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Notas del tema

El alma inmortal del Hombre

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Comodidad de lectura

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ECR 204.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¿Entonces el alma está en nosotros, viva y presente?».

«Sí».

«¿Atribulada? ¿Pero estás seguro de que se acuerda de Dios? No nos acordamos del seno que nos crió, no podríamos describirlo internamente. El alma, si no he entendido mal, es engendrada espiritualmente por Dios. ¿Podrá acordarse de esto último, si el cuerpo no recuerda su larga permanencia en el seno materno?».

«El alma no es animal, Plautina; el embrión, sí. El alma es, a semejanza de Dios, eterna y espiritual; eterna desde el momento en que es creada; sin embargo, Dios es el perfectísimo Eterno, y, por tanto, no tiene principio en el tiempo, como tampoco tendrá fin. El alma[1], lúcida, inteligente, espiritual, obra de Dios, recuerda... y sufre, porque desea a Dios, al verdadero Dios de que procede... y tiene hambre de Dios: por eso aguijonea al cuerpo, torpe en lo que se refiere a tratar de acercarse a Dios».

Anotación

- El alma no es materia prima, Plautina. El embrión sí lo es. Es tan cierto que el alma sólo se da cuando el feto ya está formado.

INFUSIÓN DEL ALMA: El embrión, sí, en lugar de:el feto, sí, es una corrección de Maria Valtorta al manuscrito original, donde inserta: "Tan cierto es que el alma se da cuando el feto ya está formado". Esta frase está presente en la traducción francesa de Félix Sauvage de 1985, pero fue suprimida por considerar que entraría en contradicción con otras afirmaciones del capítulo, pero esta afirmación, que coincide con la de Santo Tomás de Aquino (véase más adelante), se ve confirmada por otras afirmaciones como en EMV 118: El hombre no es ante todo más que un embrión animal, no diferente del de una oveja.

El alma es, a semejanza de Dios, eterna y espiritual. Esta posición fue apoyada por Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia, en la tradición de Aristóteles. Estimó el tiempo de insuflación en 40 días (unas 6 semanas). Hoy, con los avances de la ciencia, Juan Pablo II, sin pronunciarse sobre el momento exacto de la insuflación, nos recuerda que desde el origen del embrión hay una definición personal que respetar (todos nacemos de él). El estudio antropológico nos lleva a reconocer que, en virtud de la unidad sustancial del cuerpo con el espíritu, el genoma humano no tiene sólo un significado biológico; es portador de una dignidad antropológica que tiene su fuente en el alma espiritual que lo penetra y le da vida"(Discurso a los miembros de la Academia Pontificia para la Vida, 24 de febrero de 1998 {it}). Por su parte, Santo Tomás de Aquino afirmaba "El alma preexiste en el embrión; allí es primero nutritiva, luego sensitiva y finalmente intelectiva"(Suma Teológica, Parte I, Cuestión 118, De dónde procede el alma del hombre, Artículo 2, Respuesta).

El alma, lúcida, inteligente, espiritual, obra de Dios, recuerda esto. De esto ya se ha hablado más arriba, en EMV 204,5, así como en EMV 94,7, EMV 121,7, EMV 154,7 (con nota), EMV 157,5, EMV 169,5, EMV 344,7 (en boca de un niño), EMV 428,4 (con nota), EMV 534,6 (en boca de un anciano), EMV 554,10, EMV 556,8.

La memoria que las almas tienen de Dios se trata más específicamente en : EMV 10.9 | EMV 286.7 | EMV 290.9. Además, María "nunca estuvo privada del recuerdo de Dios", como podemos leer en EMV 4.6; esto se ilustra en EMV 10.8/10 y en las últimas líneas deEMV 11.4. El alma de María también se menciona en EMV 136.6 así como en EMV 348.9/10.

ECR 206.4 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

El Reino de los Cielos es la casa del desposorio que Dios celebra con las almas. Todos los fieles están llamados al desposorio celeste, porque Dios ama a todos sus hijos: para unos antes, para otros después, se presenta el momento del desposorio; y el hecho de haber llegado a él es gran ventura.

ECR 206.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

La justicia, cuando se practica firmemente, da vestido blanco (que — pronto — un día se hará blanquísimo, sin el más lejano recuerdo de mancha alguna, de una blancura supranatural, angélica).

Detalle

Jesús da la parábola de las diez vírgenes y señala que llevan vestiduras blancas, que representan la justicia.

ECR 206.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

 ¡Ah, la lozanía del corazón!: los niños la tienen por don de Dios; los justos, por don de Dios y por su propia voluntad; los santos, por don de Dios y por la voluntad llevada al heroísmo... ¿Y los pecadores, que tienen el alma lacerada, quemada, envenenada, sucia?, ¿no podrán volver a tener jamás un vestido lozano? No, no, sí que pueden. Ya desde el momento en que se miran con repulsa empiezan a tener esta lozanía; la aumentan cuando deciden cambiar de vida; la perfeccionan cuando, con la penitencia, se lavan, se desintoxican, se medican, reconstituyen su pobre alma. Con la ayuda de Dios — que no niega su santo auxilio a quien se lo pide —, con su propia superheroica voluntad — su trabajo es doble, triple, o séxtuplo, pues en ellos no se trata de tutelar lo que tienen, sino de reconstruir lo que ellos mismos han echado por tierra — y con penitencia incansable, implacable, respecto a ese yo que fue pecador, los pecadores restituyen la lozanía infantil a su alma, preciosa ahora por su experiencia, que los hace maestros de otros que son como eran ellos, es decir, pecadores.

ECR 206.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Vigilancia, vigilancia, vigilancia. Aquel que, imprudente, se confía diciendo: “Dios llegará antes de que me quede sin luz”, o quien se induce a sí mismo a dormir antes que a velar (¡además duerme sin aquello que necesitaría para estar listo inmediatamente a la primera llamada!), o aquel que espera al último momento para procurarse el aceite de la fe o la mecha fuerte de la buena voluntad... incurren en el peligro de quedarse fuera cuando llegue el Esposo. Velad, por tanto, con prudencia, constancia, pureza, confianza, para estar siempre preparados cuando llame Dios, porque en realidad no sabéis cuándo vendrá Él.

ECR 208.10 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Sufres pero es porque has sufrido sola. Tu dolor y tú, tú y el dolor. Así no puede soportarse. ¿No recuerdas las palabras de esperanza a nuestros difuntos?: “Os sacaré de los sepulcros y os conduciré a la tierra de Israel, y sabréis que soy el Señor cuando abra vuestras tumbas y os saque de vuestros sepulcros. Cuando infunda en vosotros mi espíritu viviréis”. La tierra de Israel, para los justos que se han dormido en el Señor, es el Reino de Dios: Yo lo abriré y se lo daré a los que esperan.

Detalle

Jesús habla a una madre viuda afligida por la muerte de sus dos hijos.