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Notas del tema

El mundo invisible

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Comodidad de lectura

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ECR 203.9 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

“Hágase tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo”.

La propia voluntad se puede anular en la de otro sólo cuando se le llega a amar con perfección. La propia voluntad se puede anular en la de Dios sólo cuando se han alcanzado las virtudes teologales en forma heroica. En el Cielo — donde no hay defectos — se hace la voluntad de Dios. Sabed, vosotros, hijos del Cielo, hacer lo que en el Cielo se hace.

ECR 203.11 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

El egoísta quiere tener, pero no da. Pero el egoísta está en las antípodas del Cielo.

ECR 203.12 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

“No nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del Maligno”.

El hombre que no ha sentido la necesidad de compartir con nosotros la cena de Pascua me preguntó hace menos de un año: “¿Cómo! ¿Tú pediste no ser tentado?, ¿en la tentación pediste ayuda contra ella?”. Estábamos nosotros dos solos. Le respondí. Luego — esta vez eramos cuatro — en una solitaria región, repetí la respuesta; pero todavía no fue suficiente, porque en un espíritu irremovible es necesario demoler la funesta fortaleza de su obcecación para abrirse paso; por tanto, lo seguiré diciendo, una, diez, cien veces, hasta que todo se cumpla.

Vosotros, sin embargo, que no estáis acorazados dentro de infaustas doctrinas y aún más infaustas pasiones, orad así. Orad con humildad para que Dios impida las tentaciones. ¡Ah, la humildad! ¡Conocerse como uno es! Sin deprimirse, pero conocerse. Decir: “Soy juez imperfecto de mí mismo y, aunque no me lo parezca, podría ceder. Por tanto, Padre mío, tenme, si es posible, libre de las tentaciones; tan cerca de ti que no permitas al Maligno que me dañe”. Debéis recordar, en efecto, que no es Dios quien tienta al Mal, sino que es el Mal el que tienta. Rogad al Padre para que sostenga vuestra debilidad, de forma que no pueda el Maligno introducirla en la tentación.

Anotación

El hombre (...) me preguntó hace menos de un año: "¿Cómo? ¿Pediste no ser tentado y ser ayudado en la tentación contra sí mismo? " Maria Valtorta anotó: "Nota: este argumento suscitó asombro y... digamos extraño por no decir calculado escándalo hacia el autor de esta obra, como si al decir esto hubiera blasfemado contra Cristo... Les remitimos a la página 229 de "Così sìa (Así sea)" del Rev. P. (Luigi) Pazzaglia O.S.M., libro aprobado ..." (1946, L.I.C.E. Berruti Torino).

Estábamos los dos solos... y respondí. En EMV 69.5 a Judas.

En otra ocasión, éramos cuatro en un lugar solitario, y volví a contestar. En EMV 80,8/10 a Simón y Juan.

ECR 204.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

« (...) Sólo hay un único y verdadero Dios».

«¿Entonces... Él está allá arriba, solo, en su Olimpo? ¿Y qué hace si está solo?».

«Se basta a sí mismo, aunque se ocupa de todas las cosas de la creación. Te he dicho que hasta en el zumbido del mosquito Dios está presente. No se aburre, no lo pongas en duda. No es un pobre hombre, dueño de un inmenso imperio en que se siente odiado y vive temblando. Él es el Amor y vive amando. Su Vida es Amor continuo. Se basta a sí mismo porque es infinito y potentísimo; es la Perfección. Y tantas son las cosas creadas, las cuales viven porque Él continuamente lo quiere, que no tiene tiempo de aburrirse. El aburrimiento es fruto del ocio y del vicio. En el Cielo del verdadero Dios no hay ni ocio ni vicio. Pronto tendrá, además de los ángeles que ahora le sirven, un pueblo de justos que en Él exultarán, y este pueblo irá creciendo cada vez más por los que en el futuro creerán en el verdadero Dios».

«¿Los ángeles son los genios?» pregunta Lidia.

«No. Son seres espirituales, como lo es Dios, que los ha creado».

«¿Y los genios qué son entonces?».

«Como vosotros los imagináis son una falsedad. Como los imagináis vosotros no existen. Lo que sucede es que, por esa instintiva necesidad del hombre de buscar la verdad, también vosotros habéis sentido que el hombre no es sólo carne y que una realidad inmortal está unida a su cuerpo perecedero. El hombre busca la verdad aguijoneado por el alma, que vive y está presente también en los paganos, aunque atribulada porque en ellos su deseo está ahogado, porque se siente hambrienta en su nostalgia del Dios verdadero, que sólo ella recuerda, en ese cuerpo en que vive, gobernado por una mente pagana. Y también las ciudades y las naciones posean una realidad inmortal. Por eso creéis, sentís la necesidad de creer, en los “genios”; y os dais el genio individual, el de la familia, el de la ciudad, el de las naciones. Así, tenéis el “genio de Roma”, el “genio del emperador”... y los adoráis como divinidades menores. Entrad en la verdadera fe: conoceréis a vuestro ángel, seréis amigos de él y le veneraréis, aunque sin adorarle, porque sólo a Dios se le adora».

ECR 204.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Por esa instintiva necesidad del hombre de buscar la verdad, también vosotros habéis sentido que el hombre no es sólo carne y que una realidad inmortal está unida a su cuerpo perecedero. El hombre busca la verdad aguijoneado por el alma, que vive y está presente también en los paganos, aunque atribulada porque en ellos su deseo está ahogado, porque se siente hambrienta en su nostalgia del Dios verdadero, que sólo ella recuerda, en ese cuerpo en que vive, gobernado por una mente pagana.

ECR 204.6-8

El Evangelio como me ha sido revelado

Traducción en curso

Palabras clave

ECR 204.8 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Entonces, ¿tenemos un alma exactamente igual que la de los israelitas que llamáis “justos”?».

«No, Plautina. Cambia según a lo que te refieras; si te refieres al origen y naturaleza, es exactamente igual que la de nuestros santos; si te refieres a la formación, entonces te digo que es distinta; si te refieres a la perfección que alcanza antes de la muerte, entonces la diversidad puede ser absoluta. No obstante, esto no sucede sólo con vosotros, paganos: un hijo de este pueblo puede también ser absolutamente distinto de un santo en la vida futura. El alma sufre tres fases. La primera es de creación; la segunda, de nueva creación; la tercera, de perfección. La primera es común a todos los hombres. La segunda es propia de los justos que con su voluntad llevan a su alma hacia un renacimiento más lleno, uniendo sus buenas acciones a la bondad de la obra de Dios; edifican, por tanto, un alma que ya es espiritualmente más perfecta que la primera: son, así, eslabón entre la primera y la tercera. Ésta, la tercera, es propia de los beatos, o santos si lo preferís, los cuales han superado en miles de grados a su alma inicial, adecuada sólo al hombre, y han hecho de ella una cosa que puede descansar en Dios».

ECR 206.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

La justicia, cuando se practica firmemente, da vestido blanco (que — pronto — un día se hará blanquísimo, sin el más lejano recuerdo de mancha alguna, de una blancura supranatural, angélica).

Detalle

Jesús da la parábola de las diez vírgenes y señala que llevan vestiduras blancas, que representan la justicia.