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Notas del tema

Ciudad de Jerusalén

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Comodidad de lectura

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ECR 10.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.3 ­«¿Estabas orando? ¿No te es suficiente nunca la oración?».

«La oración me sería suficiente. Pero yo hablo con Dios. Ana, tú no puedes saber qué cercano a mí le siento; más que cercano, en el corazón. Dios me perdone tal soberbia. Es que yo no me siento sola. ¿Ves? Allí, en aquella casa de oro y de nieve, detrás de la doble Cortina, está el Santo de los Santos, y jamás ojo alguno, aparte del del Sumo Sacerdote, puede detenerse en el Propiciatorio, sobre el que descansa la gloria del Señor. Mas yo no tengo necesidad de mirar con toda el alma veneradora a ese doble Velo bordado, que palpita con las ondas de los cantos virginales y de los levitas y que huele a preciosos inciensos, como para perforar su cohesión y ver así la luz irradiada por el Testimonio. ¡Pero sí que miro! No temas que no mire con ojo venerador como todo hijo de Israel. No temas que el orgullo me ciegue haciéndome pensar esto que ahora te digo. Yo miro, y no hay ningún humilde siervo en el pueblo de Dios que mire más humildemente la Casa de su Señor que como yo la miro, convencida como estoy de ser la más pequeña de todos. Pero, ¿qué es lo que veo? Un velo. ¿Qué pienso al otro lado del Velo? Un Tabernáculo. ¿Y en él? Mas si miro a mi corazón, he aquí que veo a Dios resplandecer en su gloria de amor y decirme: “Te amo”, y yo le digo: “Te amo”, y me deshago y me rehago con cada uno de los latidos del corazón en este beso recíproco... Estoy entre vosotras, mis queridas maestras y compañeras, pero un círculo de fuego me aísla de vosotras. Dentro de ese círculo, Dios y yo. Y os veo a través del Fuego de Dios y así os amo... mas no puedo amaros según la carne, como jamás podré amar a nadie según la carne, sino sólo a Este que me ama, y según el espíritu.

ECR 11

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo: María confía su voto al Sumo Sacerdote.

Fecha de la visión: Domingo 3 de septiembre de 1944

Calendario:Noviembre del año 7 (Elul 3754).

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: María vuelve a su celda con otras vírgenes. Cuando está a punto de entrar en su habitación, un ama le dice que el sumo sacerdote quiere verla. Así que va y encuentra al sacerdote, así como a Zacarías y Ana de Fanuel. Simón ben Boethos le dice que conoce su santidad y que le gustaría que se quedara en el Templo y rezara al Señor todas las mañanas. Pero la Ley dice otra cosa y ella debe casarse. Él la tranquilizó diciéndole que no había olvidado que ella pertenecía al linaje de David y que, como no conocía a nadie, confiarían en Dios para elegir a su esposo. María confió entonces su voto de virginidad al sumo sacerdote, que le preguntó cuándo lo había cumplido. La Madre del Señor se sumergió en sus recuerdos para responderle. Le dijo que no se oponía al matrimonio, pero que quería seguir siendo virgen. El sumo sacerdote le dijo que Dios le daría un esposo, que sería santo porque ella se había encomendado al Altísimo. Ella le cuenta a su futuro marido su voto.

Contenido del capítulo: 11.1: María Valtorta se alegra de la sonrisa de María en medio de un bombardeo. 11.2: María vuelve a su celda con las vírgenes. 11.3: El Pontífice le recuerda que debe casarse. 11.4: Pero María se ha prometido al Señor y le dice cómo. 11.5: Le dirás a tu marido tu voto.

ECR 11.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

María sigue estando en el Templo, y ahora sale del Templo propiamente dicho entre otras vírgenes.

Debe haberse llevado a cabo alguna ceremonia, pues un olor a inciensos se esparce por la atmósfera toda roja de un hermoso ocaso, que yo diría que es de otoño avanzado, porque un cielo ya dulcemente cansado, como lo está en un octubre sereno, se arquea sobre los jardines de Jerusalén, en los que el amarillo ocre de las hojas que pronto caerán dispone manchas dorado-rojizas entre el verde-plata de los olivos.

La comitiva — mejor sería llamarla enjambre — cándida de las vírgenes cruza el patio posterior, sube la escalinata, atraviesa un pórtico, entra en otro patio menos suntuoso, cuadrado, que como aperturas no tiene sino la que sirve para acceder a él. Debe ser el patio dedicado a acoger las pequeñas moradas de las vírgenes reservadas para el Templo, porque cada una de las jovencitas se dirige a su celda como una palomita a su nido, y asemejan verdaderamente a una bandada de palomas separándose tras haberlas tenido agrupadas. Muchas — podría decir todas — hablan entre sí antes de dejarse, en voz baja pero al mismo tiempo festiva. María guarda silencio. Sólo las saluda con afecto antes de separarse; luego se dirige a su habitacioncita, que está en una de las esquinas a la derecha.

ECR 12

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: José elegido esposo de la Virgen.

Fecha de la visión: Lunes 4 de septiembre de 1944

Calendario:Viernes 23 de diciembre 7 d.C.

Lugares (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: El sumo sacerdote reunió a los hombres de la tribu de David en el Templo. En este capítulo, nos enteramos de que pidió a todos que trajeran una rama de almendro. De este grupo se elegiría al esposo de la Virgen. Todos sienten curiosidad y Zacarías está presente. El sumo sacerdote llega por fin y revela que una de las ramas ha florecido en pleno invierno y que esa es la que se casará con María. José es elegido como el afortunado y el sumo sacerdote manda llamar a la futura Madre de Cristo. Mientras tanto, Simón ben Boethos revela que María ha hecho un voto. José debe ayudar al Todopuro a decírselo. Cuando llega, todos se retiran y los dos prometidos se conocen. José habla de la casa de Nazaret, de Ana, de Joaquín, y esto da confianza a la Virgen. Su marido le dice que es un Nazir, y esto la anima a contarle su voto, que él acepta: incluso le pide que una su voto al suyo. Por último, San José le dice que va a cuidar de la casa de Nazaret hasta que María abandone definitivamente el Templo.

Contenido del capítulo: 12.1: Reunión de hombres vestidos de fiesta. 12.2: José habla con un anciano. 12.3: Un levita trae un manojo de ramas secas con una rama florecida. 12.4: José es designado esposo de María gracias a la rama milagrosamente florecida. 12.5: El Pontífice presenta a José a María. 12.6: José es nazireo. 12.7: María confía su consagración a Dios a José, que la acepta. Vivirán en castidad. 12.8: En Nazaret, la pareja vive separada y José se ocupa de todo.

ECR 12.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

12.1 Veo una rica sala, con un suelo bonito, cortinas, alfombras y muebles taraceados. Debe formar parte del Templo todavía. Se deduce de que hay sacerdotes (entre los cuales Zacarías) y muchos hombres de las más diversas edades, o sea, de los veinte a los cincuenta años aproximadamente.

Detalle

La habitación donde se elige al marido de María.

ECR 13

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: Desposorio de la Virgen con José, instruido por la Sabiduría para que fuera el guardián del Misterio.

Fecha de la visión y del dictado: Martes 5 de septiembre de 1944

Calendario: 6 de marzo d.C.

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: José y María están comprometidos en el Templo de Jerusalén. María luce hermosa con su ajuar de novia. Las vírgenes que la rodean se extasían ante su belleza, y sus amantes acuden al rescate de su protegida. Las doncellas se marchan y llega Isabel. Ésta le habla del ajuar nupcial diseñado por Ana, y la Virgen habla entonces de José, al que describe como un joven santo. Llega el novio y los dos prometidos se reencuentran. José es soberbio y le dice que ha pensado en el voto de la Virgen. Él lo comprende y se une a ella en un naziréat perpetuo. El sumo sacerdote los desposa entonces. Después de esto, María y José abandonan Jerusalén para ir a Nazaret... A continuación, Jesús da un dictado sobre su padre putativo.

Contenido del capítulo: 13.1: La belleza de María con sus vestidos de novia. 13.2: Sus compañeras la admiran. 13.3: Sus vestidos son la caricia de su madre. 13.4: José llega con sus vestidos más hermosos. Su discurso de bienvenida. 13.5: José habla del voto de castidad absoluta. 13.6: El Pontífice preside la boda. 13.7: Los novios salen en carroza con Zacarías e Isabel. 13.8: Elogio de la Sabiduría. 13.9: José, guardián de la Esposa y del Hijo de Dios. 13.10: José, un nuevo Aarón que creyó sin ver. 13.11: José, ejemplo corredentor de pureza, fidelidad y amor perfecto.

ECR 20

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: Salir de Jerusalén. El aspecto beatífico de María. Importancia de la oración por María y José.

Fecha de la visión: Martes 28 de marzo de 1944

Calendario: Domingo 24 de marzo d.C. -5

Localización (mapa) : De Jerusalén a Hebrón

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: José y María llegan a Jerusalén. Se dirigen hacia el Templo y se detienen en un establo donde José dejó su caballo durante la Presentación en el Templo. Luego van a casa de un conocido donde comen algo. María descansa un rato y José regresa con un anciano que había tomado el mismo camino que María. Por lo tanto, ella tendría que recorrer sola una corta distancia. Fueron juntos hasta otra puerta de la Ciudad Santa, y luego la pareja se despidió. El anciano era muy hablador y María respondió pacientemente. Cuando se calló, ella se recogió en oración.

A continuación, María describe a la Virgen tal como la ve en su dormitorio: la ve con su cuerpo glorificado. La plenitud de gracia es muy bella. Por último, María hace un dictado y llama la atención sobre la ardiente oración de José y María. Invita al alma a no despojarse nunca de la protección de la oración. Nos exhorta a invocar el nombre del Señor, aunque seamos imperfectos, para pedirle que nos comunique su santidad. Debemos imitar al pueblo que canta sin cesar el Sanctus.

Contenido del capítulo: 20.1: José presenta a María a un compañero de viaje. 20.2: El anciano charlatán acaba dormitando. María reza. 20.3: María Valtorta se detiene a contemplar a la casta María. 20.4: Contraste con las horas trágicas de la Pasión. 20.5: La presencia da una gran paz. María Valtorta recuerda los sufrimientos de Jesús en Getsemaní. 20.6: María y José dan siempre el primer lugar a la oración. 20.7: En la debilidad o en la santidad, invoca siempre la santidad del Señor. 20.8: La oración viva tiene su fuente en el amor y el sufrimiento unidos al de María y Jesús.

ECR 20.1-2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

20.1 Estamos en Jerusalén. La conozco bien ya con sus calles y sus puertas.

Los dos esposos lo primero que hacen es dirigirse hacia el Templo. Reconozco la cuadra donde José dejó el burro el día de la Presentación en el Templo. También ahora deja allí — primero les ha dado de comer — a los dos burros, y con María va a adorar al Señor.

Salen. Van a una casa de personas conocidas según parece; allí comen y beben algo. María se pone a descansar hasta que vuelve José con un viejecillo. «Este hombre va por el mismo camino que tú. Deberás recorrer bien poco camino sola para llegar donde tu parienta. Fíate de él, que le conozco».

20.2 Vuelven a subirse a los burros. José acompaña a María hasta la Puerta (no la puerta por la que entraron; otra) y allí se despiden... María va sola con el viejecillo, que habla por todo lo que no hablaba José, y que se interesa de mil cosas. María contesta pacientemente.

Ahora, en la parte de delante de la albardilla lleva el baulillo (hasta entonces lo había llevado siempre José en su burrito), y ya no tiene la capa (...).

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José acompañó a María a la Ciudad Santa. Su esposa se dirigió entonces a Hebrón, a casa de Isabel, donde experimentó la visitación.

Palabras clave

ECR 25

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : La presentación de Juan Bautista en el Templo y la partida de María. La Pasión de José.

Fecha de la visión y del dictado: Miércoles 5 y jueves 6 de abril de 1944 (Semana Santa)

Calendario: Martes 13 de agosto -5 d.C.

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: María, Isabel y Zacarías están en Jerusalén para la presentación de Juan Bautista en el Templo. A su llegada, María pregunta por José en un establo al que tienen que ir todos los peregrinos, pero el santo varón no está allí. El grupo continúa, pues, su camino hacia el Templo.

Tiene lugar el rito de la purificación y los sacerdotes se alegran de dar esta fiesta por uno de los suyos. La gente se sorprende de que Isabel sea la madre: al principio, todos piensan que María es la madre de Juan. Pero se dan cuenta de que eso no es posible, pues María ya está embarazada, mientras que Juan sólo tiene unos días. Cuando Isabel presentó al niño en el Templo, ya no hubo lugar a dudas, y todos quedaron asombrados.

El rito había terminado y José seguía sin aparecer. Zacarías sugirió que esperaran en casa de los padres de Zebedeo, para que, si el carpintero no llegaba, su mujer pudiera volver a Galilea con unos pecadores que pasaban por la casa. Sin embargo, esperaron todo lo que pudieron y José llegó por fin.

Saludó a la Virgen con alegría y respeto y deseó ver al niño. Isabel y Zacarías le concedieron su deseo, y luego se despidieron. San José sugirió entonces a la Llena de Gracia que partiera de noche, para que el viaje le resultara más agradable. Ella aceptó. Mientras se preparaba, José se dio cuenta de que María estaba embarazada. Pero no dijo nada...

A continuación, María hizo un dictado sobre la Pasión de José. Explicó que duró tres días, pero que fue intensa: la Virgen tuvo que luchar contra la tentación de desanimarse. Podía ver el sufrimiento de su esposo, pero no podía aliviarlo de ninguna manera para obedecer el mandato de Dios, que le había dicho que guardara silencio. María calló y José sufrió, pero era santo, y por eso Dios le concedió su iluminación.

Por último, María nos exhorta siempre a pedir la gracia y a actuar con confianza, dondequiera y cuandoquiera que estemos.

Contenido del capítulo: 25.1: María se sorprende al no ver a José cuando llega al Templo. 25.2: Zacarías es recibido con honores. La multitud se asombra de la edad de la madre. 25.3: María no encuentra a José en la posada. Lo espera en casa de los padres de Zebedeo. 25.4: José llega y se disculpa. 25.5: Está preocupado por María. 25.6: Zacarías e Isabel se van. María vuelve a un magnífico jardín. 25.7: José sale durante la noche y se da cuenta del estado de María. 25.8: El dolor de un amante es el mayor regalo que Dios puede hacer a los que creen en su Hijo. 25.9: José también tuvo su Pasión. El sufrimiento de María en ese momento. 25.10: La gran santidad de José. 25.11: Tú también debes vivir tu Pasión. 25.12: Después de Pascua (1944), habrá silencio ante el dolor del Redentor.

ECR 32

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : Presentación de Jesús en el Templo. La virtud de Simeón y la profecía de Ana.

Fecha de la visión y del dictado: Martes 1 de febrero de 1944

Calendario: lunes 20 de enero 4 d.C.

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: María y José dejan Belén para ir a Jerusalén. Van a presentar a Jesús en el Templo. La ceremonia transcurre sin contratiempos. Cuando termina el rito, se encuentran con Simeón, que pide llevarse al niño. Los padres aceptan la petición del anciano, que llora de alegría y pronuncia las palabras que conocemos por el Evangelio. Al oír las palabras sobre su futuro dolor, María dejó de sonreír y estrechó al Niño contra su corazón, mientras se acercaba a José. Ana de Fanuel vino a consolarla.

Jesús dio entonces un dictado y dos enseñanzas. La primera es que la verdad no se revela al sacerdote que celebra el rito, que está espiritualmente ausente. La verdad se revela a Simeón, que es un simple fiel, pero que se ha dejado mover por el Espíritu, teniendo siempre buena voluntad en su interior. La segunda enseñanza se refiere a Ana de Fanuel, que consuela a María. Se dirige a los contemporáneos de María y a nuestro tiempo, para decir que el Señor también puede enviar a su ángel para consolar a su pueblo. Basta con tener la fe suficiente para invocarle, para recibir su misericordia y su perdón. El Salvador señala también que Dios se mantuvo fiel a su promesa de no volver a enviar el Diluvio, mientras que el hombre no cumple sus promesas. Sin embargo, Dios volvería a ayudarnos si la mayoría de nosotros le invocáramos con fe y amor.

Por último, dice a los que intentan contrarrestar la severidad de Dios que no teman, pues el Altísimo nos enviará a su ángel para consolarnos. Debemos permanecer unidos a la Cruz, pues siempre ha triunfado.

Contenido del capítulo: 32.1: Por el campo. 32.2 : Y en la ciudad. 32.3: La purificación de la madre. 32.4: La presentación del niño. 32.5: Las profecías de Simeón. 32.6 : La profetisa Ana de Fanuel. 32.7 : La buena voluntad no se demuestra en las prácticas externas, sino en la oración. 32.8 : Simeón tenía esta buena voluntad y perseverancia. 32.9 : Pon tu angustia a los pies de Dios.