ECR 3.5
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
«Los justos son siempre sabios, porque, siendo como son amigos de Dios, viven en su compañía y reciben instrucción de Él, de Él que es Infinita Sabiduría.
Notas del tema
Comodidad de lectura
ECR 3.5
«Los justos son siempre sabios, porque, siendo como son amigos de Dios, viven en su compañía y reciben instrucción de Él, de Él que es Infinita Sabiduría.
ECR 4.5
Por la alegría de tener una Madre, he aquí que susurro una arcana palabra en las sombras del Templo que contenía las esperanzas de Israel, del Templo que ya estaba en la frontera de su vida. En efecto, un nuevo y verdadero Templo, no ya portador de esperanzas para un pueblo, sino certeza de Paraíso para el pueblo de toda la tierra, y por los siglos de los siglos hasta el fin del mundo.
En un dictado, Jesús habla del próximo nacimiento de su Madre y se detiene en el Templo de Jerusalén.
ECR 4.6
4.6 Tú has visto la generación continua de las almas por Dios. Piensa ahora cuál debió ser la belleza de esta alma que el Padre había soñado antes de que el tiempo fuera, de esta alma que constituía las delicias de la Trinidad, Trinidad que ardientemente deseaba adornarla con sus dones para donársela a sí misma. ¡Oh, Todo Santa que Dios creó para sí, y luego para salud de los hombres! Portadora del Salvador, tú fuiste la primera salvación; vivo Paraíso, con tu sonrisa comenzaste a santificar la tierra.
¡Oh, el alma creada para ser alma de la Madre de Dios!... Cuando, de un más vivo latido del trino Amor, surgió esta chispa vital, se regocijaron los ángeles, pues luz más viva nunca había visto el Paraíso. Como pétalo de empírea rosa, pétalo inmaterial y preciado, gema y llama, aliento de Dios que descendía a animar a una carne de forma muy distinta que a las otras, con un fuego tan vivo que la Culpa no pudo contaminarla, traspasó los espacios y se cerró en un seno santo.
Este pasaje muestra que María fue efectivamente creada en un momento dado, hace 2000 años (no fue creada desde toda la eternidad, aunque está eternamente en la mente de Dios).
Viste la continua generación de almas por parte de Dios. En la visión del 25 de mayo de 1944. Ver Los cuadernos de 1944.
Como el pétalo de una rosa celeste, un pétalo inmaterial y precioso que era una joya y una llama, que descendió para animar la carne de una manera muy diferente a la otra carne. En la edición antigua está escrito: Como un pétalo de rosa celeste, un pétalo inmaterial y precioso que era una joya y una llama, que era el aliento de Dios, que bajó a animar la carne de un modo distinto al de los demás. Sobre la parte "Aliento de Dios" (alito di Dio). La expresión fue corregida por Maria Valtorta en una copia mecanografiada. Inicialmente, había escrito "Parte de Dios" (parte di Dio).
ECR 5.9
Mucho os sigue dando por Ella, a petición de Ella, para alegría de Ella, porque su alegría se vierte en la alegría de Dios y la aumenta con destellos que llenan de resplandores la luz, la gran luz del Paraíso, y cada resplandor es una gracia para el universo, para la raza del hombre, para los mismos bienaventurados, que responden con un esplendoroso grito de aleluya a cada milagro que sale de Dios, creado por el deseo del Dios Trino de ver la esplendorosa sonrisa de alegría de la Virgen.
Jesús habla de la Virgen María.
ECR 5.10
[La Mente suprema] no ignoró nunca que ese rey, creado para ser semidivino a su lado en el Cielo, heredero del Padre, cuando llegara como adulto a su Reino después de haber vivido en la casa de su madre — la tierra con la que fue hecho —, durante su niñez de párvulo del Eterno en su jornada sobre la tierra, cometería hacia sí mismo el delito de matarse en la Gracia y el latrocinio de despojarse del cielo.
ECR 5.15
Hasta en el más santo ha habido al menos un contubernio: el de origen, entre el espíritu y la Culpa, esa unión que sólo el Bautismo disuelve. La disuelve, sí, pero — como en el caso de una mujer separada de su marido por la muerte — no devuelve la virginidad total como era la de los Primeros antes del pecado. Una cicatriz queda, y duele, recordando así su presencia, cicatriz que puede siempre en cualquier momento traducirse de nuevo en una llaga, como ciertas enfermedades agudizadas periódicamente por sus virus. En la Virgen no existe esta señal de un disuelto ligamen con la Culpa. Su alma aparece bella e intacta como cuando el Padre la pensó reuniendo en Ella todas las gracias.
ECR 6.7
«Es el ojo que mira a Dios con amor, ya llore, ya ría, y que por amor a Dios acaricia y perdona, y todo lo soporta; el amor a su Dios le ha hecho inmune a los asaltos del Mal, que muchas veces se sirve del ojo para penetrar en el corazón; es el ojo puro, tranquilizante, bendecidor que tienen los puros, los santos, los enamorados de Dios.
Ya lo dije: “El ojo es luz de tu cuerpo. Si el ojo es puro, todo tu cuerpo estará iluminado; mas si el ojo es túrbido, toda tu persona estará en las tinieblas”. Los santos han tenido estos ojos, que son luz para el espíritu y salvación para la carne, porque, como María, durante toda su vida sólo han mirado a Dios; o, más aún, han tenido recuerdo de Dios.
Ya te explicaré, pequeña voz, el sentido de estas palabras mías».
Jesús habla de María, de los santos y de los bienaventurados.
Evangelio de Mateo 6, 22-23
Mt 6, 22-23 : La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará en la luz; pero si tu ojo está mal, todo tu cuerpo estará en las tinieblas. Por eso, si la luz que hay en ti es tinieblas, ¡qué grandes serán las tinieblas!
Evangelio de Lucas 11, 34-35
Lc 11, 34-35 : La lámpara de tu cuerpo es tu ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará en la luz; si está malo, también tu cuerpo estará en las tinieblas.
ECR 9.3
El santo temor de Dios es base del árbol de la sabiduría, que, a partir de aquél, se desarrolla impetuoso con todas sus ramas para alcanzar con su copa el amor tranquilo en su paz, el amor pacífico en su seguridad, el amor seguro en su fidelidad, el amor fiel en su intensidad, el amor total, generoso, activo de los santos.
ECR 9.3
“Quien la ama ama la vida y recibirá en herencia la Vida” dice el Eclesiástico. Pues bien, esto se funde con mi: “Aquel que pierda la vida por amor mío, la salvará”. Porque no se habla de la pobre vida de esta tierra, sino de la eterna; no de las alegrías de una hora, sino de las inmortales.
Libro de Ben Sira el Sabio 4, 12-13
Si 4, 12-13 : Amarla es amar la vida; quien la busca desde el alba se colmará de felicidad; quien la posee heredará la gloria; donde entra, el Señor da su bendición.
Evangelio de Mateo 16, 25
Mt 16, 25 : Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.
Evangelio de Marcos 8, 35 y Evangelio de Lucas 9, 24
Mc 8, 35 / Lc 9, 24: Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.
Véase EMV 346.9.
ECR 9.5
“La recta conciencia proporciona una muerte serena y las oraciones de los santos os obtienen tal muerte”.