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Notas del tema

Lugares en El Evangelio como me fue revelado

Página 2 de 51

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ECR 5.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«El agua que hace tanto que esperamos, y que hace tres días que parece realmente cercana, no ha llegado todavía. Las tierras arden. Menos mal que nosotros tenemos el manantial cercano, y muy rico en agua. He abierto los canales. Poco alivio para estas plantas cuyas hojas ya languidecen cubiertas de polvo. No obstante, supone ese mínimo que las mantiene en vida. ¡Si lloviera!...». Joaquín, con el ansia de todos los agricultores, escudriña el cielo, mientras Ana, cansada, se da aire con un abanico (parece hecho con una hoja seca de palma traspasada por hilos multicolores que la mantienen rígida).

La pariente dice: «Allí, al otro lado del Gran Hermón, están formándose nubes que avanzan velozmente. Viento del norte. Bajará la temperatura y dará agua».

«Hace tres días que se levanta y luego cesa cuando sale la Luna. Sucederá lo mismo esta vez». Joaquín está desalentado.

(...) [Están de camino a casa cuando una tormenta azota la región, luego se calma].

­Se produce un último rayo; tan violento, que lanza contra las paredes a los tres hombres. En la parte delantera de la casa, en el suelo del huerto, queda como recuerdo un agujero negro y humeante. Luego, de repente, cesa la tormenta. De detrás de la puerta de Ana viene un vagido (parece el lamento de una tortolita en su primer arrullo). Mientras, un enorme arco iris extiende su faja semicircular por toda la amplitud del cielo. Surge, o por lo menos lo parece, de la cima del Hermón (la cual, besada por un filo de sol, parece de alabastro de un blanco-rosa delicadísimo), se eleva hasta el más terso cielo septembrino y, salvando espacios limpios de toda impureza, deja debajo las colinas de Galilea y un terreno llano que aparece entre dos higueras, que está al Sur, y luego otro monte, y parece posar su punta extrema en el extremo horizonte, donde una abrupta cadena de montañas detiene la vista.

Anotación

El Gran Hermón o Monte Hermón (2.814 metros sobre el nivel del mar), visible desde Nazaret, se encuentra a 95 km en dirección noreste.

Al mismo tiempo, un inmenso arco iris se extiende en semicírculo por todo el cielo. Emerge, o al menos parece emerger, de la cima del monte Hermón, que, bajo la caricia del sol, aparece de un color alabastro del más delicado blanco rosáceo. Desde Nazaret (alt +400/450m), si damos la espalda al sol poniente (azimut 278° esa tarde) para poder observar un arco iris, tenemos el monte Hermón (+2800m) a la izquierda, el lago de Tiberíades (-200m), la llanura y las colinas de Galilea (0 a +100m) enfrente, y los montes Ebal (+938m) y Garizim (+868m) a la derecha.

En circunstancias favorables, el arco iris puede ser doble, e incluso excepcionalmente triple.

La física nos dice que un arco iris sólo puede verse por la mañana o al atardecer. Cubre un campo de 80° a 84,8° si es simple, y de 102° a 107,4° si es doble.

Un simple transportador colocado sobre un mapa de Palestina, punto cero en Nazaret y perpendicular al acimut 278°, puede verificar la extraordinaria verosimilitud de esta descripción: sería falsa en cualquier otra época del año, dada la orientación del sol al atardecer.

ECR 5.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

5.2 ­«¿Sientes dolor?».

«No. Siento la misma gran paz que experimenté en el Templo cuando se me otorgó la gracia, y que luego volví a sentir otra vez al saber que era madre. Es como un éxtasis. Es un dulce dormir del cuerpo, mientras el espíritu exulta y se aplaca con una paz sin parangón humano. Yo te he amado, Joaquín, y, cuando entré en tu casa y me dije: “Soy esposa de un justo”, sentí paz, como todas las otras veces que tu próvido amor se prodigaba en mí. Pero esta paz es distinta. Creo que es una paz como la que debió invadir, como una deleitosa unción de aceite, el espíritu de Jacob, nuestro padre, después de su sueño de ángeles. O semejante, más bien, a la gozosa paz de los Tobías tras habérseles manifestado Rafael. Si me sumerjo en ella, al saborearla, crece cada vez más. Es como si yo ascendiera por los espacios azules del cielo... y, no sé por qué, pero, desde que tengo en mí esta alegría pacífica, hay un cántico en mi corazón: el del anciano Tobit. Me parece como si hubiera sido compuesto para esta hora... para esta alegría... para la tierra de Israel que es su destinataria... para Jerusalén, pecadora, mas ahora perdonada... bueno... no os riáis de los delirios de una madre... pero, cuando digo: “Da gracias al Señor por tus bienes y bendice al Dios de los siglos para que vuelva a edificar en ti su Tabernáculo”, yo pienso que aquel que reedificará en Jerusalén el Tabernáculo del Dios verdadero, será este que está para nacer... y pienso también que, cuando el cántico dice: “Brillarás con una luz espléndida, todos los pueblos de la tierra se postrarán ante ti, las naciones irán a ti llevando dones, adorarán en ti al Señor y considerarán santa tu tierra, porque dentro de ti invocarán el Gran Nombre. Serás feliz en tus hijos porque todos serán bendecidos y se reunirán ante el Señor. ¡Bienaventurados aquellos que te aman y se alegran de tu paz!...”, cuando dice esto, pienso que es profecía no ya de la Ciudad Santa, sino del destino de mi criatura, y la primera que se alegra de su paz soy yo, su madre feliz...».

Detalle

Anne está a punto de dar a luz.

Anotación

Libro de Génesis 28, 12

Gén 28, 12 : Y soñó un sueño: he aquí que una escalera estaba puesta sobre la tierra, y su extremo superior llegaba hasta el cielo; y he aquí que sobre ella subían y descendían los ángeles de Dios, y en su extremo superior estaba Yahvé.

Libro de Tobías 12, 15-21

Tob 12, 15-21 : "Yo soy el ángel Rafael, uno de los siete que están delante del Señor. "Al oír estas palabras, se aterrorizaron y cayeron al suelo con el rostro tembloroso. El ángel les dijo: "¡Paz a vosotros! No temáis. Porque cuando estaba con vosotros, estaba allí por voluntad de Dios; así que bendecidle y cantad sus alabanzas. Os parecía que comía y bebía con vosotros, pero me alimentaba de un alimento invisible y de una bebida que el ojo del hombre no alcanza. Ha llegado, pues, la hora de que vuelva al que me envió; pero vosotros, bendecid a Dios y proclamad todas sus maravillas. "Cuando hubo dicho esto, se ocultó a su vista y ya no pudieron verle. Entonces, postrados con el rostro en tierra durante tres horas, bendijeron a Dios, se levantaron y contaron todas sus maravillas.

Libro de Tobías 13, 1-18

Tb 13, 1-18 : El viejo Tobías abrió la boca y bendijo al Señor, diciendo: "Tú eres grande, Señor, en toda la eternidad, y tu reino se extiende a todas las edades. Porque castigas y salvas, conduces a la tumba y sacas de ella, y no hay nadie que escape a tu mano. Dad gracias al Señor, hijos de Israel, y alabadle ante las naciones. Porque él os ha dispersado entre las naciones que no le conocen, para que les contéis sus maravillas y les hagáis saber que no hay otro Dios Todopoderoso sino sólo él. Nos ha castigado por nuestras iniquidades, y nos salvará por su misericordia. Considerad cómo nos ha tratado, y bendecidle con temor y temblor, y glorificad con vuestras obras al Rey de los siglos.

En cuanto a mí, quiero bendecirlo en este país donde estoy cautivo, porque él ha hecho brillar su gloria sobre una nación criminal. Arrepentíos, pues, pecadores, y haced justicia ante Dios, confiando en que él tendrá misericordia de vosotros. En cuanto a mí, me alegraré en él con toda mi alma. Bendecid al Señor, pueblo elegido; celebrad días de alegría y cantad sus alabanzas.

Jerusalén, ciudad de Dios, el Señor te ha castigado por las obras de tus manos. Glorifica al Señor con tus buenas obras y bendice al Dios de los siglos, para que construya en ti su santuario, para que vuelva a llamar a ti a todos los cautivos y para que te alegres por los siglos de los siglos. Brillarás con luz resplandeciente y te adorarán todas las naciones de la tierra. Las naciones vendrán a ti desde tierras lejanas, trayendo regalos; adorarán al Señor dentro de tus muros, y considerarán tu tierra como un santuario; porque invocarán el gran Nombre en medio de ti. Malditos los que te desprecien, condenados los que te blasfemen; benditos los que te edifiquen. Y te alegrarás por tus hijos, porque todos ellos serán bendecidos y reunidos al Señor. Bienaventurados todos los que te aman y se regocijan en tu paz.

Bendice, alma mía, al Señor, porque él, el Señor, nuestro Dios, ha librado a su ciudad Jerusalén de todas sus angustias. Feliz seré si aún queda descendencia de mi raza para ver el esplendor de Jerusalén. Las puertas de Jerusalén se construirán con zafiros y esmeraldas, y todo el muro de sus murallas con piedras preciosas. Piedras blancas inmaculadas formarán el pavimento de sus plazas, y cantarán en sus calles: ¡Aleluya! Bendito sea el Señor que ha dado a Jerusalén esta gloria, y que reine sobre ella por los siglos de los siglos. Amén. "

ECR 6

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : Purificación de Ana y ofrecimiento de María, la niña perfecta para el Reino de los Cielos.

Fecha de la visión y del dictado: lunes 28 de agosto de 1944

Calendario: martes 25 de noviembre del año 21 a.C.

Antiguo calendario juliano: martes 27 de septiembre del año 21 d.C.

Calendario judío: 30 Kisleu 3741

Localización (mapa) : Jerusalén (Templo de Jerusalén)

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Ana va a presentar a su hija al Templo, acompañada de Joaquín, Isabel y Zacarías. Los felices padres se han vestido para la ocasión. Ana no tarda en hablar con Isabel y la esposa de Joaquín le confía que dentro de tres años entregará al Señor su Flor. Para realizar este heroico sacrificio, recordará que Dios le ha dado a María. También se dirá a sí misma que su hija reza por ellos y que el Señor será su Padre cuando ellos ya no estén. Finalmente llegan al Templo y Ana se purifica allí. El grupo se dirige al lugar donde Ana vio cumplido su deseo, y allí se encuentran con Ana de Fanuel, que será la maestra de María en el Templo.

A continuación, Jesús da un dictado y explica que la Virgen ardía en deseos de acercarse a Dios. Retoma la frase "Dejad que los niños vengan a mí"; luego insiste en el amor de María, constante a lo largo de toda su vida. Sus ojos son apacibles y bondadosos, y lo mismo sucede con los santos, que, como su Madre celestial, tienen una mirada que es "luz para el alma".

Contenido del capítulo: 6.1: Joaquín, Ana, Zacarías e Isabel camino del Templo. 6.2: Ana dará a Dios lo que viene de Él. 6.3: La purificación de Ana. 6.4: La consagración de María y el primer contacto con Ana de Fanouel. 6.5: Dentro de tres años, tú también estarás aquí, Azucena mía. 6.6: He aquí al Niño perfecto, con corazón de paloma, sencillo y puro. 6.7: La mirada pura, apacible, benévola, que poseen los puros, los santos, los enamorados de Dios.

Edición anterior: Volumen 1, capítulos 9 y 10

ECR 6.3.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Llegan a los muros del Templo.

«Mientras vais a la Puerta de Nicanor, yo voy a advertir al sacerdote. Luego os alcanzo» dice Zacarías; y desaparece tras un arco que introduce en un amplio patio circundado de pórticos.

La comitiva continúa adentrándose por las sucesivas terrazas (porque — no sé si lo he dicho alguna vez — el recinto del Templo no es una superficie plana, sino que sube escalonadamente en niveles cada vez más altos; a cada uno de ellos se accede mediante escalinatas, y en todos hay patios y pórticos y portones labradísimos, de mármol, bronce y oro).

Antes de llegar al lugar establecido, se paran para desenvolver las cosas que traen, o sea, tortas — me parece — muy untadas, anchas y finas, harina blanca, dos palomas en una jaulita de mimbre y unas monedas grandes de plata, unas patacas tan pesadas que era una suerte que en aquella época no hubiera bolsillos, porque los habrían roto.

Ahí está la bonita Puerta de Nicanor; es por entero un bordado en pesado bronce laminado de plata. Ya está allí Zacarías, al lado de un sacerdote que está todo pomposo con su vestido de lino. (...)

6.5 ­«Querría dar mi ofrenda al Templo e ir al lugar en que el año pasado vi la luz» dice Ana.

Ana de Fanuel va con ellos. No entran en el Templo propiamente dicho. Es natural que, siendo mujeres y tratándose de una niña, no vayan ni siquiera a donde fue María para ofrecer a su Hijo. Pero, eso sí, desde muy cerquita de la puerta, que está abierta de par en par, miran hacia el semioscuro interior del que vienen dulces cantos de niñas y en el que brillan ricas lámparas, que expanden luz de oro sobre dos cuadros de flores de cabecitas veladas de blanco, dos verdaderos cuadros de azucenas.

«Dentro de tres años estarás ahí, Azucena mía» le promete Ana a María, que mira como embelesada hacia el interior y sonríe al oír el lento canto.

ECR 7

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : La pequeña María con Ana y Joaquín. La Sabiduría del Hijo ya está en sus labios.

Fecha de la visión y del dictado: Martes 29 de agosto de 1944

Calendario: Agosto del año 18 a.C.

Calendario judío: Ab 3743

Lugar (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Ana está con María en Nazaret. La niña juega en el jardín y le lleva flores. Ella le cuenta la historia de cada una, y su madre se sorprende de lo que dice, cuando María menciona a Salomón, por ejemplo. La niña le contesta que le parece que siempre lo ha sabido, y quiere que Ana le cuente una historia sobre la venida del Emmanuel. La niña le preguntó entonces cuándo tendría lugar la profecía; incluso quiso saber si Dios podría acortar el tiempo de espera si ella rezaba mucho, mucho, mucho. Ana responde finalmente afirmativamente, y la Inmaculada declara que rezará y permanecerá virgen para que su petición sea atendida. La futura Madre de Jesús revela también su deseo de servir a la que llevará al Salvador y, unos instantes después, pregunta a Ana cómo puede salvarla el Señor si ella no peca. Joaquín responde diciendo que el Salvador la ha salvado de antemano. Por último, la feliz familia habla del Templo, al que María pronto ingresará, y promete rezar por sus queridos padres. Después de este capítulo, Jesús da un dictado sobre la precoz sabiduría de su Madre, hablando de la razón y de la inteligencia, don que Dios había dado a nuestros Primeros Padres.

Contenido del capítulo: 7.1: La pequeña María lleva flores a Ana. 7.2: Una historia imaginada para cada flor. 7.3: ¿Cuánto tardará en llegar el Emmanuel? 7.4: Me haré virgen para acelerar su venida. 7.5 : ¿Cómo podrá salvarme si no peco? 7.6 : ¿Cuándo me llevarás al Templo? 7.7 : Niños espiritualmente precoces. 7.8 : La razón es una de las cosas que más nos asemeja a Dios. 7.9 : María fue la Super Eva, la obra maestra del Altísimo.

Edición antigua: Volumen 1, capítulos 11 y 12

ECR 8

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo:María acogida en el Templo. En su humildad, ignoraba que era la mujer llena de Sabiduría.

Fecha de la visión y del dictado: 30 de agosto de 1944

Calendario: lunes 3 de octubre del año 18 a.C.

Antiguo calendario juliano: lunes 5 de octubre del año 18 a.C.

Calendario judío: 10 Tishri 3744.

Localización (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Ana, Joaquín y María están en Jerusalén porque María tiene que entrar en el Templo. Joaquín y Ana parecen haber llorado mucho, pero intentan mostrar a su hijo sus lágrimas lo menos posible. Se encuentran con Isabel, que les invita a una casa amiga. Ana le dice que no lamenta haber entregado a María al Templo y que no ha cambiado de opinión, pero que el corazón de su madre está sufriendo. Lo mismo le dice Joaquín. Zacarías, que llega, y su esposa tratan de consolarlos lo mejor que pueden. Luego se ponen de nuevo en camino. Llega el sumo sacerdote y María tiene ocasión de hacer su voto. A continuación, entra en el Templo de Jerusalén. El capítulo termina con Jesús dictaminando que su Madre poseía la Sabiduría.

Contenido del capítulo: 8.1: Paseo lento y triste por las calles de Jerusalén. 8.2: Parada. Ana confía su dolor a Isabel. 8.3: Zacarías anima a Joaquín y Ana. 8.4: Ana deja a la joven María su velo nupcial. 8.5: María pide la bendición de sus padres. Llegada al Templo. 8.6: El Sumo Sacerdote acoge al Cordero inmaculado. 8.7: La oración de la "humilde sierva". 8.8: También tú, María, "camina en mi presencia y sé perfecta para ello".

Edición anterior: Volumen 1, capítulos 13 y 14

ECR 8.5-6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Ahora están dentro del recinto del Templo. «Voy a ver al Sumo Sacerdote. Vosotros subid hasta la Gran Terraza».

Atraviesan tres atrios y tres patios superpuestos... Ya están al pie del vasto cubo de mármol coronado de oro. Cada una de las cúpulas, convexas como una media naranja enorme, resplandece bajo el sol, que cae a plomada, ahora que es aproximadamente mediodía, en el amplio patio que rodea a la solemne edificación, y llena el vasto espacio abierto y la amplia escalinata que conduce al Templo. Sólo el pórtico que hay frente a la escalinata, a lo largo de la fachada, está en sombra, y la puerta, altísima, de bronce y oro, con tanta luz, aparece aún más oscura y solemne.

Por el intenso sol, María parece aún más de nieve. Ahí está, al pie de la escalinata, entre sus padres. ¡Cómo debe latirles el corazón a los tres! Isabel está al lado de Ana, pero un poco retrasada, como medio paso.

8.6 ­Un sonido de trompetas argentinas y la puerta gira sobre los goznes, los cuales, al moverse sobre las esferas de bronce, parecen producir sonido de cítara. Se ve el interior, con sus lámparas en el fondo. Un cortejo viene desde allí hacia el exterior. Es un pomposo cortejo acompañado de sonidos de trompetas argénteas, nubes de incienso y luces.

Detalle

María, Ana y Joaquín están en el Templo. La Inmaculada Concepción entrará y se convertirá en virgen consagrada.

Anotación

Atraviesan tres patios y tres pórticos superpuestos. Desde el recinto exterior, en realidad se atraviesan 3 puertas para llegar al patio de las mujeres. Será interesante ver el sitio dedicado a : "El Templo Beth Hamikdach de Jerusalén" y el capítulo 5 de las "Leyes de la Casa Elegida" (Beth Habe'hirah) de Maimónides. Maimónides, de nombre Rabí Moshé ben Maimón (רבי משה בן מיימון), conocido como el Rambam (30 de marzo de 1135, Córdoba - 13 de diciembre de 1204, Fostat), fue un filósofo y teólogo judío, Nagid (jefe de la comunidad) de los judíos de Egipto y médico en la corte de Saladino. Fue una figura importante del judaísmo rabínico y ejerció una considerable influencia en la filosofía medieval. Los cristianos lo conocen como Moisés Maimónides y los musulmanes como Mussa bin Maimun ibn Abdallah al-Kurtubi al-Israili.

Aquí se encuentran a los pies de un vasto cubo de mármol coronado de oro. El templo tiene la forma de un vasto cubo, al que se accede por una escalera monumental de 15 peldaños circulares, rodeada en la parte superior por espigas doradas.

Cada cúpula, convexa como una enorme media naranja, resplandece al sol del mediodía. Maimoid describe cúpulas en los edificios anexos del Patio de Israel, pero las maquetas recientes del Templo no muestran ninguna cúpula. La presencia de cúpulas "resplandecientes" es mencionada varias veces por Maria Valtorta en EMV 53.1 y EMV 169.7. Tal vez lo confirme el "fuego" de esta cita de Maimoid: "A la derecha del Templo, un gran pabellón, la Casa del Fuego, se reconoce por la cúpula que lo remata".

La gigantesca puerta de bronce y oro aparece aún más oscura y solemne. La Puerta de Nikanor, orientada al este, está bien a la sombra a partir del mediodía. En EMV 6.3 Maria Valtorta describe "una obra de bordado en bronce macizo laminado con plata" y no con oro. Estas puertas de bronce, fabricadas en Alejandría, fueron un regalo de Nicanor. Se dejaron como estaban cuando todas las demás puertas de madera del Templo fueron recubiertas más tarde de oro y plata (Flavio Josefo, Guerras judías, V, 5, 3). Pero su bronce siguió brillando "como el oro".

ECR 10

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : Cántico de María. Recordó lo que su alma había visto en Dios.

Fecha de la visión y del dictado: Sábado 2 de septiembre de 1944

Calendario: Verano del 9 a.C.

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: María debe tener unos doce años. Está rezando y cantando un himno. Luego se sumerge en una oración aún más ardiente y mientras tanto llega Ana de Fanuel. La Inmaculada la saluda y comienza una conversación entre las dos mujeres. Hablan de su virginidad, de la Ley que la obliga a casarse y de su voto de permanecer virgen a pesar de todo. También hablaron del Mesías que había de venir. María ya intuía que sería el Mártir y que era necesaria una gran pureza para preparar su venida. Revela que es virgen, no porque espere ser la Madre del Señor, sino porque la pureza tiene un valor inmenso a los ojos del Altísimo.

Finalmente, Jesús da un dictado y revela que María se acordó de Dios. Ella recordaba lo que había visto cuando su alma fue creada, y el Maestro explica que el espíritu tiene la capacidad de recordar, de ver y de prever. Dios dotó al hombre de inteligencia, pero no todos los conocimientos son buenos y, además, las capacidades humanas son limitadas. Sin embargo, el Espíritu puede hablarnos e instruirnos, pero para poseer al Espíritu Santo necesitamos la Gracia. Los santos también se acuerdan de Dios", dijo Jesús, antes de continuar su dictado sobre María, que estaba llena de Gracia, y que por eso vivía en el Espíritu.

Contenido del capítulo: 10.1: María cose y canta un himno. 10.2: Ana de Fanuel sorprendida por la aparición de María. 10.3: La presencia de Dios en María. 10.4: Su deseo de permanecer virgen. 10.5: La espera del Mesías se acorta. Me pondré totalmente a su servicio. 10.6: Será el Varón de dolores. 10.7 : Todos ebrios de la Presencia Invisible. 10.8 : María se acordó de Dios. 10.9 : Participación en la Suprema Inteligencia. 10.10 : Lleno de Gracia. 10.11 : Todo viene de otra fuente, constata María Valtorta, que se tranquiliza.

Edición anterior: Volumen 1, capítulo 16

ECR 10.1 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

(...) Cose en una habitacioncita muy pequeña y también toda blanca, por cuya ventana abierta de par en par se ve el edificio imponente y central del Templo, y toda la bajada de las escalinatas de los patios, de los pórticos, y, al otro lado de la muralla, la ciudad con sus calles y casas y jardines, y, al fondo, la cima protuberante y verde del Monte de los Olivos.

ECR 10.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.3 ­«¿Estabas orando? ¿No te es suficiente nunca la oración?».

«La oración me sería suficiente. Pero yo hablo con Dios. Ana, tú no puedes saber qué cercano a mí le siento; más que cercano, en el corazón. Dios me perdone tal soberbia. Es que yo no me siento sola. ¿Ves? Allí, en aquella casa de oro y de nieve, detrás de la doble Cortina, está el Santo de los Santos, y jamás ojo alguno, aparte del del Sumo Sacerdote, puede detenerse en el Propiciatorio, sobre el que descansa la gloria del Señor. Mas yo no tengo necesidad de mirar con toda el alma veneradora a ese doble Velo bordado, que palpita con las ondas de los cantos virginales y de los levitas y que huele a preciosos inciensos, como para perforar su cohesión y ver así la luz irradiada por el Testimonio. ¡Pero sí que miro! No temas que no mire con ojo venerador como todo hijo de Israel. No temas que el orgullo me ciegue haciéndome pensar esto que ahora te digo. Yo miro, y no hay ningún humilde siervo en el pueblo de Dios que mire más humildemente la Casa de su Señor que como yo la miro, convencida como estoy de ser la más pequeña de todos. Pero, ¿qué es lo que veo? Un velo. ¿Qué pienso al otro lado del Velo? Un Tabernáculo. ¿Y en él? Mas si miro a mi corazón, he aquí que veo a Dios resplandecer en su gloria de amor y decirme: “Te amo”, y yo le digo: “Te amo”, y me deshago y me rehago con cada uno de los latidos del corazón en este beso recíproco... Estoy entre vosotras, mis queridas maestras y compañeras, pero un círculo de fuego me aísla de vosotras. Dentro de ese círculo, Dios y yo. Y os veo a través del Fuego de Dios y así os amo... mas no puedo amaros según la carne, como jamás podré amar a nadie según la carne, sino sólo a Este que me ama, y según el espíritu.