ECR 131.1
Notas de la palabra clave
El hombre rico
Comodidad de lectura
ECR 131.3
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 135.6
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 135.7
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 154.2
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 163.5
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 170.6
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 170.10
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 173.6 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Mirad: tengo amigos poderosos entre los ricos y amigos entre los pobres de este mundo. En verdad os digo que no son los amigos poderosos los más amados; a éstos me acerco no por amor a mí mismo o por interés personal, sino porque de ellos puedo obtener mucho para quienes nada tienen. Yo soy pobre. No tengo nada. Quisiera tener todos los tesoros del mundo y convertirlos en pan para quienes padecen hambre, o en casas para quienes carecen de ellas; en vestidos para los desnudos, en medicinas para los enfermos. Diréis: “Tú puedes curar”. Sí, y más cosas. Pero no siempre tienen fe, y no puedo hacer lo que haría, lo que quisiera hacer de encontrar en los corazones fe en mí. Quisiera agraciar incluso a estos que no tienen fe; quisiera, dado que no le piden el milagro al Hijo del hombre, ayudarlos como hombre que soy Yo también. Pero no tengo nada; por ello tiendo la mano a quienes tienen y les pido ayuda en nombre de Dios. Por eso tengo amigos entre los poderosos. El día de mañana, una vez que haya dejado esta Tierra, seguirá habiendo pobres; Yo no estaré ya aquí para realizar milagros en favor de quien tiene fe, ni podré dar limosna para guiar hacia la fe; pero mis amigos ricos, para entonces, ya habrán aprendido por el contacto conmigo el modo de ayudar a los necesitados; y mis apóstoles, igualmente por el contacto conmigo, habrán aprendido a solicitar limosna por amor a los hermanos. Así, los pobres siempre tendrán una ayuda.
ECR 173.7 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Dios está con el santo y el santo está con Dios. Por su cuerpo no pide, y Dios le provee de lo necesario; trabaja, antes bien, para su espíritu, y Dios mismo se da a él ya aquí, y después de esta vida le dará el Paraíso.