra con Elías e Isaac. Simón el Zelote prepara una carta para Lázaro, con vistas a liberar a Jonás.

ECR 91

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús está con Pedro, Andrés, Juan, Santiago, Felipe, Tomás, Bartolomé, Judas, Simón y Judas, así como con el pastor José. De los Doce faltan Judas y Mateo. Jesús había decidido enviarlos al mundo, pero para ello tenía que formarlos. Por eso les dice que se amen y permanezcan unidos. Deben ser uno y no despreciar a las almas que no conocen a Dios. Deben verse a sí mismos como hermanos, como miembros de la misma familia. Para ilustrar esto, Jesús utiliza el ejemplo de las hormigas que trabajan juntas por el bien de su hormiguero. Cuando terminó su enseñanza, Judas se enfurruñó: tenía la impresión de que el Maestro favorecía a Galilea en detrimento de Keroth y Judea. Revela así la mala acogida que Cristo tuvo allí y que el Señor quiso ocultar. Jesús le dio muchas razones por las que no había despreciado la tierra de Judas. Pedro estaba evidentemente furioso y pidió al Iscariote que se disculpara, pero Jesús le cortó en seco. Le repitió su petición de que no contara a su Madre la mala acogida que había recibido en Judea.