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Notas de la palabra clave

Fe

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Comodidad de lectura

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ECR 18.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

18.9 Hija mía, ¡qué hermosa y confortante es la fe en nuestro eterno y buen Dios! Nos pone entre sus brazos como si fueran una cuna; nos lleva, como una barca, al radiante puerto del Bien; da calor a nuestro corazón, nos consuela, nos nutre, nos proporciona descanso y júbilo, nos ilumina y nos guía. La confianza en Dios lo es todo, y Dios da todo a quien tiene confianza en Él: se da Él mismo.

ECR 23.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«El Señor hará completa tu alegría. Cree en Él completamente, espera infinitamente, ama totalmente. El Altísimo te escuchará más de lo que pudieras esperar. Él quiere esta fe tuya total como purificación de tu pasada desconfianza. Di en tu corazón conmigo: “Creo”. Dilo a cada uno de los latidos de tu corazón. Los tesoros de Dios se abren para quien cree en Él y en su poderosa bondad».

ECR 27.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

La confianza compendia las virtudes teologales. Si uno tiene confianza, es señal de que tiene fe; si tiene confianza, es señal de que espera y de que ama. Cuando uno ama, espera y cree en una persona, tiene confianza. Si no, no. Dios merece esta confianza nuestra. Si se la damos a veces a pobres hombres capaces de cometer faltas, ¿por qué negársela a Dios, que no comete falta alguna?

Detalle

María explica qué es la confianza en tres puntos: confianza es amor, confianza es humildad, confianza es obediencia.

ECR 32.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

(...) Generalmente — porque es Espíritu de orden como es Orden Dios en cada una de sus Personas y en su modo de actuar —, se efunde y habla (...) donde ve la “buena voluntad” de merecer su manifestación.

¿Cómo se hace notoria esta buena voluntad? Con una vida hecha toda de Dios hasta donde os es posible. En la fe, en la obediencia, en la pureza, en la caridad, en la generosidad, en la oración. No en las prácticas. En la oración. Hay menos diferencia entre la noche y el día que entre las prácticas y la oración. Ésta es comunión de espíritu con Dios, de la cual salís con vigor nuevo y decididos a ser cada vez más de Dios. Aquéllas son una costumbre cualquiera, con objetivos diversos pero siempre egoístas, y que os deja como erais; es más, os agrava con culpa de embuste o de desidia.

Detalle

Jesús habla del Espíritu Santo, que se derrama allí donde hay buena voluntad, y dice:

ECR 32.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Considerad que Dios se ha dado para cancelar la obra de Satanás en los espíritus. ¿No va a poder derrotar ahora a los diablos que os torturan? ¿No va a poder enjugar vuestro llanto, dispersando a estos diablos y volviendo a enviar de nuevo la paz de su Cristo? ¿Por qué no se lo pedís con fe? Pero con fe verdadera, impetuosa, una fe ante la cual el rigor de Dios — indignado por tantas culpas vuestras — caiga con una sonrisa, y llegue el perdón, que es ayuda, y venga su bendición, como arco iris, a esta tierra que se hunde en un diluvio de sangre querido por vosotros mismos.

ECR 32.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Dios os ayudaría una vez más si la gran masa de los fieles le llamase con fe y amor impetuoso.

ECR 34.10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

34.10 Dice Jesús:

(...) Estos Sabios de oriente no disponían de nada que los confirmara en la verdad; nada sobrenatural. Sólo tenían el cálculo astronómico y la propia reflexión perfeccionada por una vida íntegra. Y, con todo, tuvieron fe. Fe en todo: fe en la ciencia, fe en la conciencia, fe en la bondad divina.

En la ciencia, en cuanto que creyeron en el signo de la estrella nueva, que no podía sino ser “ésa”, la que la humanidad desde hacía siglos estaba esperando: el Mesías. En la conciencia, en cuanto que tuvieron fe en la voz de la misma, la cual, recibiendo “voces” celestes, les decía: “Esa estrella es la que signa la venida del Mesías”. En la bondad, en cuanto que tuvieron fe en que Dios no los engañaría, y en que, dado que su intención era recta, los ayudaría en todos los modos para alcanzar el objetivo.

Y lo lograron. Sólo ellos, entre tantos otros estudiosos de los signos, comprendieron ese signo, porque sólo ellos tenían en el alma el ansia de conocer las palabras de Dios con un fin recto, cuyo principal pensamiento consistía en dar en seguida a Dios honor y gloria.

Detalle

Cristo habla de la fe de los Magos. Véase EMV 34.1-9.

ECR 34.12

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

“¡Oh, qué dulce el sentir que en nosotros no hay nada que sea contrario a Dios; sentir que Él mira con complacencia al corazón del hijo fiel y lo bendice! Este sentir produce aumento de fe y confianza, y esperanza y fortaleza y paciencia. Es momento de tempestad, mas ésta pasará, porque Dios me ama y sabe que le amo, y me seguirá ayudando”: esto dicen quienes poseen esa paz que procede de una conciencia recta, reina de todas sus acciones.