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Notas del tema

La realidad del pecado, la gracia y el perdón

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Comodidad de lectura

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ECR 46.15

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Después de la lucha, viene la victoria, y los ángeles sirven y defienden del odio de Satanás al vencedor; le confortan con los rocíos celestes, con la gracia que vierten a manos llenas en el corazón del hijo fiel, con la bendición que acaricia al espíritu.

Hace falta tener la voluntad de vencer a Satanás, y fe en Dios y en su ayuda; fe en la fuerza de la oración y en la bondad del Señor. n ese caso Satanás no puede causar ningún daño.

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Jesús habla de la tentación.

ECR 47.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

47.6 El valor de la pureza es tal que — lo has visto — Satanás se preocupaba ante todo de inducirme a la impureza. Él sabe bien que la culpa sensual desmantela el alma y la hace fácil presa para las otras culpas. La atención de Satanás se dirigió a este punto capital para vencerme.

El pan, el hambre, son las formas materiales para la alegoría del apetito, de los apetitos que Satanás explota para sus fines. ¡Bien distinto es el alimento que él me ofrecía para hacerme caer como ebrio a sus pies! Después vendría la gula, el dinero, el poder, la idolatría, la blasfemia, la abjuración de la Ley divina. Mas el primer paso para poseerme era éste: el mismo que usó para herir a Adán.

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Contextualización: Jesús habla de la pureza, de la virginidad del espíritu, y vuelve a su tentación en el desierto.

Desafío: Adán y Eva cometieron un pecado de lujuria (véase la nota de Maria Valtorta más abajo).

Nota de Maria Valtorta
Cuando Jesús habla de la sensualidad que Satanás utilizó para llegar a Adán, Maria Valtorta anota en una copia mecanografiada: "El hombre como hijo de Dios había sido herido por el orgullo y la desobediencia. Quedaba el hombre animal. Estaba herido por la lujuria porque, una vez perdida la gracia, pecó como hombre natural. Jesús era Dios y hombre. Intocable como Dios. Así que sólo como "hombre" podía ser tentado por Satanás.

ECR 48.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Ved. Ninguno de esos peces quería caer en la red. Asimismo, los hombres, intencionalmente, no querrían caer en manos de Satanás, ni siquiera los más malvados, porque éstos, por la soberbia que los ciega, no creen no tener derecho a hacer lo que hacen; su verdadero pecado es la soberbia, sobre él nacen todos los demás. Menos aún, entonces, quienes no son completamente malvados quisieran ser de Satanás, pero van a parar a él por ligereza y por un peso (la culpa de Adán) que los arrastra al fondo. Yo he venido a quitar esa culpa y a dar, en espera de la hora de la Redención, una fuerza tal a quienes crean en mí, que será capaz de liberarlos del lazo que los tiene sujetos y de hacerlos libres para seguirme a mí, Luz del mundo”.

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Jesús habló a Juan y a Santiago de Zebedeo y les dijo:

ECR 49.2

El Evangelio como me ha sido revelado

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«Y el día que Yo debiera morir...».

«¡No! Eres joven, Maestro... ¿Por qué morir?».

«Porque el Mesías ha venido para predicar la Ley en su verdad y para llevar a cabo la Redención. Y el mundo aborrece la Ley y no quiere redención. Por eso persigue a los mensajeros de Dios».

«¡Oh, que esto no suceda! ¡No le manifiestes este pronóstico de muerte a quien te ama!... Pero, aunque tuvieras que morir, yo te amaría de todas formas. Deja que te ame». Juan tiene una mirada suplicante. Más humilde que nunca, camina al lado de Jesús y parece como si mendigara amor.

Jesús se detiene. Le mira, le taladra con la mirada de su ojo profundo, y, poniéndole la mano sobre su cabeza inclinada, le dice: «Quiero que me ames».

«¡Oh, Maestro!». Juan se siente feliz. Aunque su pupila brille de llanto, ríe con esa joven boca suya bien dibujada; toma la mano divina, la besa en el dorso y la aprieta contra su corazón.

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Jesús habla a Juan.

ECR 49.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Tenía un poco de miedo...».

«¡No! ¡No miedo a mí! He venido por los buenos y más aún por quien está en el error. Yo quiero salvar, no condenar. Con los honestos seré todo misericordia».

«¿Y con los pecadores?».

«También. Por deshonestos entiendo los que lo son espiritualmente, y con hipocresía fingen ser buenos, mientras que realizan obras malvadas. Y hacen esas cosas, y de esa forma, para obtener algún beneficio propio y sacar algún provecho del prójimo. Con éstos seré severo».

ECR 49.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Mirad. Yo veo ricos de duro corazón que depositan pingües ofrendas en el Templo, pero no saben decirle al pobre: “Hermano, toma un pan y un denario. Acéptalo. De corazón a corazón. Que esta ayuda no te humille a ti, y no me ensoberbezca a mí el dártela”. Veo que hay quien ora y se lamenta ante Dios de que no le escucha prontamente; y después, al mísero — en ocasiones, de su propia sangre — que le dice: “Escúchame”, le responde con corazón de piedra: “No”. Veo que lloráis porque quien os domina desangra vuestra bolsa. Pero luego vosotros sacáis la sangre a quien odiáis, y no os horroriza el vaciar un cuerpo de sangre y de vida.

¡Oh, israelitas! El tiempo de la Redención ha llegado. Mas, preparad sus vías en vosotros con la buena voluntad. Sed honestos, buenos; amaos los unos a los otros. Ricos, no despreciéis; comerciantes, no cometáis fraudes; pobres, no envidiéis. Sois todos de una sangre y de un Dios. Todos estáis llamados a un destino. No os cerréis con vuestros pecados el Cielo que el Mesías os va a abrir. ¿Que hasta ahora habéis errado? Ya no más. Caiga todo error.

Simple, buena, fácil es la Ley que vuelve a los diez mandamientos iniciales; pero deben estar inmersos en luz de amor. Venid. Yo os mostraré cuáles son: amor, amor, amor. Amor de Dios a vosotros, de vosotros a Dios. Amor entre vosotros. Siempre amor, porque Dios es Amor y son hijos del Padre los que saben vivir el amor. Yo estoy aquí para todos y para dar a todos la luz de Dios. He aquí la Palabra del Padre que se hace alimento en vosotros. Venid, gustad, cambiad la sangre del espíritu con este alimento. Todo veneno desaparezca, toda concupiscencia muera. Se os ofrece una gloria nueva, la eterna; la alcanzarán los que hagan de la Ley de Dios estudio verdadero de su corazón. Empezad por el amor. No hay nada más grande. Cuando sepáis amar, sabréis ya todo, y Dios os amará; y amor de Dios quiere decir ayuda contra toda tentación.

La bendición de Dios descienda sobre quien le eleva un corazón lleno de buena voluntad.

ECR 49.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

El tiempo de la Redención ha llegado. Mas, preparad sus vías en vosotros con la buena voluntad. Sed honestos, buenos; amaos los unos a los otros. Ricos, no despreciéis; comerciantes, no cometáis fraudes; pobres, no envidiéis. Sois todos de una sangre y de un Dios. Todos estáis llamados a un destino. No os cerréis con vuestros pecados el Cielo que el Mesías os va a abrir.

ECR 49.10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Cuando tengáis algún éxito en el campo del bien, no os gloriéis de ello como si fuera mérito sólo vuestro. Alabad a Dios, señor de los apostólicos obreros, y tened ojo limpio y corazón sincero para ver y dar a cada uno la alabanza que le corresponde. Ojo límpido para discernir a los apóstoles que cumplen holocausto, y que son las primeras, verdaderas palancas en el trabajo de los demás. Sólo Dios los ve a éstos que, tímidos, parece que no hacen nada, y son, sin embargo, los que le roban al Cielo el fuego de que están investidos los audaces. Corazón sincero en cuanto a decir: “Yo actúo, pero éste ama más que yo, ora mejor que yo, se inmola como yo no sé hacer y como Jesús ha dicho: ‘... dentro de la propia habitación con la puerta cerrada para orar en secreto’. Yo, que intuyo su humilde y santa virtud, quiero darla a conocer y decir: ‘Yo soy instrumento activo; éste, fuerza que me imprime movimiento; porque, injertado como está en Dios, me es canal de celeste fuerza’ ”.

Y la bendición del Padre, que desciende para recompensar al humilde que en silencio se inmola para dar fuerza a los apóstoles, descenderá también sobre el apóstol que sinceramente reconoce la sobrenatural y silenciosa ayuda que le viene a él del humilde, y el mérito de éste, que la superficialidad de los hombres no nota.

Aprended todos.

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Jesús nos dice:

ECR 50.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¿Quién es el más listo?».

«Él» (es el niño grácil que no quiere jugar a la guerra).

«¿Cómo te llamas?».

«Joel».

«¡Gran nombre! Joel habla así: “... el débil diga: ‘¡Soy fuerte!’ ”. Pero ¿fuerte en qué? En la ley del Dios verdadero, para estar entre los que Él en el valle de la Decisión juzgará como santos suyos. Mas el juicio está próximo; no en el valle de la Decisión, sino en el monte de la Redención. Allí, entre Sol y Luna oscurecidos de horror, y estrellas temblando llanto de piedad, serán discernidos los hijos de la Luz de los hijos de las Tinieblas. Y todo Israel sabrá que su Dios ha venido. Dichosos los que lo hayan reconocido: recibirán en su corazón miel, leche y aguas claras y las espinas se les transformarán en eternas rosas. ¿Quién de vosotros quiere estar entre aquéllos a los que Dios juzgue santos?».

«¡Yo! ¡Yo! ¡Yo!».

«¿Amaréis entonces al Mesías?».

«¡Sí! ¡Sí! ¡A ti! ¡A ti! ¡Te amamos a ti! ¡Sabemos quién eres! Lo han dicho Simón y Santiago y también nuestras madres. ¡Llévanos contigo!».

«En verdad os tomaré conmigo si sois buenos. Nunca más, palabras feas; nunca más, abusos; nunca más, riñas; nunca más, malas respuestas a los padres. Oración, estudio, trabajo, obediencia; y Yo os amaré y os acompañaré en vuestro camino».

Los niños están todos en círculo alrededor de Jesús. Parece una corola polícroma ceñida en torno a un largo pistilo azul oscuro.

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Contexto: Jesús está con unos niños y les hace preguntas.

Anotación

Libro de Joel

Joel 4,10-18: "Haced de vuestras rejas de arado espadas y de vuestras podaderas jabalinas; que diga el débil: 'Yo soy valiente'" Daos prisa y venid, todas las naciones de alrededor, reuníos aquí. Señor, ¡que bajen tus valientes!

Que las naciones se despierten y suban al valle de Josafat (cuyo nombre significa "El Señor juzga"), pues allí me sentaré para juzgar a todos los pueblos de alrededor. Echad la hoz: la mies está madura; venid a pisar la vendimia: ¡el lagar está lleno y las cubas rebosan de todo el mal que han hecho! He aquí multitudes y más multitudes en el valle del Juicio; ¡el día del Señor está cerca en el valle del Juicio! El sol y la luna se han oscurecido, las estrellas han retirado su brillo.

El Señor rugirá desde Sión y dará voz desde Jerusalén. El cielo y la tierra tiemblan, pero el Señor es un refugio para su pueblo, una fortaleza para los hijos de Israel. Sabrás que yo soy el Señor, tu Dios, que habito en Sión, su monte santo. Jerusalén será un lugar santo; los extranjeros ya no pasarán por allí.

Aquel día manará vino nuevo de los montes y leche de las colinas. Todos los arroyos de Judá se llenarán de agua; brotará un manantial de la Casa del Señor y regará el barranco de las Acacias.