ECR 171.3
Notas de la palabra clave
Difamación - Calumnia
Comodidad de lectura
ECR 171.4
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 171.4
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 171.5
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
Palabras clave
ECR 174.18 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
¿Qué es el adulterio? Es desear febrilmente a aquel que no es nuestro, o a aquella que no es nuestra. Se empieza a pecar con el deseo, se continúa con la seducción, se completa con la persuasión, se corona con el acto.
¿Cómo se empieza? Generalmente con una mirada impura. Esto se enlaza con lo que antes decía. El ojo impuro ve lo que a los puros les está celado; por el ojo entra la sed en la garganta, el hambre en el cuerpo, la fiebre en la sangre: sed, hambre, fiebre carnales. Comienza el delirio. Ahora bien, el que padece este delirio, si el otro — la persona objeto de la mirada — es honesto, se queda sólo, revolcándose en sus carbones encendidos, o termina difamando, para vengarse; pero si el otro es deshonesto responderá a la mirada, empezando así el descenso hacia el pecado.
ECR 180.1-2 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
No sé qué observación de uno de los compañeros ha originado la respuesta escultórica de Pedro: «Les sucederá como a los constructores de la torre de Babel: su misma soberbia provocará la destrucción de sus teorías y morirán aplastados».
Andrés objeta a su hermano: «Pero Dios es Misericordia. Impedirá que se derrumben para darles tiempo de arrepentirse».
«¡Que te crees tú eso! Coronarán su soberbia con la calumnia y la persecución. Ya lo veo venir. Nos perseguirán, cual testigos odiosos, para disgregarnos. Y, por su ataque insidioso contra la Verdad, Dios tomará venganza y perecerán».
«¿Tendremos la fuerza suficiente para resistir?» pregunta Tomás.
«Por mí mismo no la tendría, pero confío en Él» dice Pedro señalando al Maestro, el cual está escuchando y guarda silencio, con la cabeza un poco inclinada como para tener escondida la expresión de su rostro.
«Yo pienso que Dios no nos someterá a pruebas superiores a nuestras fuerzas» dice Mateo.
«O que, cuando menos, aumentará las fuerzas proporcionalmente a la magnitud de las pruebas» concluye Santiago de Alfeo.
«Ya lo está haciendo.»
Anotación
Lo que les ocurrió a los constructores de la Torre de Babel les ocurrirá a ellos. Alusión a Génesis 11:1-9.
Ya lo ha hecho: es Simón el Zelote quien habla. La conversación continúa. Véase la nota siguiente.
Libro del Génesis 11, 1-9
Gn 11, 1-9 : Toda la tierra tenía una misma lengua y las mismas palabras. Cuando los hombres partieron de Oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sennaar, y se establecieron allí. Se dijeron unos a otros: "Vamos, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego". "Y utilizaron ladrillos en lugar de piedras y betún en lugar de cemento. Luego dijeron: "Vamos, construyámonos una ciudad y una torre con su cúspide en el cielo, y hagámonos un monumento, no sea que nos dispersemos por la faz de toda la tierra. "Pero Yahvé bajó a ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres estaban construyendo. Y Yahvé dijo: "He aquí que son un solo pueblo, y todos tienen una misma lengua; y esta obra es el principio de sus empresas; ahora nada les impedirá realizar sus planes. Descendamos y confundamos su lengua, para que ya no oigan la lengua del otro. "Así que Yahvé los dispersó de allí por toda la faz de la tierra, y dejaron de construir la ciudad. Por eso se llamó Babel, porque allí fue donde Yahvé confundió la lengua de toda la tierra, y allí fue donde Yahvé los dispersó sobre la faz de toda la tierra.
Palabras clave
- Andrés (apóstol)
- Biblia - Libro del Génesis
- Difamación - Calumnia
- Dolor y sufrimiento
- Enemigos de Jesucristo
- Fuerza
- Herejías y errores doctrinales
- Justicia de Dios
- Justicia y misericordia
- La Torre de Babel
- La misericordia y el perdón de Dios
- Mateo (apóstol)
- Orgullo
- Persecución
- Prueba
- Santiago de Alfeo (apóstol)
- Simon-Pierre - Simón de Jonás (apóstol)
- Simón el Zelote (apóstol)
- Tomás (apóstol)
ECR 183.1 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Para hablar no es indispensable tener como interlocutora a otra criatura; muchas palabras nos las decimos a nosotros mismos... Pues bien, no se debe cometer murmuración o calumnia ni siquiera con el propio yo.
ECR 184.8 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Tened por seguro que Dios ve vuestras luchas y os premia más por venceros en un egoísmo, por retener una palabra mezquina, por no imponer una exigencia, que no si, armados, en la batalla, matarais a vuestro enemigo. Ese Reino de los Cielos que alcanzaréis si vivís como justos está construido con las pequeñas cosas de cada día; con la bondad, la morigeración, la paciencia; contentándose con lo que uno tiene; con la mutua conmiseración; con el amor, sobre todo con el amor.
ECR 210.5 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
La gente tendrá siempre fango en el pensamiento, en los labios y en las manos, y especialmente en el corazón: la gente deshonesta, que ve sus sentimientos en los demás. Pero su fango no absorbe mi atención: se cae por sí solo, una vez seco.