Ir al contenido

Notas de la palabra clave

Biblia - Libro de Tobías

Comodidad de lectura

Aa

ECR 5.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

5.2 ­«¿Sientes dolor?».

«No. Siento la misma gran paz que experimenté en el Templo cuando se me otorgó la gracia, y que luego volví a sentir otra vez al saber que era madre. Es como un éxtasis. Es un dulce dormir del cuerpo, mientras el espíritu exulta y se aplaca con una paz sin parangón humano. Yo te he amado, Joaquín, y, cuando entré en tu casa y me dije: “Soy esposa de un justo”, sentí paz, como todas las otras veces que tu próvido amor se prodigaba en mí. Pero esta paz es distinta. Creo que es una paz como la que debió invadir, como una deleitosa unción de aceite, el espíritu de Jacob, nuestro padre, después de su sueño de ángeles. O semejante, más bien, a la gozosa paz de los Tobías tras habérseles manifestado Rafael. Si me sumerjo en ella, al saborearla, crece cada vez más. Es como si yo ascendiera por los espacios azules del cielo... y, no sé por qué, pero, desde que tengo en mí esta alegría pacífica, hay un cántico en mi corazón: el del anciano Tobit. Me parece como si hubiera sido compuesto para esta hora... para esta alegría... para la tierra de Israel que es su destinataria... para Jerusalén, pecadora, mas ahora perdonada... bueno... no os riáis de los delirios de una madre... pero, cuando digo: “Da gracias al Señor por tus bienes y bendice al Dios de los siglos para que vuelva a edificar en ti su Tabernáculo”, yo pienso que aquel que reedificará en Jerusalén el Tabernáculo del Dios verdadero, será este que está para nacer... y pienso también que, cuando el cántico dice: “Brillarás con una luz espléndida, todos los pueblos de la tierra se postrarán ante ti, las naciones irán a ti llevando dones, adorarán en ti al Señor y considerarán santa tu tierra, porque dentro de ti invocarán el Gran Nombre. Serás feliz en tus hijos porque todos serán bendecidos y se reunirán ante el Señor. ¡Bienaventurados aquellos que te aman y se alegran de tu paz!...”, cuando dice esto, pienso que es profecía no ya de la Ciudad Santa, sino del destino de mi criatura, y la primera que se alegra de su paz soy yo, su madre feliz...».

Detalle

Anne está a punto de dar a luz.

Anotación

Libro de Génesis 28, 12

Gén 28, 12 : Y soñó un sueño: he aquí que una escalera estaba puesta sobre la tierra, y su extremo superior llegaba hasta el cielo; y he aquí que sobre ella subían y descendían los ángeles de Dios, y en su extremo superior estaba Yahvé.

Libro de Tobías 12, 15-21

Tob 12, 15-21 : "Yo soy el ángel Rafael, uno de los siete que están delante del Señor. "Al oír estas palabras, se aterrorizaron y cayeron al suelo con el rostro tembloroso. El ángel les dijo: "¡Paz a vosotros! No temáis. Porque cuando estaba con vosotros, estaba allí por voluntad de Dios; así que bendecidle y cantad sus alabanzas. Os parecía que comía y bebía con vosotros, pero me alimentaba de un alimento invisible y de una bebida que el ojo del hombre no alcanza. Ha llegado, pues, la hora de que vuelva al que me envió; pero vosotros, bendecid a Dios y proclamad todas sus maravillas. "Cuando hubo dicho esto, se ocultó a su vista y ya no pudieron verle. Entonces, postrados con el rostro en tierra durante tres horas, bendijeron a Dios, se levantaron y contaron todas sus maravillas.

Libro de Tobías 13, 1-18

Tb 13, 1-18 : El viejo Tobías abrió la boca y bendijo al Señor, diciendo: "Tú eres grande, Señor, en toda la eternidad, y tu reino se extiende a todas las edades. Porque castigas y salvas, conduces a la tumba y sacas de ella, y no hay nadie que escape a tu mano. Dad gracias al Señor, hijos de Israel, y alabadle ante las naciones. Porque él os ha dispersado entre las naciones que no le conocen, para que les contéis sus maravillas y les hagáis saber que no hay otro Dios Todopoderoso sino sólo él. Nos ha castigado por nuestras iniquidades, y nos salvará por su misericordia. Considerad cómo nos ha tratado, y bendecidle con temor y temblor, y glorificad con vuestras obras al Rey de los siglos.

En cuanto a mí, quiero bendecirlo en este país donde estoy cautivo, porque él ha hecho brillar su gloria sobre una nación criminal. Arrepentíos, pues, pecadores, y haced justicia ante Dios, confiando en que él tendrá misericordia de vosotros. En cuanto a mí, me alegraré en él con toda mi alma. Bendecid al Señor, pueblo elegido; celebrad días de alegría y cantad sus alabanzas.

Jerusalén, ciudad de Dios, el Señor te ha castigado por las obras de tus manos. Glorifica al Señor con tus buenas obras y bendice al Dios de los siglos, para que construya en ti su santuario, para que vuelva a llamar a ti a todos los cautivos y para que te alegres por los siglos de los siglos. Brillarás con luz resplandeciente y te adorarán todas las naciones de la tierra. Las naciones vendrán a ti desde tierras lejanas, trayendo regalos; adorarán al Señor dentro de tus muros, y considerarán tu tierra como un santuario; porque invocarán el gran Nombre en medio de ti. Malditos los que te desprecien, condenados los que te blasfemen; benditos los que te edifiquen. Y te alegrarás por tus hijos, porque todos ellos serán bendecidos y reunidos al Señor. Bienaventurados todos los que te aman y se regocijan en tu paz.

Bendice, alma mía, al Señor, porque él, el Señor, nuestro Dios, ha librado a su ciudad Jerusalén de todas sus angustias. Feliz seré si aún queda descendencia de mi raza para ver el esplendor de Jerusalén. Las puertas de Jerusalén se construirán con zafiros y esmeraldas, y todo el muro de sus murallas con piedras preciosas. Piedras blancas inmaculadas formarán el pavimento de sus plazas, y cantarán en sus calles: ¡Aleluya! Bendito sea el Señor que ha dado a Jerusalén esta gloria, y que reine sobre ella por los siglos de los siglos. Amén. "

ECR 201.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Ven aquí, niño. Di el Decálogo» y el niño lo dice seguro. «Dame ese rollo, Jacob. Lee si sabes».

«¿Dónde, rabí?».

«Donde quieras. Donde te caiga la mirada» dice Asrael.

«No. Aquí. Dámelo» dice Jacob. (Y abre hasta un determinado punto el rollo y dice: «Aquí»).

«“Entonces él les dijo secretamente: ‘Bendecid al Dios del Cielo, dadle gloria ante todos los seres vivos, porque ha sido misericordioso con vosotros. Ciertamente bueno es mantener celado el secreto del rey, pero es honorífico revelar...’ ”».

«¡Basta, basta!»

Anotación

- Entonces les dijo en secreto: 'Bendecid al Dios del cielo y alabadle en presencia de todos los vivos, porque os ha mostrado misericordia. Es bueno mantener oculto el secreto del rey, pero es honroso revelarlo...'" Cf. Libro de Tobías 12, 6-7.

Libro de Tobías 12, 6-7

Tb 12, 6-7 : Entonces el ángel, a solas con ellos, les dijo: "Bendecid al Dios del cielo y dadle gloria ante todo ser viviente, porque os ha mostrado su misericordia. Es bueno mantener oculto el secreto del rey, pero es honroso revelar y publicar las obras de Dios.

ECR 206.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¡Es la humildad! Tengo dicho: “Cuando oréis o hagáis penitencia, que el mundo no se percate de ello”. En los libros sapienciales está escrito: “No se debe revelar el secreto del Rey”. La humildad es ese velo cándido y protector que recubre el bien que hacemos y el bien que Dios nos concede. No se gloríe — necia gloria humana — el corazón por el amor de privilegio concedido por Dios: inmediatamente le sería arrebatado el don; cante, más bien, internamente a su Dios: “Mi alma te ensalza, Señor... porque has vuelto tu mirada a la pequeñez de tu sierva”