ECR 55.1
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Jesús dice: «Levántate, amigo. ¿Has cenado ya?».
«No, Maestro. He recorrido pocos metros con el otro que estaba conmigo, luego le he dejado y me he vuelto para atrás diciéndole que quería hablar con el leproso curado... He dicho esto porque pensaba que rehuiría de acercarse a un impuro. He acertado. Pero yo te buscaba a ti, no al leproso... Quería decirte: “¡Acéptame!”... He estado dando vueltas arriba y abajo por el olivar, hasta que un joven me ha preguntado qué hacía. Debe haber creído que era una persona malintencionada... Estaba cerca de una pilastra, en donde empieza la propiedad».
El dueño de la casa sonríe. Aclara: «Es mi hijo», y añade: «Está de guardia en el molino. Tenemos todavía en las cuevas, debajo del molino, casi toda la cosecha del año. Ha sido muy buena. Nos ha dado mucho aceite. En tiempos de aglomeraciones siempre se unen malandrines para desvalijar los lugares no custodiados. Hace ocho años, precisamente durante la Parasceve, nos robaron todo. Desde entonces, una noche cada uno, montamos buena guardia. Su madre ha ido a llevarle la cena».
«“¿Qué quieres?” me ha dicho, con un tono tal que, para salvar mi espalda de su bastón, le he explicado en seguida: “Busco al Maestro, que está viviendo aquí”. Entonces me ha respondido: “Si es verdad lo que dices, ven a la casa”. Y me ha acompañado hasta aquí. Es él quien ha llamado a la puerta, y no se ha marchado hasta que ha oído mis primeras palabras».