ECR 9.5
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
No sufrieron la angustia de la agonía, sino que fueron languor que se apaga, como dulcemente se apaga una estrella cuando el Sol sale con la aurora. Y, si bien no experimentaron el consuelo de tenerme como Encarnada Sabiduría, como me tuvo José, Yo, no obstante, estaba allí, invisible Presencia que decía sublimes palabras, inclinado hacia su almohada para adormecerlos en la paz en espera del triunfo.
Hay quien dice: “¿Por qué no debieron sufrir al generar y al morir, puesto que eran hijos de Adán?”. A éste le respondo: “Si el Bautista, hijo de Adán y concebido con la culpa de origen, fue presantificado en el seno de su madre porque Yo le visité, ¿ninguna gracia va a haber recibido la madre santa de la Santa sin Mancha, de la Preservada por Dios que llevó consigo a Dios en su espíritu casi divino y en el corazón embrional, y que no se separó nunca de Él desde que fue pensada por el Padre, desde que fue concebida en un seno, hasta que retornó a poseer a Dios plenamente en el Cielo para una eternidad gloriosa?”. A éste le respondo: “La recta conciencia proporciona una muerte serena y las oraciones de los santos os obtienen tal muerte”.
Anotación
Objeción formulada: "Ana dio a luz sin dolor".
Ana no experimentó los dolores del parto. En una nota mecanografiada, María escribe: "Esto es aceptado incluso por algunos teólogos en el sentido material de los dolores del parto; en realidad, la alegría extática de dar a luz a María prevaleció sobre el sufrimiento natural para cualquier mujer, hasta el punto de que Ana dio a luz sin la angustia y el sufrimiento habituales en este caso".
Desafío planteado: María fue creada desde toda la eternidad (la eternidad está reservada a Dios).
Hablando de María, la Obra dice que "nunca estuvo separada del Padre desde el momento en que pensó en ella". Esto confirma que el alma de María es pensada por Dios desde toda la eternidad (como cada uno de nosotros). Pero esto hay que distinguirlo de su existencia real (hace 2000 años).