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Notas del tema

Obras de Maria Valtorta

Página 4 de 40

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ECR 10.8-10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.8 Dice Jesús:

«María tenía el recuerdo de Dios. Soñaba con Dios. Creía soñar. No hacía sino ver de nuevo cuanto su espíritu había visto en el fulgor del Cielo de Dios, en el instante en que había sido creada para ser unida a la carne concebida en la tierra. Condividía con Dios, si bien de forma mucho menor, por exigencia de justicia, una de las propiedades de Dios: la de recordar, ver y prever, por el atributo de una inteligencia no lesionada por la Culpa, y, por tanto, poderosa y perfecta.

10.9 ­El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Una de las semejanzas está en la posibilidad, para el espíritu, de recordar, ver y prever. Esto explica la facultad de leer el futuro, facultad que viene, muchas veces y directamente, por voluntad divina, otras por el recuerdo, que se alza, como Sol en una mañana, iluminando un cierto punto del horizonte de los siglos precedentemente visto desde el seno de Dios.

Son misterios demasiado altos como para que podáis comprenderlos plenamente. Eso sí, reflexionad.

¿Esa Inteligencia suprema, ese Pensamiento que lo sabe todo, esa Vista que lo ve todo, que os crea con un movimiento de su voluntad y con el hálito de su amor infinito, haciéndoos hijos suyos por origen e hijos suyos por destino, podrá daros algo que sea distinto de Él? Os lo da en proporción infinitesimal, porque la criatura no podría contener al Creador, mas esa parte es, en su infinitesimalidad, perfecta y completa.

¡Cuán grande el tesoro de inteligencia que dio Dios al hombre, a Adán! La culpa lo ha menoscabado, mas mi Sacrificio lo reintegra y os abre los fulgores de la Inteligencia, sus ríos, su ciencia. ¡Oh, sublimidad de la mente humana unida por la Gracia a Dios, copartícipe de la capacidad de Dios de conocer!... De la mente humana unida por la Gracia a Dios.

No hay otro modo; que lo tengan presente los que anhelan conocer secretos ultrahumanos. Toda cognición que no venga de alma en gracia — y no está en gracia aquel que se manifiesta contrario a la Ley divina, cuyos preceptos son muy claros — sólo puede venir de Satanás, y difícilmente corresponde a verdad por lo que se refiere a cuestiones humanas, y nunca responde a verdad por lo que respecta a lo sobrehumano, porque el Demonio es padre de la mentira y a quien arrastra consigo le lleva por el sendero de la mentira. No existe ningún otro método para conocer la verdad, sino el que viene de Dios. Y Dios habla y dice o hace recordar, del mismo modo como un padre a un hijo le hace recordar la casa paterna y dice: “¿Te acuerdas cuando conmigo hacías esto, veías aquello, oías aquello otro? ¿Te acuerdas cuando yo te despedía con un beso? ¿Te acuerdas cuando me viste por primera vez, cuando viste el fulgurante sol de mi rostro en tu alma virgen, instantes antes creada y aún exenta — puesto que acababa de salir de mí — de la tabes que después te consumiera? ¿Te acuerdas de cuando comprendiste en un latido de amor lo que es el Amor y cuál es el misterio de nuestro Ser y Proceder?”. Y cuando la capacidad limitada del hombre en gracia no llega a comprender, entonces el Espíritu de ciencia habla y enseña.

Pero para poseer al Espíritu es necesaria la Gracia. Y para poseer la Verdad y la Ciencia es necesaria la Gracia. Y para tener consigo al Padre es necesaria la Gracia, Tienda en que las tres Personas hacen morada, Propiciatorio en que reside el Eterno y habla, no desde dentro de la nube, sino mostrando su Rostro al hijo fiel. Los santos tienen el recuerdo de Dios, de las palabras oídas en la Mente creadora y resucitadas por la Bondad en su corazón para elevarlos como águilas en la contemplación de la Verdad, en el conocimiento del Tiempo.

10.10 ­María era la Llena de Gracia. Toda la Gracia Una y Trina estaba en Ella. Toda la Gracia Una y Trina la preparaba como esposa para la boda, como tálamo para la prole, como divina para su maternidad y para su misión. Ella es la que cierra el ciclo de la profetisas del Antiguo Testamento y abre el de los “portavoces de Dios” en el Nuevo Testamento.

Verdadera Arca de la Palabra de Dios, mirando en su interior eternamente inviolado, descubría, trazadas por el dedo de Dios sobre su corazón inmaculado, las palabras de ciencia eterna, y recordaba, como todos los santos, haberlas oído ya al ser generada con su espíritu inmortal por Dios Padre, creador de todo lo que tiene vida. Y, si no recordaba todo de su futura misión, era porque en toda perfección humana Dios deja algunas lagunas, por ley de una divina prudencia que es bondad y mérito para y hacia la criatura.

María, segunda Eva, tuvo que conquistarse su parte de mérito de ser la Madre del Cristo; con una fiel, buena voluntad. Esto quiso también Dios en su Cristo para hacerle Redentor.

El espíritu de María estaba en el Cielo. Su parte moral y su carne estaban en la tierra, y tenían que pisotear tierra y carne para llegar hasta el espíritu y unirlo al Espíritu en un abrazo fecundo».

ECR 10.8

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.8 Dice Jesús:

«María tenía el recuerdo de Dios. Soñaba con Dios. Creía soñar. No hacía sino ver de nuevo cuanto su espíritu había visto en el fulgor del Cielo de Dios, en el instante en que había sido creada para ser unida a la carne concebida en la tierra. Condividía con Dios, si bien de forma mucho menor, por exigencia de justicia, una de las propiedades de Dios: la de recordar, ver y prever, por el atributo de una inteligencia no lesionada por la Culpa, y, por tanto, poderosa y perfecta.

ECR 10.10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.10 ­María era la Llena de Gracia. Toda la Gracia Una y Trina estaba en Ella. Toda la Gracia Una y Trina la preparaba como esposa para la boda, como tálamo para la prole, como divina para su maternidad y para su misión. Ella es la que cierra el ciclo de la profetisas del Antiguo Testamento y abre el de los “portavoces de Dios” en el Nuevo Testamento.

Verdadera Arca de la Palabra de Dios, mirando en su interior eternamente inviolado, descubría, trazadas por el dedo de Dios sobre su corazón inmaculado, las palabras de ciencia eterna, y recordaba, como todos los santos, haberlas oído ya al ser generada con su espíritu inmortal por Dios Padre, creador de todo lo que tiene vida. Y, si no recordaba todo de su futura misión, era porque en toda perfección humana Dios deja algunas lagunas, por ley de una divina prudencia que es bondad y mérito para y hacia la criatura.

María, segunda Eva, tuvo que conquistarse su parte de mérito de ser la Madre del Cristo; con una fiel, buena voluntad. Esto quiso también Dios en su Cristo para hacerle Redentor.

El espíritu de María estaba en el Cielo. Su parte moral y su carne estaban en la tierra, y tenían que pisotear tierra y carne para llegar hasta el espíritu y unirlo al Espíritu en un abrazo fecundo.

ECR 10.11

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.11 Nota mía. Todo el día de ayer había estado pensando que vería la noticia de la muerte de los padres, y, además — por qué, no lo sé —, dado por Zacarías. Igualmente pensaba, a mi manera, cómo trataría Jesús el punto del «recuerdo de Dios por parte de los santos». Esta mañana, cuando empezó la visión, he dicho: «Eso es, ahora le dirán que es huérfana». Y ya sentía encogido mi corazón porque... se trataba de oír y ver la misma tristeza mía de estos días. Sin embargo, no hay nada de cuanto había pensado ver y oír; pero es que ni una palabra por equivocación. Esto me consuela porque me dice que verdaderamente no hay nada mío, ni siquiera una honesta sugestión respecto a un determinado punto. Todo viene realmente de otra fuente. Mi continuo miedo cesa... hasta la próxima vez, porque este miedo de ser engañada y de engañar me acompañará siempre.

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Maria Valtorta está escribiendo.

Palabras clave

ECR 11

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: María confía su voto al Sumo Sacerdote.

Fecha de la visión: Domingo 3 de septiembre de 1944

Calendario:Noviembre del año 7 (Elul 3754).

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: María vuelve a su celda con otras vírgenes. Cuando está a punto de entrar en su habitación, un ama le dice que el sumo sacerdote quiere verla. Así que va y encuentra al sacerdote, así como a Zacarías y Ana de Fanuel. Simón ben Boethos le dice que conoce su santidad y que le gustaría que se quedara en el Templo y rezara al Señor todas las mañanas. Pero la Ley dice otra cosa y ella debe casarse. Él la tranquilizó diciéndole que no había olvidado que ella pertenecía al linaje de David y que, como no conocía a nadie, confiarían en Dios para elegir a su esposo. María confió entonces su voto de virginidad al sumo sacerdote, que le preguntó cuándo lo había cumplido. La Madre del Señor se sumergió en sus recuerdos para responderle. Le dijo que no se oponía al matrimonio, pero que quería seguir siendo virgen. El sumo sacerdote le dijo que Dios le daría un esposo, que sería santo porque ella se había encomendado al Altísimo. Ella le cuenta a su futuro marido su voto.

Contenido del capítulo: 11.1: María Valtorta se alegra de la sonrisa de María en medio de un bombardeo. 11.2: María vuelve a su celda con las vírgenes. 11.3: El Pontífice le recuerda que debe casarse. 11.4: Pero María se ha prometido al Señor y le dice cómo. 11.5: Le dirás a tu marido tu voto.

ECR 11.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

(...) Me gustaba esa paz que amparaba la gruta, descendiendo de los manzanos y de los olivos, ya enteramente en flor, ya repletos de frutos... Y, no sé... me parecía que la Voz me dijese a mí, justamente a mí: “Ven, tú, aceituna especiosa; ven, tú, dulce pomo; ven, tú, fuente sigilada; ven, tú, paloma mía”... Dulce era el amor de mi padre y de mi madre... dulce su voz cuando me llamaba... ¡Ah, pero ésta, ésta...! ¡Oh!, yo creo que así la oiría en el Paraíso Terrenal aquella que fue culpable, y no sé cómo pudo preferir un silbido a esta Voz de amor, cómo pudo apetecer otro conocimiento que no fuera Dios... Aún con el sabor a leche materna en los labios, pero con el corazón ebrio de miel celestial, yo dije entonces: “Sí, voy. Tuya. Y mi carne no tendrá otro señor aparte de ti, Señor, de la misma forma que mi espíritu no tiene otro amor”...

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María relata recuerdos de su infancia en Nazaret.

ECR 12

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: José elegido esposo de la Virgen.

Fecha de la visión: Lunes 4 de septiembre de 1944

Calendario:Viernes 23 de diciembre 7 d.C.

Lugares (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: El sumo sacerdote reunió a los hombres de la tribu de David en el Templo. En este capítulo, nos enteramos de que pidió a todos que trajeran una rama de almendro. De este grupo se elegiría al esposo de la Virgen. Todos sienten curiosidad y Zacarías está presente. El sumo sacerdote llega por fin y revela que una de las ramas ha florecido en pleno invierno y que esa es la que se casará con María. José es elegido como el afortunado y el sumo sacerdote manda llamar a la futura Madre de Cristo. Mientras tanto, Simón ben Boethos revela que María ha hecho un voto. José debe ayudar al Todopuro a decírselo. Cuando llega, todos se retiran y los dos prometidos se conocen. José habla de la casa de Nazaret, de Ana, de Joaquín, y esto da confianza a la Virgen. Su marido le dice que es un Nazir, y esto la anima a contarle su voto, que él acepta: incluso le pide que una su voto al suyo. Por último, San José le dice que va a cuidar de la casa de Nazaret hasta que María abandone definitivamente el Templo.

Contenido del capítulo: 12.1: Reunión de hombres vestidos de fiesta. 12.2: José habla con un anciano. 12.3: Un levita trae un manojo de ramas secas con una rama florecida. 12.4: José es designado esposo de María gracias a la rama milagrosamente florecida. 12.5: El Pontífice presenta a José a María. 12.6: José es nazireo. 12.7: María confía su consagración a Dios a José, que la acepta. Vivirán en castidad. 12.8: En Nazaret, la pareja vive separada y José se ocupa de todo.

ECR 13

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: Desposorio de la Virgen con José, instruido por la Sabiduría para que fuera el guardián del Misterio.

Fecha de la visión y del dictado: Martes 5 de septiembre de 1944

Calendario: 6 de marzo d.C.

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: José y María están comprometidos en el Templo de Jerusalén. María luce hermosa con su ajuar de novia. Las vírgenes que la rodean se extasían ante su belleza, y sus amantes acuden al rescate de su protegida. Las doncellas se marchan y llega Isabel. Ésta le habla del ajuar nupcial diseñado por Ana, y la Virgen habla entonces de José, al que describe como un joven santo. Llega el novio y los dos prometidos se reencuentran. José es soberbio y le dice que ha pensado en el voto de la Virgen. Él lo comprende y se une a ella en un naziréat perpetuo. El sumo sacerdote los desposa entonces. Después de esto, María y José abandonan Jerusalén para ir a Nazaret... A continuación, Jesús da un dictado sobre su padre putativo.

Contenido del capítulo: 13.1: La belleza de María con sus vestidos de novia. 13.2: Sus compañeras la admiran. 13.3: Sus vestidos son la caricia de su madre. 13.4: José llega con sus vestidos más hermosos. Su discurso de bienvenida. 13.5: José habla del voto de castidad absoluta. 13.6: El Pontífice preside la boda. 13.7: Los novios salen en carroza con Zacarías e Isabel. 13.8: Elogio de la Sabiduría. 13.9: José, guardián de la Esposa y del Hijo de Dios. 13.10: José, un nuevo Aarón que creyó sin ver. 13.11: José, ejemplo corredentor de pureza, fidelidad y amor perfecto.

ECR 13.8-11

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

13.8 Dice Jesús:

«¿Qué dice el libro de la Sabiduría al cantar sus alabanzas?: “En la sabiduría está presente, efectivamente, el espíritu de inteligencia, santo, único, múltiple, sutil”. Y continúa enumerando sus dotes, para terminar el período con estas palabras: “... que todo lo puede, todo lo prevé; que comprende a todos los espíritus, inteligente, puro, sutil. La sabiduría penetra con su pureza, es vapor de la virtud de Dios... por ello en ella no hay nada impuro... imagen de la bondad de Dios. Es única y, no obstante, lo puede todo; es inmutable y da vida nueva a todas las cosas; se comunica a las almas santas; forma a los amigos de Dios y a los profetas”.

13.9 Ya has visto cómo José, no por cultura humana, sino por instrucción sobrenatural, sabe leer en el libro sellado de la Virgen sin mancha; y cómo se acerca extremamente a las verdades proféticas con ese su “ver” un misterio sobrehumano donde los demás veían únicamente una gran virtud. Impregnado de esta sabiduría, que es vapor de la virtud de Dios y emanación cierta del Omnipotente, se conduce con espíritu seguro por el mar de este misterio de gracia que es María, se armoniza con Ella con espirituales contactos — en que se hablan, más que los labios, los dos espíritus en el sagrado silencio de las almas — donde sólo Dios oye voces que perciben también los que le son gratos por servirle con fidelidad y por estar llenos de Él.

La sabiduría del Justo, que aumenta por la unión con la Toda Gracia y por la cercanía a Ella, le prepara a penetrar en los secretos más altos de Dios y a poderlos tutelar y defender de insidias humanas y demoníacas. Y contemporáneamente le va renovando. Del justo hace un santo; del santo, el custodio de la Esposa y del Hijo de Dios.

Sin quitar el sello de Dios, él, el casto, que ahora lleva su castidad a heroísmo angélico, puede leer la palabra de fuego escrita sobre el diamante virginal por el dedo de Dios, y en él lee aquello que su prudencia no dice, y que es mucho más grande que lo que leyó Moisés en las tablas de piedra. Y a fin de que ningún ojo profano alcance este Misterio, él se pone, como sello sobre el sello, como arcángel de fuego, a la entrada del Paraíso, dentro del cual el Eterno encuentra sus delicias “paseando al fresco del atardecer” y hablando con Aquella que es su amor, bosque de azucena en flor, aura perfumada de aromas, viento suave de frescura matutina, hermosa estrella, delicia de Dios. La nueva Eva está allí, en su presencia. No es hueso de sus huesos ni carne de su carne; sí, compañera de su vida, Arca viva de Dios. Él la recibe para tutelarla, y a Dios debe restituírsela, pura como la ha recibido.

“Desposada con Dios” estaba escrito en ese libro místico de inmaculadas páginas... Y cuando la duda, sibilante, en la hora de la prueba, le sugirió su tormento, él, como hombre y como siervo de Dios, sufrió, como ninguno, por causa del temido sacrilegio. Pero ésta fue la prueba futura. Ahora, en este tiempo de gracia, él ve y se pone a sí mismo al servicio más auténtico de Dios. Luego vendrá la tempestad de la prueba, como para todos los santos, para ser probados y venir así a ser ayudantes de Dios.

13.10 ­¿Qué se lee en el Levítico? “Di a Aarón, tu hermano, que no entre en cualquier tiempo en el santuario que está detrás del Velo, ante el Propiciatorio que cubre al Arca, para no morir — pues Yo apareceré en la nube sobre el oráculo —, si no hace antes estas cosas: ofrecerá un novillo por el pecado y un carnero como holocausto; llevará la túnica de lino y con calzones de lino cubrirá su desnudez”.

Y verdaderamente José entra, cuando Dios quiere y cuanto Dios quiere, en el santuario de Dios; y traspasa el velo que cela el Arca sobre la cual está suspendido el Espíritu de Dios; y se ofrece a sí mismo y ofrecerá al Cordero, holocausto por el pecado del mundo, expiación de tal pecado. Y esto lo hace, vestido de lino, mortificados los miembros viriles para abolir su sensualidad, la cual, una vez, al inicio de los tiempos, triunfó, lesionando el derecho de Dios sobre el hombre; mas ahora será conculcada en el Hijo, en la Madre y en el padre putativo, para restituir a los hombres a la Gracia y devolverle a Dios su derecho sobre el hombre. Esto lo hace con su castidad perpetua.

¿No estaba José en el Gólgota? ¿Os parece que no está en el número de los corredentores? En verdad os digo que fue el primero de ellos, y que grande es, por tanto, ante los ojos de Dios. Grande por el sacrificio, la paciencia, la constancia y la fe. ¿Qué fe será mayor que ésta, que creyó sin haber visto los milagros del Mesías?

13.11 Sea alabado mi padre putativo, ejemplo para vosotros de aquello que en vosotros más falta: pureza, fidelidad y perfecto amor. Gloria al magnífico lector del Libro sellado, que fue instruido por la Sabiduría para saber comprender los misterios de la Gracia y que fue elegido para tutelar la Salvación del mundo contra las insidias de todos los enemigos».

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Después de dar la visión de los esponsales de José y María, Jesús habla de su padre putativo y dice:

ECR 14

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : La pareja llega a Nazaret

Fecha de la visión: 6 de septiembre de 1944

Calendario:6 de marzo d.C.

Localización (mapa) : Nazaret

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: María describe Nazaret. María regresa a su ciudad después de vivir durante años en el Templo. Se desposa con José y éste la acompaña, junto con Zacarías e Isabel. Nazaret celebró con ellos. Llegan a la casa y José, Zacarías e Isabel le muestran la casa y el jardín de Joaquín. La Virgen conoció también a Alfeo, a María de Cleofás y a sus hijos. Luego conoció a Sara y a su hijo, Alfée, el novio de Ana. José recorrió la casa con su esposa y el hermano de ésta se enteró de que no celebrarían la boda de inmediato. Sorprendido, José le responde que no celebrarán la ceremonia hasta que María tenga dieciséis años. El futuro santo le hizo prometer que le llamaría siempre que lo necesitara. La familia se despidió y Zacarías decidió dejar a Isabel para que enseñara a su prima a ser una perfecta ama de casa. Esto permitirá también a María decorar su casa a su gusto.

Contenido del capítulo: 14.1: El camino por las colinas de Galilea. 14.2: Entrada triunfal en Nazaret. 14.3: José señala desde lejos la casa de María. Él es quien trabajará allí. 14.4: María acoge a Alfeo y a Sara. 14.5: José se ofrece a María como confidente. 14.6: La boda tendrá lugar cuando ella tenga dieciséis años. 14.7: Isabel se quedará un tiempo con su prima.