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Notas de la palabra clave

Coeditores

Tema: La Iglesia católica · Página 1 de 3

Comodidad de lectura

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ECR 13.10-11

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¿No estaba José en el Gólgota? ¿Os parece que no está en el número de los corredentores? En verdad os digo que fue el primero de ellos, y que grande es, por tanto, ante los ojos de Dios. Grande por el sacrificio, la paciencia, la constancia y la fe. ¿Qué fe será mayor que ésta, que creyó sin haber visto los milagros del Mesías?

13.11 Sea alabado mi padre putativo, ejemplo para vosotros de aquello que en vosotros más falta: pureza, fidelidad y perfecto amor. Gloria al magnífico lector del Libro sellado, que fue instruido por la Sabiduría para saber comprender los misterios de la Gracia y que fue elegido para tutelar la Salvación del mundo contra las insidias de todos los enemigos.

ECR 71.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Cuanto peor formado está uno, más necesidad tiene de cuidados. Los otros... ¡oh!, los otros se forman incluso por sí mismos, por el solo contacto. Yo no quiero hacer todo solo. Pido la voluntad del hombre y la ayuda de los demás para formar a un hombre. Os llamo a ayudarme... y os agradezco la ayuda.

ECR 80.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Aquí sentí el cansancio del héroe y del asceta que en una hora de premonición se hace conocedor de la inutilidad de su esfuerzo... Lloré... La tristeza... reclamo mágico para Satanás. No es pecado estar tristes si la hora es penosa, es pecado ceder más allá de la tristeza y caer en inercia o desesperación.

Detalle

Jesús habla de su tentación en el desierto.

ECR 83.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¿No es siempre un mal el dolor?».

«No, amigo. Es un mal desde el punto de vista humano, pero desde el punto de vista sobrehumano es un bien. Aumenta los méritos de los justos que lo sufren sin desesperación y rebelión y que lo ofrendan, ofreciéndose a sí mismos con su resignación, como sacrificio de expiación por las propias faltas y por las culpas del mundo; y es también redención para los no justos».

«¡Es tan difícil sufrir!…» dice el campesino, al cual se han unido los familiares (unos diez entre adultos y niños).

«Sé que el hombre lo encuentra difícil. Y el Padre, sabiendo esto, al principio no había dado el dolor a sus hijos. El dolor vino por la culpa. Pero, ¿cuánto dura el dolor en la Tierra, en la vida de un hombre? Poco tiempo, siempre poco aunque durase toda la vida. Ahora bien, Yo digo: ¿No es mejor sufrir durante poco tiempo que siempre?, ¿no es mejor sufrir aquí que en el Purgatorio? Pensad que el tiempo allí se multiplica por mil. ¡Oh!, en verdad os digo que no se debería maldecir sino bendecir el sufrimiento, y llamarlo “gracia”, y llamarlo “piedad”».