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Notas de la palabra clave

Doctrina

Tema: Los Mandamientos y el Decálogo enseñados por la Iglesia · Página 4 de 4

Comodidad de lectura

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ECR 179.3 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Pedro entonces confiesa su gran pesar: «Es que soy cerrado de mollera, y me distraigo con facilidad. Cuando hablas en una plaza, en un monte, en medio de una muchedumbre, no sé por qué, comprendo todo, pero luego no recuerdo nada. Se lo he dicho también a los compañeros y me han dado razón. La otra gente — me refiero al pueblo que te escucha — te comprende y luego se acuerda de lo que has dicho. ¡Cuántas veces hemos oído confesar a uno: “No he vuelto a hacer esto porque Tú lo has dicho”, o: “He venido porque una vez te oí decir esta otra cosa y se me quedó grabado en el pensamiento”. Sin embargo, nuestro caso... ¡ay!, ¡ay!, es como un curso de agua que pasa sin detenerse: la orilla ya no tiene esa agua que ha pasado. Viene otra, sí, continuamente, y mucha, pero sigue pasando, sigue pasando... Yo pienso, con gran temor, que, si es como dices, llegará el momento en que Tú ya no podrás seguir haciendo de río y... y yo... ¿Qué le voy a poder dar a quien tenga sed, si no conservo ni una gota de lo mucho que me das?».

También los otros apoyan las quejas de Pedro, lamentándose de no encontrar nunca nada de lo que escuchan, cuando querrían encontrarlo para responder a los muchos que los preguntan.

Jesús sonríe y responde: «No creo que sea así. La gente está muy contenta también de vosotros...».

«¡Sí, claro, para lo que hacemos!... Abrirte paso dando codazos, llevar a los enfermos, recoger las dádivas y decir: “¡Sí, sí, aquél es el Maestro!”. ¡Pues vaya una cosa, ¿no?!».

«No te rebajes demasiado, Simón».

«No me estoy rebajando, es que me conozco».

«Es la más difícil de las sabidurías. De todas formas, quiero quitarte este gran miedo. Las veces que hable y veáis que no habéis podido comprender y retener todo, preguntadme, sin miedo a parecer latosos o a desanimarme. Siempre tenemos algunas horas de intimidad; abridme en esos momentos vuestro corazón. Yo doy mucho a muchos, ¿qué no os daría a vosotros, a quienes amo con un amor que Dios no podría superar? Has hablado de la ola que va sin dejar rastro en la orilla. Llegará un día en que te darás cuenta de que cada una de las olas ha depositado en ti una semilla, y que cada una de las semillas ha producido una planta, y verás ante ti flores y árboles para todos los casos, te asombrarás de ti mismo, de lo que el Señor ha hecho contigo, porque entonces estarás redimido de la esclavitud del pecado y tus virtudes actuales habrán adquirido muy alta perfección».

«Si Tú lo dices, Señor, descanso en estas palabras tuyas».

ECR 180.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¿Y las tierras pedregosas?... ¡Cuántas hay en Israel!... Son las que pertenecen a los “hijos de las leyes” como muy acertadamente ha dicho mi hermano Judas. Estas tierras no tienen la piedra única del Testimonio; no, la piedra de la Ley, sino el pedregal de las pequeñas, pobres, humanas leyes creadas por los hombres; muchas, tantas, que con su peso han reducido a lascas incluso la piedra de la Ley. Se trata de un deterioro que impide completamente la radicación de las semillas. La raíz no tiene ya alimento. No hay tierra, no hay substancia. El agua, estancándose sobre el suelo de piedras, pudre; el sol se pone al rojo en esas piedras y quema las plantas tiernas. Son los espíritus de los que en lugar de la sencilla doctrina de Dios ponen complicadas doctrinas humanas. Reciben mi palabra hasta incluso con alegría; momentáneamente se sienten impresionados y seducidos por ella; pero luego... Sería necesario tener el heroísmo de trabajar duro para limpiar el campo, el espíritu y la mente de todo el pedregal de los oradores vacíos. Entonces la semilla echaría raíz y se haría una fuerte macolla. Sin embargo, así no es nada. Es suficiente un temor a represalias humanas, es suficiente la reflexión: “¿Y luego?, ¿qué respuesta voy a recibir de los poderosos?”, para que la pobre semilla, carente de alimento, languidezca. Es suficiente con que todo el pedregal se remueva con el sonido vano de los centenares de preceptos que han reemplazado al Precepto, para que el hombre perezca con la semilla recibida... Israel está lleno de ello. Esto explica por qué el ir a Dios está en razón inversa del poder humano.

Detalle

Jesús explica la parábola del sembrador y, al hablar de campos llenos de piedras, acaba estableciendo un vínculo con Israel.

Anotación

Sobre las palabras de Judas, véase la nota siguiente.

ECR 187.4 · Volume 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Deseo ir por ese mar infinito... hacia otras tierras allende él... Deseo ir allí para hablar de ti... Sueño... sueño con ir a Roma, a Grecia, a los lugares oscuros para llevar la Luz... y así los que viven en las tinieblas entren en contacto contigo y vivan en comunión contigo, Luz del mundo... Sueño con un mundo mejor... con un mundo que mejorar a través de tu conocimiento, o sea, a través del conocimiento del Amor que nos hace buenos, puros, héroes... con un mundo que se ame en tu Nombre, y que por encima del odio, del pecado, la carne, el vicio de la mente, por encima del oro, por encima de todas las cosas, alce tu Nombre, tu Fe, tu Doctrina... y sueño con ir con estos hermanos míos por el mar de Dios, recorriendo caminos de luz, a llevarte a ti... de la misma forma que en su momento tu Madre te trajo del Cielo aquí, entre nosotros... Sueño con ser ese niño que, no conociendo sino el amor, se mantiene sereno incluso ante los tormentos... y que canta para infundir ánimo a los adultos, que reflexionan demasiado, y camina hacia la muerte sonriendo, hacia la gloria con aquella humildad de quien no sabe lo que hace, de quien sólo sabe que está yendo a ti, Amor...».

Detalle

Habla Juan de Zebedeo.

ECR 188.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Te respondo con palabras eternas — porque están contenidas en el Libro, y el Libro existirá mientras exista el hombre; existirá siempre, ya crean en él y lo empuñen en nombre de la Verdad, ya sea objeto de burla o de risa.

Detalle

Sobre la Biblia.

ECR 211.3 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Si no queréis ser anatemas ante el Señor y ante mí, su siervo, amad al Mesías. Y no dudéis. Su testimonio es éste: espíritu de paz, amor perfecto, sabiduría que supera a cualquier otra, doctrina celestial, mansedumbre absoluta, poder sobre todas las cosas, humildad total, castidad angelical. No podréis equivocaros: cuando respiréis paz ante un hombre que se dice Mesías, cuando bebáis amor (el amor que emana de Él), cuando paséis de vuestras tinieblas a la Luz, cuando veáis la redención de los pecadores y la curación de los cuerpos, decid: ‘¡Éste es verdaderamente el Cordero de Dios!’

Detalle

Juan el Bautista habla a los habitantes de Hebrón y les dice que amen al Mesías.

ECR 507.7

El Evangelio como me ha sido revelado

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