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Notas de la palabra clave

Justicia y misericordia

Tema: Temas de la A a la Z · Página 1 de 2

Comodidad de lectura

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ECR 59.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

59.5 Se levanta a rebatirle un israelita togado y de barba abundante. Habla así: «Maestro, cuanto dices me parece en contraste con lo que está escrito en el libro segundo de los Macabeos, gloria de Israel. En él puede leerse: “Efectivamente, es signo de gran benevolencia el no permitir a los pecadores que sigan durante largo tiempo sus caprichos, sino pasar en seguida al castigo. El Señor no hace como con las otras naciones, que las espera con paciencia, para castigarlas en el día del juicio, colmada ya la medida de los pecados”. Sin embargo Tú hablas como si el Altísimo pudiera ser muy tardo a la hora de castigarnos, esperándonos, como a los otros pueblos, para el tiempo del Juicio, cuando esté colmada la medida de los pecados. Verdaderamente los hechos te desmienten. Israel sufre el castigo, como dice el historiógrafo de los Macabeos. Si fuera como Tú dices, ¿no habría desacuerdo entre tu doctrina y la contenida en la frase que te he mencionado?».

«No sé quién eres, pero quienquiera que seas te respondo. No hay desacuerdo en la doctrina, sino en el modo de interpretar las palabras. Tú las interpretas según el modo humano, Yo según el del espíritu. Tú, representante de la mayoría, ves todo con referencia a lo presente y caduco. Yo, representante de Dios, todo lo explico, y aplico, a lo eterno y sobrenatural. Sí, Yeohveh os ha castigado en lo temporal, en la soberbia y en la justicia de ser un “pueblo” según la tierra. Pero, ¡cuánto os ha amado y cuánta paciencia tiene con vosotros — más que con cualquier otro — concediéndoos el Salvador, su Mesías, para que le escuchéis y os salvéis antes de la hora de la ira divina! No quiere que seáis pecadores. Pero, si os ha castigado en lo caduco, viendo que la herida no se cura, antes al contrario insensibiliza cada vez más vuestro espíritu, he aquí que os manda no castigo sino salvación. Os manda a Aquel que os cura y os salva, Yo, quien os está hablando».

Detalle

Jesús acaba de predicar, animando a las almas a convertirse para entrar en el Reino de Dios. Para ello, deben dejar el pecado y arrepentirse.

Segundo libro de los Macabeos
2 M 6, 13-14 : Porque es señal de gran bondad no tolerar por mucho tiempo a los que cometen impiedades, sino infligirles el castigo sin demora. En efecto, con respecto a las demás naciones, el Maestro espera con gran paciencia, antes de castigarlas, hasta que hayan llegado al colmo de sus pecados1.

ECR 180.1-2 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

No sé qué observación de uno de los compañeros ha originado la respuesta escultórica de Pedro: «Les sucederá como a los constructores de la torre de Babel: su misma soberbia provocará la destrucción de sus teorías y morirán aplastados».

Andrés objeta a su hermano: «Pero Dios es Misericordia. Impedirá que se derrumben para darles tiempo de arrepentirse».

«¡Que te crees tú eso! Coronarán su soberbia con la calumnia y la persecución. Ya lo veo venir. Nos perseguirán, cual testigos odiosos, para disgregarnos. Y, por su ataque insidioso contra la Verdad, Dios tomará venganza y perecerán».

«¿Tendremos la fuerza suficiente para resistir?» pregunta Tomás.

«Por mí mismo no la tendría, pero confío en Él» dice Pedro señalando al Maestro, el cual está escuchando y guarda silencio, con la cabeza un poco inclinada como para tener escondida la expresión de su rostro.

«Yo pienso que Dios no nos someterá a pruebas superiores a nuestras fuerzas» dice Mateo.

«O que, cuando menos, aumentará las fuerzas proporcionalmente a la magnitud de las pruebas» concluye Santiago de Alfeo.

«Ya lo está haciendo.»

Anotación

Lo que les ocurrió a los constructores de la Torre de Babel les ocurrirá a ellos. Alusión a Génesis 11:1-9.

Ya lo ha hecho: es Simón el Zelote quien habla. La conversación continúa. Véase la nota siguiente.

Libro del Génesis 11, 1-9

Gn 11, 1-9 : Toda la tierra tenía una misma lengua y las mismas palabras. Cuando los hombres partieron de Oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sennaar, y se establecieron allí. Se dijeron unos a otros: "Vamos, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego". "Y utilizaron ladrillos en lugar de piedras y betún en lugar de cemento. Luego dijeron: "Vamos, construyámonos una ciudad y una torre con su cúspide en el cielo, y hagámonos un monumento, no sea que nos dispersemos por la faz de toda la tierra. "Pero Yahvé bajó a ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres estaban construyendo. Y Yahvé dijo: "He aquí que son un solo pueblo, y todos tienen una misma lengua; y esta obra es el principio de sus empresas; ahora nada les impedirá realizar sus planes. Descendamos y confundamos su lengua, para que ya no oigan la lengua del otro. "Así que Yahvé los dispersó de allí por toda la faz de la tierra, y dejaron de construir la ciudad. Por eso se llamó Babel, porque allí fue donde Yahvé confundió la lengua de toda la tierra, y allí fue donde Yahvé los dispersó sobre la faz de toda la tierra.

ECR 191.8 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

No interpretéis como palabra de odio el castigo que se ha verificado en estas tierras, aunque los hechos pudieran justificarlo. No leáis mal el milagro. Yo soy el Amor; en principio, no habría descargado mi mano, pero — visto que el Amor no podía doblegar a este cruel Epulón —, le abandoné a la Justicia, y ella ha vengado al mártir Jonás y a sus hermanos. Esto es lo que tenéis que aprender del milagro acaecido: que la Justicia está siempre vigilante, aun en los momentos en que parece ausente, y que, siendo Dios el Señor de toda la creación, se puede servir, para aplicarla, de los más pequeños — como las orugas y las hormigas — para morder el corazón del cruel y avariento y hacerle morir ahogado por un vómito de veneno.

Detalle

Sobre el anatema en las tierras de Doras.