ECR 214.7 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
¿No sabes que las penas de las madres salvan a los hijos?...
Notas del tema
Comodidad de lectura
ECR 214.7 · Volumen 3
¿No sabes que las penas de las madres salvan a los hijos?...
ECR 215.4 · Volumen 3
«Él, nuestro Maestro, es el Santo entre los santos. Durante el día dedica su esfuerzo a adoctrinar; incansable, va de un lugar a otro buscando los corazones. Durante la noche ora por nosotros. No desprecia ni la mesa ni la amistad, pero no busca en ello ventaja propia; antes al contrario, lo hace para poderse acercar a aquellos a quienes de otra forma no sería posible acercarse. No rechaza ni a publicanos ni a meretrices, pero sólo para redimirlos. Signa su camino con curaciones y conversiones milagrosas, le obedecen el viento y el mar, pero no tiene necesidad de nadie para obrar prodigios, ni de invocar espíritus para conocer los corazones».
«Y, ¿con qué poder lo hace?... Has dicho que el viento y el mar le obedecen. Pero si son cosas que no tienen razón. ¿Cómo puede mandar sobre ellos?» pregunta el dueño de la posada.
«Respóndeme a esto, hombre: ¿tú qué crees, que es más difícil mandar sobre el viento y el mar o sobre la muerte?».
«¡Por Yeoveh!, ¡sobre la muerte no se tiene poder! Al mar se le puede echar aceite, se le puede hacer frente orientando adecuadamente las velas; se puede, prudentemente, no ir a navegar. Contra el viento se puede oponer los cierres de las puertas. Pero sobre la muerte no se tiene poder: no hay aceite que la aquiete, no hay vela que haga a nuestra navecilla tan rápida que pueda distanciar a la muerte, no hay cierres contra ella; cuando quiere venir pasa, a pesar de que estén echados los cerrojos. ¡No, no, nadie da órdenes a esta reina!».
«Pues, a pesar de todo, nuestro Maestro tiene poder sobre ella, y no sólo cuando está cercana, sino también cuando ya ha hecho presa. Un joven de Naím estaba ya para ser introducido en la horrenda boca del sepulcro, cuando Él dijo: “Te lo ordeno: álzate!”, y el joven volvió a la vida. Naím no está en los confines del mundo. Si vais, veréis».
«¿Así, sin más? ¿En presencia de todos?».
«En el camino, en presencia de toda Naím».
ECR 215.5 · Volumen 3
Escuchad todos. ¿Entre vosotros no hay nadie que sufra o llore, por alguna enfermedad en la familia, o por dudas, remordimientos, tentaciones o ignorancia? Presentaos a Jesús, el Mesías de la Buena Nueva. Él estará aquí hoy; mañana irá a otro lugar. No desaprovechéis la Gracia del Señor ahora que pasa» dice Felipe, que se ha ido sintiendo cada vez más seguro.
ECR 217.1 · Volumen 3
Un poco de sacrificio, para que estas almas lleguen a sentir hambre de mí.
Poco antes, los apóstoles habían sido rechazados por un administrador y no les habían dado de comer. Entonces, Jesús anima a los discípulos a ser fuertes ante sus sufrimientos y contratiempos.
ECR 217.2 · Volume 3
Yo no pido nada. Cumplo mi misión. Enseño a amar a Dios y repito el Decálogo porque está muy olvidado, y se aplica peor. Lo que quiero ofrecer es la Vida, la eterna; no le deseo a nadie la muerte corporal, y menos todavía la espiritual. La vida sobre la que te preguntaba si no te preocupaba perderla era la de tu alma, porque amo tu alma a pesar de que ella no me ame, y me apena el ver que la estás matando al ofender al Señor con el desprecio de su Mesías.
Jesús habla con un fariseo que se le opone.
ECR 234.2
Traducción en curso
ECR 234.2
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ECR 234.6
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ECR 311.4
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ECR 358