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Notas de la palabra clave

Martirio de la familia

Tema: La fecundidad y el fruto del sufrimiento · Página 2 de 3

Comodidad de lectura

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ECR 49.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Dios está por encima incluso de la más santa de las madres».

ECR 54.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

54.6 «¿Maestro... por qué tu primo, aun sabiendo dónde habitas, no ha venido?».

«¡Pedro mío!... Tú serás una de mis piedras, la primera. Pero no todas las piedras son fáciles de usar. ¿Has visto los mármoles del palacio pretorio?: arrancados fatigosamente del seno montano, ahora son parte del Pretorio. Mira por el contrario esos cantos que resplandecen allí, bajo el rayo de luna, entre las aguas del Cedrón. Procedentes de aquéllos, ahora están en el lecho del torrente, y si uno los quiere, ¿ves?, en seguida se dejan coger. Mi primo es como las primeras piedras de que hablo... El seno del monte, que es la familia, me lo disputa».

«Yo quiero ser en todo como los cantos del torrente. Por ti estoy dispuesto a dejarlo todo: casa, esposa, pesca, hermanos. Todo, Rabí, por ti».

«Lo sé, Pedro. Por esto te amo».

ECR 56.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Mi padre es muy anciano y no he tenido corazón para llevarle la contraria. Pero ahora... Ya no más. Ahora yo voy a donde me llevan el corazón y la mente. Voy con Jesús. No creo ofender a la Ley actuando así. Y... si no fuera justo lo que quiero hacer, Jesús me lo diría. Haré lo que Él dice. ¿Le es lícito a un padre ponerle obstáculos a un hijo en el camino del bien? Si yo siento salvación en ello, ¿por qué impedirme conseguirla? ¿Por qué los padres algunas veces nos son enemigos?».

Simón suspira como por tristes recuerdos y baja la cabeza, pero no habla.

Detalle

Judas habla a Simón el Zelote y a Tomás de su padre, Alfeo.

ECR 56.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Dime Tú, Maestro mío, ¿no es lícito, acaso, sin faltarle al respeto, decirle a un padre: “Padre, yo te quiero. Pero, por encima de ti está Dios, y a Él le sigo”?».

«Judas, pariente y amigo mío, Yo te lo digo: vas muy adelante en el camino de la Luz. Ven. Sí, es lícito hablarle al padre así cuando es Dios quien llama. Nada está por encima de Dios. Incluso las leyes de la sangre cesan, o sea, se subliman, porque con nuestras lágrimas los ayudamos más a los padres, a las madres, y por algo más eterno que no lo cotidiano del mundo. Los llevamos con nosotros al Cielo y, por la misma vía del sacrificio de los afectos, a Dios.

Detalle

Judas habló con Jesús y le dijo:

ECR 93

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Jesús vivía en Nazaret. El día anterior había habido tormenta. Va a buscar a su Madre y, después de besarla tiernamente, le pregunta si sus plantas han sufrido. Pero Pedro estaba mirando y era un verdadero jardinero. Recuerda un poco a Porfiria, pero es valiente e intenta no calumniar a su suegra. En cualquier caso, Jesús confirma que vendrá a Cafarnaún, y él está encantado. Llegan los demás discípulos. Están presentes Simón de Jonás, Juan, Judas, Simón el Zelote, Tomás, Andrés, Santiago, Felipe y el pastor José. Judas Tadeo está allí, lo que no ocurría en el capítulo anterior. En cualquier caso, Cristo habla de la formación apostólica, y para ello hace comparaciones con la naturaleza (la tormenta, la tierra helada en invierno). Luego se detiene en el sufrimiento de Judas, que sufre al ver el comportamiento de Alfeo cuando se acerca la muerte. Habla del martirio de la familia, de que siempre hay que saber responder a la llamada de Dios y anteponer el Señor a la sangre. Por supuesto, el Maestro da gran importancia al amor filial, pero la familia no debe ser un freno en nuestra ascensión hacia Dios.