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Notas del tema

Familia y parentesco de Jesucristo

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ECR 29.8

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¿Has reflexionado, más bien, alguna vez, en qué tipo de humillaciones tuve que sufrir de parte de los hombres y sin defenderme en manera alguna? Incluso José, que era justo, me había acusado en su corazón. Los demás, que no eran justos, habían pecado de murmuración sobre mi estado, y el rumor de sus palabras había venido, como ola amarga, a estrellarse contra mi humanidad.

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le dijo María a María:

ECR 29.11

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

En vez de descender, siempre subí; en vez de hacer bajar, atraí siempre hacia arriba; y de mi compañero, que era un hombre honesto, hice un ángel.

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Marie dice:

ECR 30

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : El anuncio a los pastores, primeros adoradores del Verbo hecho hombre.

Fecha de la visión y del dictado: Miércoles 7 de junio de 1944 (Vigilia del Cuerpo de Cristo)

Calendario: Miércoles 11 de diciembre -5 d.C.

Lugar (mapa) : Belén

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: La visión de María comienza en el campo de Belén. Hay una luz muy brillante en el cielo, que atrae la atención de animales y personas. Uno de los pastores sale y llama a sus compañeros, que se quedan intrigados por el fenómeno. Uno de los pastores más jóvenes incluso empieza a llorar, hasta que recupera la compostura y parece cautivado por algo: ya no presta atención a los demás y se adelanta. Esto hace reflexionar a sus compañeros, que refunfuñan un poco, pero el joven Leví les habla de una luz que desciende. Entonces fue el primero en ver a un ángel y todos se arrodillaron para recibir al siervo del Señor. El ángel mensajero les dio la feliz noticia del nacimiento del Salvador, y entonces una multitud de ángeles cantó el Gloria. Después regresaron al cielo, dejando solos a los pastores. Pero los pastores no se demoraron: partieron en dirección a la cuna, llevando una hermosa manta para el Niño y una oveja para proporcionarle leche caliente.

Llegaron... Pero no sabían cómo hacerlo. Así que invitaron al más joven, Leví, para que observara lo que ocurría. El pastor miró y les dijo que la Virgen estaba cuidando a su bebé, que lloraba de hambre y de frío. Los pastores quieren que se acerque Leví, pero el joven quiere que se acerque Elías, que ya ha conocido a María y a José en MTS 28. Los pastores se dan así a conocer y pueden adorar al niño. Les ofrecen sus regalos y dejan entrar a Elías, que ha permanecido en la entrada, sin atreverse a acercarse. Jesús pudo así recibir leche caliente.

Los pastores señalan que la Sagrada Familia no puede quedarse aquí y prometen ayudarles y difundir la noticia del nacimiento del Señor. Cuando José les señala que son pobres y que no podrán compensarles, ellos dicen que no quieren nada. Al contrario, querían servir al Niño y a sus padres. Cuando María respondió a sus preguntas y les dijo que sus padres eran Zacarías e Isabel, Elías se ofreció a ir a verle y decirle que María de Nazaret le había pedido que fuera a Belén.

Finalmente, cada pastor se presentó por su nombre y luego se retiraron... dejando atrás sus corazones, como explicó María Valtorta.

Jesús hizo entonces un dictado y declaró que los pastores eran los primeros adoradores del Verbo. Tienen todas las cualidades necesarias para ser almas eucarísticas, pues poseen una fe definida, generosidad, humildad, deseo, obediencia pronta y, por último, amor. Por último, Cristo subraya que los que tienen alma de niño, como Leví, saben ver a Dios con más claridad y tienen más valor para dirigirse a María. Nos invita a rezar a María, porque quien va a María lo encuentra y quien se lo pide a María lo recibe a través de su Madre.

Contenido del capítulo: 30.1: Una luna deslumbrante en el campo. 30.2: Un pastorcillo atraído por una luz más brillante. 30.3: Un ángel se aparece y habla a los pastores. 30.4: Una multitud de ángeles canta el Gloria. 30.5: El pastor del día anterior señala el pesebre. 30.6: Lo que el joven pastor ve detrás del manto en la entrada. 30.7: Se presentan una piel de oveja y leche caliente. 30.8: Elías encontrará una casa y avisará a Zacarías. 30.9: Los doce pastores se nombran y besan al niño. 30.10: Elogios para los pastores. 30.11: El que va a María me encuentra.

ECR 30.6-7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

El pastor abre la boca, pero se limita a farfullar unos sonidos.

30.7 José se vuelve y va a la puerta. «¿Quiénes sois?».

«Pastores. Os traemos comida y lana. Venimos a adorar al Salvador».

«Entrad».

Entran. Las teas iluminan el establo. Los viejos empujan a los niños delante de ellos.

María se vuelve y sonríe. «Venid» dice. «¡Venid!» y los invita con la mano y la sonrisa; toma al que había visto al ángel y le acerca hacia sí, hasta el mismo pesebre. El niño mira con beatitud.

Los otros, invitados también por José, se arriman con sus dones y los depositan, con breves y emocionadas palabras, a los pies de María. Luego miran al Niño, que está llorando quedo, y sonríen emocionados y dichosos.

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Los pastores han vuelto al catre. Leví quiere que Elías diga algo, porque ya ha conocido a José y a María.

ECR 30.8

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¿No deseas nada? ¿No tienes familiares a los que quieras comunicar que Él ha nacido?».

«Sí, los tengo... pero no están cerca de aquí, están en Hebrón...».

«Voy yo» dice Elías. «¿Quiénes son?».

«Zacarías, el sacerdote, e Isabel, mi prima».

«¿Zacarías? ¡Le conozco bien! En verano subo a esos montes porque tienen pastos abundantes y buenos, y soy amigo de su pastor. Después de que te vea establecida voy adonde Zacarías».

«Gracias, Elías».

«Nada de gracias. Es un gran honor para mí, que soy un pobre pastor, ir a hablar con el sacerdote y decirle que ha nacido el Salvador».

«No. Le dirás: “Ha dicho María de Nazaret, tu prima, que Jesús ha nacido y que vayas a Belén”».

«Eso diré».

«Que Dios te lo pague.»

ECR 31

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : La visita de Zacarías. La santidad de José y la obediencia a los sacerdotes.

Fecha de la visión y del dictado: Jueves 8 de junio de 1944 (Corpus Christi)

Calendario: Lunes 30 de diciembre -5 d.C.

Lugar (mapa) : Belén

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: Zacarías llega a Belén. José viene a darle la bienvenida, porque María está dando leche a Jesús. El carpintero pregunta por Juan, que está creciendo muy bien, pero que tiene problemas de dentición: por eso no lo ha llevado consigo. Isabel tampoco ha venido, no sólo para cuidar a su hijo, sino también porque hace mucho frío. José comprendió y describió al sacerdote las difíciles condiciones que habían vivido tras el nacimiento de Jesús. Como dijo el marido de María, todo estaba preparado en Nazaret, pero aquí no tenían nada.

La Virgen llega mientras tanto y presenta al Niño, después de saludar al sacerdote. Zacarías adora a Jesús con el mayor respeto. El anciano entrega entonces regalos suyos y de Isabel. La Inmaculada lamenta no haber podido venir con Juan, y Zacarías le asegura que los verá pronto. De hecho, el anciano pensaba que debían vivir en Belén, para que, llegado el momento, fuera mejor aceptado por el Sanedrín y para que Zacarías pudiera servirle de maestro.

José y María se miran y no están especialmente de acuerdo con la visión de Zacarías. Uno piensa en su trabajo, la otra en su casa y en todo lo que han dejado atrás. Esto es lo que dice María, sobre todo porque es difícil ir a buscar sus cosas, ya que no tienen casa para guardarlo todo en Belén. Por encima de todo, María pensaba en José y José pensaba en María. Sin embargo, su casto esposo estaba dispuesto a trabajar el doble si era por Jesús.

María intentó finalmente oponerse por última vez, señalando que el Mesías se llamaría Nazareno, pero Zacarías no atendió a razones, y los santos padres accedieron a sus deseos...

María hizo entonces un dictado sobre la santidad de José, a quien no le importaba trabajar más, renunciar a todo si era por sus dos tesoros: María y José. Luego habló de Zacarías, que era sacerdote, pero cuyo corazón estaba menos vuelto hacia el Cielo que el de José. Zacarías piensa humanamente y cree saber más que María, hasta el punto de poder servir de maestro al Maestro. Por supuesto, María se opone a lo que él dice y podría haber triunfado en su conversación, pero se retira por la dignidad del sacerdote.

Tras señalar que un sacerdote suele estar iluminado por Dios, María subraya finalmente que obedecer siempre salva, aunque el consejo que se reciba no sea absolutamente perfecto. Quedarse en Belén y Judea fue una suerte cuando llegó la huida a Egipto: desde Nazaret, habría sido mucho más difícil.

Para concluir, María nos enseña que el respeto al sacerdote es siempre un signo de buena formación cristiana. Aunque pierdan su llama apostólica, siguen siendo los que hacen descender el Pan del Cielo, y este contacto los hace "santos como un cáliz sagrado". Por tanto, debemos considerarlos como tales y rezar por ellos si sus almas están paralizadas y enfermas. Debemos rogar a Cristo por su santificación, porque salvar un alma sacerdotal "es salvar muchas almas".

Contenido del capítulo: 31.1: Llegada de Zacarías solo, a quien José cuenta los acontecimientos de la Natividad. 31.2: "La Hostia" en brazos de Zacarías. 31.3: Regalos de Isabel para el niño. 31.4: El Mesías debe crecer en Belén. 31.5: Zacarías convence a la pareja para que se establezcan en Belén. 31.6: La santidad de José. 31.7: Zacarías contra José. 31.8: Los verdaderos sacerdotes y los otros. 31.9: La obediencia siempre salva. 31.10: El respeto al sacerdote es siempre una señal de integridad cristiana.

ECR 31.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

31.1 Veo la larga sala donde presencié el encuentro de los Magos con Jesús y su acto de adoración. Comprendo que me encuentro en la casa hospitalaria que ha acogido a la sagrada Familia. Asisto a la llegada de Zacarías. Isabel no está.

La dueña de la casa sale presurosa, por la terraza que circunda la casa, al encuentro del huésped que está llegando... Le acompaña hasta una puerta y llama; luego, discreta, se retira.

José abre y, al ver a Zacarías, exulta de júbilo. Le pasa a una habitacioncita pequeña, de las dimensiones de un pasillo. «María está dándole la leche al Niño. Espera un poco. Siéntate, que estarás cansado». Y le deja sitio en su recostadero, sentándose a su lado.

Oigo que José pregunta por el pequeño Juan, y que Zacarías responde: «Crece vigoroso como un potrillo. De todas formas, ahora está sufriendo un poco por los dientes. Por eso no hemos querido traerle. Hace mucho frío. Así que tampoco ha venido Isabel. No podía dejarle sin la leche. Lo ha sentido mucho; pero, ¡está siendo una estación tan fría...!».

«Sí, efectivamente, muy fría» responde José.

«Me dijo el hombre que me enviasteis que cuando nació el Niño estabais sin casa. ¡Lo que habréis tenido que pasar!...».

«Sí, verdaderamente lo hemos pasado muy mal; pero era mayor el miedo que la precariedad en que nos encontrábamos. Teníamos miedo de que esta precariedad le pudiera perjudicar al Niño. Y los primeros días tuvimos que pasarlos allí. A nosotros no nos faltaba nada, porque los pastores habían transmitido la buena nueva a los betlemitas y muchos vinieron con dones. Pero faltaba una casa, faltaba una habitación resguardada, un lecho... y Jesús lloraba mucho, especialmente por la noche, por el viento que entraba por todas partes. Yo encendía un poco de fuego, pero poco, porque el humo le hacía toser al Niño... y así el frío seguía. Dos animales calientan poco, ¡y menos todavía en un sitio donde el aire entra por todas partes! Faltaba agua caliente para lavarle, faltaba ropa seca para cambiarle... ¡Oh! ¡Ha sufrido mucho! Y María sufría al verle sufrir. ¡Sufría yo... conque te puedes hacer una idea Ella, que es su Madre! Le daba leche y lágrimas, leche y amor... Ahora aquí estamos mejor. Yo había hecho una cuna muy cómoda y María había puesto un colchoncito blando. ¡Pero la tenemos en Nazaret! ¡Ah, si hubiera nacido allí, habría sido distinto!».

«Pero el Cristo tenía que nacer en Belén. Así estaba profetizado».

ECR 31.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Oigo que José pregunta por el pequeño Juan, y que Zacarías responde: «Crece vigoroso como un potrillo. De todas formas, ahora está sufriendo un poco por los dientes. Por eso no hemos querido traerle. Hace mucho frío. Así que tampoco ha venido Isabel. No podía dejarle sin la leche. Lo ha sentido mucho; pero, ¡está siendo una estación tan fría...!».

«Sí, efectivamente, muy fría» responde José.

ECR 31.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

31.2 María ha oído que hablaban y entra. Está toda vestida de lana blanca. Ya no lleva el vestido oscuro que tenía durante el viaje y en la gruta. Con este de ahora está enteramente blanca, como ya la he visto otras veces; no lleva nada en la cabeza. En sus brazos sí, a Jesús, que está durmiendo, satisfecho de leche, envuelto en sus blancos pañales.

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Descripción física de María después de la Natividad.

Palabras clave

ECR 31.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

31.2 María ha oído que hablaban y entra. Está toda vestida de lana blanca. Ya no lleva el vestido oscuro que tenía durante el viaje y en la gruta. Con este de ahora está enteramente blanca, como ya la he visto otras veces; no lleva nada en la cabeza. En sus brazos sí, a Jesús, que está durmiendo, satisfecho de leche, envuelto en sus blancos pañales.

Zacarías se alza reverente y se inclina con veneración. Luego se acerca y mira a Jesús dando señales de un grandísimo respeto. Está inclinado, no tanto para verle mejor, cuanto para rendirle homenaje. María se lo ofrece. Zacarías le toma con tal adoración que parece como si estuviera elevando un ostensorio. Efectivamente, está cogiendo en brazos la Hostia, la Hostia ya ofrecida, que será inmolada sólo cuando se haya dado a los hombres como alimento de amor y de redención. Zacarías devuelve Jesús a María.