Título del capítulo : Los días pasados en Hebrón. Los frutos de la caridad de María hacia Isabel.
Fecha de la visión y del dictado: Domingo 2 de abril de 1944
Calendario: Abril del año 5-5
Localización (mapa) : Hebrón
Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús
Resumen: María vive en Hebrón. Isabel llega cerca de ella y hablan de sus respectivas maternidades. La mujer de Zacarías ya no sufre ahora que la Virgen está aquí, pero antes sufría mucho a causa de su vejez. María, en comparación, no sufre, pero no tiene el peso de la Falta.
Isabel quería hilar ropa para Juan el Bautista, pero María dijo que ella haría el trabajo por ella. La Virgen argumentó que tenía mucho tiempo y que primero pensaría en su prima, ya que el nacimiento del Precursor era inminente. Después pensaría en su hijo, Jesús.
Fue entonces cuando la Inmaculada Concepción reveló a Isabel el nombre de su Hijo y le reveló su angustia. María conocía a los profetas, y ya intuía que Jesús sería el Cordero, el Varón de dolores. Isabel la consuela, sin embargo, diciéndole que Dios estará con ella y que su hijo será amado por los siglos de los siglos.
Las dos mujeres hablan entonces de Zacarías, que es mudo. Esto causó una gran pena a su esposa. Ella esperaba que, cuando naciera el niño, éste pudiera volver a hablar. La bendita madre desea que su hijo se llame Juan, y revela su sufrimiento a su prima. Para distraerla, María le propone salir al exterior y se encuentran cerca de un pequeño rebaño de corderos.
La visión cambia; esta vez, el tiempo ha pasado. María va a buscar a Isabel. Hablan de Jesús y de su aparición. Luego hablan de José, y María le dice que ha dejado que Dios intervenga. Aparte de Isabel, nadie debía saber de su maternidad divina, e Isabel, que lo comprendió, le señaló que incluso se lo había dicho a Zacarías. Zacarías entró entonces y María rezó las oraciones. Ella exhorta al sacerdote a creer en la misericordia de Dios, porque el hombre piensa que nunca podrá volver a hablar.
Por último, María da una lección sobre la caridad, sobre cómo hacer crecer en nosotros los dones de Dios. Debemos ser siempre caritativos, no egoístas. También nos da una lección sobre el paso del tiempo: Dios es su dueño, y ayuda a los que esperan en Él. "El egoísmo no adelanta nada, lo retrasa todo. La caridad no retrasa nada, hace avanzar las cosas". Por último, la Madre señala que encontró mucha paz en casa de Isabel, y que si no la hubiera atormentado el pensamiento de José y de su Hijo, el Redentor del mundo, habría sido feliz. Pero María significa a la vez luz y amargura...
Contenido del capítulo: 22.1: María cose para el hijo de Isabel. 22.2: Isabel se siente mucho mejor desde la visita de María. 22.3: María se conmueve al pensar en el Varón de dolores de Isaías. 22.4: Isabel se angustia por el silencio de Zacarías. 22.5: Paseo por el jardín entre palomas, cabritos y corderos. 22.6: María hila y teje. 22.7: Imagina cómo será su hijo. 22.8: Dios revela el misterio a José. 22.9: Zacarías habla de nuevo. El Mesías nacerá en Belén. 22.10: Amor al prójimo. 22.11: Mi amor al prójimo y mi amor a Dios. 22.12: La caridad hace que las cosas sucedan. 22.13: Amargura mezclada con dulzura.