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Notas del tema

Jerusalén

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Comodidad de lectura

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ECR 10.1 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

(...) Cose en una habitacioncita muy pequeña y también toda blanca, por cuya ventana abierta de par en par se ve el edificio imponente y central del Templo, y toda la bajada de las escalinatas de los patios, de los pórticos, y, al otro lado de la muralla, la ciudad con sus calles y casas y jardines, y, al fondo, la cima protuberante y verde del Monte de los Olivos.

ECR 10.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

10.3 ­«¿Estabas orando? ¿No te es suficiente nunca la oración?».

«La oración me sería suficiente. Pero yo hablo con Dios. Ana, tú no puedes saber qué cercano a mí le siento; más que cercano, en el corazón. Dios me perdone tal soberbia. Es que yo no me siento sola. ¿Ves? Allí, en aquella casa de oro y de nieve, detrás de la doble Cortina, está el Santo de los Santos, y jamás ojo alguno, aparte del del Sumo Sacerdote, puede detenerse en el Propiciatorio, sobre el que descansa la gloria del Señor. Mas yo no tengo necesidad de mirar con toda el alma veneradora a ese doble Velo bordado, que palpita con las ondas de los cantos virginales y de los levitas y que huele a preciosos inciensos, como para perforar su cohesión y ver así la luz irradiada por el Testimonio. ¡Pero sí que miro! No temas que no mire con ojo venerador como todo hijo de Israel. No temas que el orgullo me ciegue haciéndome pensar esto que ahora te digo. Yo miro, y no hay ningún humilde siervo en el pueblo de Dios que mire más humildemente la Casa de su Señor que como yo la miro, convencida como estoy de ser la más pequeña de todos. Pero, ¿qué es lo que veo? Un velo. ¿Qué pienso al otro lado del Velo? Un Tabernáculo. ¿Y en él? Mas si miro a mi corazón, he aquí que veo a Dios resplandecer en su gloria de amor y decirme: “Te amo”, y yo le digo: “Te amo”, y me deshago y me rehago con cada uno de los latidos del corazón en este beso recíproco... Estoy entre vosotras, mis queridas maestras y compañeras, pero un círculo de fuego me aísla de vosotras. Dentro de ese círculo, Dios y yo. Y os veo a través del Fuego de Dios y así os amo... mas no puedo amaros según la carne, como jamás podré amar a nadie según la carne, sino sólo a Este que me ama, y según el espíritu.

ECR 11

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo: María confía su voto al Sumo Sacerdote.

Fecha de la visión: Domingo 3 de septiembre de 1944

Calendario:Noviembre del año 7 (Elul 3754).

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: María vuelve a su celda con otras vírgenes. Cuando está a punto de entrar en su habitación, un ama le dice que el sumo sacerdote quiere verla. Así que va y encuentra al sacerdote, así como a Zacarías y Ana de Fanuel. Simón ben Boethos le dice que conoce su santidad y que le gustaría que se quedara en el Templo y rezara al Señor todas las mañanas. Pero la Ley dice otra cosa y ella debe casarse. Él la tranquilizó diciéndole que no había olvidado que ella pertenecía al linaje de David y que, como no conocía a nadie, confiarían en Dios para elegir a su esposo. María confió entonces su voto de virginidad al sumo sacerdote, que le preguntó cuándo lo había cumplido. La Madre del Señor se sumergió en sus recuerdos para responderle. Le dijo que no se oponía al matrimonio, pero que quería seguir siendo virgen. El sumo sacerdote le dijo que Dios le daría un esposo, que sería santo porque ella se había encomendado al Altísimo. Ella le cuenta a su futuro marido su voto.

Contenido del capítulo: 11.1: María Valtorta se alegra de la sonrisa de María en medio de un bombardeo. 11.2: María vuelve a su celda con las vírgenes. 11.3: El Pontífice le recuerda que debe casarse. 11.4: Pero María se ha prometido al Señor y le dice cómo. 11.5: Le dirás a tu marido tu voto.

ECR 11.2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

María sigue estando en el Templo, y ahora sale del Templo propiamente dicho entre otras vírgenes.

Debe haberse llevado a cabo alguna ceremonia, pues un olor a inciensos se esparce por la atmósfera toda roja de un hermoso ocaso, que yo diría que es de otoño avanzado, porque un cielo ya dulcemente cansado, como lo está en un octubre sereno, se arquea sobre los jardines de Jerusalén, en los que el amarillo ocre de las hojas que pronto caerán dispone manchas dorado-rojizas entre el verde-plata de los olivos.

La comitiva — mejor sería llamarla enjambre — cándida de las vírgenes cruza el patio posterior, sube la escalinata, atraviesa un pórtico, entra en otro patio menos suntuoso, cuadrado, que como aperturas no tiene sino la que sirve para acceder a él. Debe ser el patio dedicado a acoger las pequeñas moradas de las vírgenes reservadas para el Templo, porque cada una de las jovencitas se dirige a su celda como una palomita a su nido, y asemejan verdaderamente a una bandada de palomas separándose tras haberlas tenido agrupadas. Muchas — podría decir todas — hablan entre sí antes de dejarse, en voz baja pero al mismo tiempo festiva. María guarda silencio. Sólo las saluda con afecto antes de separarse; luego se dirige a su habitacioncita, que está en una de las esquinas a la derecha.

ECR 12

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: José elegido esposo de la Virgen.

Fecha de la visión: Lunes 4 de septiembre de 1944

Calendario:Viernes 23 de diciembre 7 d.C.

Lugares (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: El sumo sacerdote reunió a los hombres de la tribu de David en el Templo. En este capítulo, nos enteramos de que pidió a todos que trajeran una rama de almendro. De este grupo se elegiría al esposo de la Virgen. Todos sienten curiosidad y Zacarías está presente. El sumo sacerdote llega por fin y revela que una de las ramas ha florecido en pleno invierno y que esa es la que se casará con María. José es elegido como el afortunado y el sumo sacerdote manda llamar a la futura Madre de Cristo. Mientras tanto, Simón ben Boethos revela que María ha hecho un voto. José debe ayudar al Todopuro a decírselo. Cuando llega, todos se retiran y los dos prometidos se conocen. José habla de la casa de Nazaret, de Ana, de Joaquín, y esto da confianza a la Virgen. Su marido le dice que es un Nazir, y esto la anima a contarle su voto, que él acepta: incluso le pide que una su voto al suyo. Por último, San José le dice que va a cuidar de la casa de Nazaret hasta que María abandone definitivamente el Templo.

Contenido del capítulo: 12.1: Reunión de hombres vestidos de fiesta. 12.2: José habla con un anciano. 12.3: Un levita trae un manojo de ramas secas con una rama florecida. 12.4: José es designado esposo de María gracias a la rama milagrosamente florecida. 12.5: El Pontífice presenta a José a María. 12.6: José es nazireo. 12.7: María confía su consagración a Dios a José, que la acepta. Vivirán en castidad. 12.8: En Nazaret, la pareja vive separada y José se ocupa de todo.

ECR 12.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

12.1 Veo una rica sala, con un suelo bonito, cortinas, alfombras y muebles taraceados. Debe formar parte del Templo todavía. Se deduce de que hay sacerdotes (entre los cuales Zacarías) y muchos hombres de las más diversas edades, o sea, de los veinte a los cincuenta años aproximadamente.

Detalle

La habitación donde se elige al marido de María.

ECR 13

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: Desposorio de la Virgen con José, instruido por la Sabiduría para que fuera el guardián del Misterio.

Fecha de la visión y del dictado: Martes 5 de septiembre de 1944

Calendario: 6 de marzo d.C.

Lugar (mapa) : Jerusalén

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: José y María están comprometidos en el Templo de Jerusalén. María luce hermosa con su ajuar de novia. Las vírgenes que la rodean se extasían ante su belleza, y sus amantes acuden al rescate de su protegida. Las doncellas se marchan y llega Isabel. Ésta le habla del ajuar nupcial diseñado por Ana, y la Virgen habla entonces de José, al que describe como un joven santo. Llega el novio y los dos prometidos se reencuentran. José es soberbio y le dice que ha pensado en el voto de la Virgen. Él lo comprende y se une a ella en un naziréat perpetuo. El sumo sacerdote los desposa entonces. Después de esto, María y José abandonan Jerusalén para ir a Nazaret... A continuación, Jesús da un dictado sobre su padre putativo.

Contenido del capítulo: 13.1: La belleza de María con sus vestidos de novia. 13.2: Sus compañeras la admiran. 13.3: Sus vestidos son la caricia de su madre. 13.4: José llega con sus vestidos más hermosos. Su discurso de bienvenida. 13.5: José habla del voto de castidad absoluta. 13.6: El Pontífice preside la boda. 13.7: Los novios salen en carroza con Zacarías e Isabel. 13.8: Elogio de la Sabiduría. 13.9: José, guardián de la Esposa y del Hijo de Dios. 13.10: José, un nuevo Aarón que creyó sin ver. 13.11: José, ejemplo corredentor de pureza, fidelidad y amor perfecto.

ECR 19

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: María y José van a Jerusalén.

Fecha de la visión: Lunes 27 de marzo de 1944

Calendario: Martes 19 de marzo d.C. -5

Lugar (mapa) : Salida de Nazaret y viaje a Jerusalén

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: José y María parten hacia Jerusalén. Parten de Nazaret con dos asnos. José ha traído una especie de portaequipajes y María le agradece esta previsión. Se ponen en camino al amanecer. Los dos viajeros se encuentran con un pastor que conduce su rebaño: en sus brazos hay un cordero recién nacido, que llora llamando a su madre, pero ella sigue atentamente a su cría. El rebaño pasó de largo, y José y María se pusieron de nuevo en camino. Al llegar al campo, hablan poco. Las calles estaban más concurridas a medida que se acercaban a las aldeas, pero la pareja no prestó atención a nadie con quien se cruzaron. Se detuvieron justo a tiempo para un fuerte aguacero, que se convirtió en una lluvia ligera. José, atento, se aseguró de que María no cogiera frío. Luego prosiguen su viaje.

Contenido del capítulo: 19.1: José viene a buscar a María con dos burros grises. 19.2: Temprano por la mañana, se encuentra con un rebaño de ovejas y un cordero. 19.3: Un viaje tranquilo por caminos más frecuentados y una parada para refugiarse de una tormenta.

ECR 20

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: Salir de Jerusalén. El aspecto beatífico de María. Importancia de la oración por María y José.

Fecha de la visión: Martes 28 de marzo de 1944

Calendario: Domingo 24 de marzo d.C. -5

Localización (mapa) : De Jerusalén a Hebrón

Ciclo: Nacimiento e infancia de Jesús

Resumen: José y María llegan a Jerusalén. Se dirigen hacia el Templo y se detienen en un establo donde José dejó su caballo durante la Presentación en el Templo. Luego van a casa de un conocido donde comen algo. María descansa un rato y José regresa con un anciano que había tomado el mismo camino que María. Por lo tanto, ella tendría que recorrer sola una corta distancia. Fueron juntos hasta otra puerta de la Ciudad Santa, y luego la pareja se despidió. El anciano era muy hablador y María respondió pacientemente. Cuando se calló, ella se recogió en oración.

A continuación, María describe a la Virgen tal como la ve en su dormitorio: la ve con su cuerpo glorificado. La plenitud de gracia es muy bella. Por último, María hace un dictado y llama la atención sobre la ardiente oración de José y María. Invita al alma a no despojarse nunca de la protección de la oración. Nos exhorta a invocar el nombre del Señor, aunque seamos imperfectos, para pedirle que nos comunique su santidad. Debemos imitar al pueblo que canta sin cesar el Sanctus.

Contenido del capítulo: 20.1: José presenta a María a un compañero de viaje. 20.2: El anciano charlatán acaba dormitando. María reza. 20.3: María Valtorta se detiene a contemplar a la casta María. 20.4: Contraste con las horas trágicas de la Pasión. 20.5: La presencia da una gran paz. María Valtorta recuerda los sufrimientos de Jesús en Getsemaní. 20.6: María y José dan siempre el primer lugar a la oración. 20.7: En la debilidad o en la santidad, invoca siempre la santidad del Señor. 20.8: La oración viva tiene su fuente en el amor y el sufrimiento unidos al de María y Jesús.

ECR 20.1-2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

20.1 Estamos en Jerusalén. La conozco bien ya con sus calles y sus puertas.

Los dos esposos lo primero que hacen es dirigirse hacia el Templo. Reconozco la cuadra donde José dejó el burro el día de la Presentación en el Templo. También ahora deja allí — primero les ha dado de comer — a los dos burros, y con María va a adorar al Señor.

Salen. Van a una casa de personas conocidas según parece; allí comen y beben algo. María se pone a descansar hasta que vuelve José con un viejecillo. «Este hombre va por el mismo camino que tú. Deberás recorrer bien poco camino sola para llegar donde tu parienta. Fíate de él, que le conozco».

20.2 Vuelven a subirse a los burros. José acompaña a María hasta la Puerta (no la puerta por la que entraron; otra) y allí se despiden... María va sola con el viejecillo, que habla por todo lo que no hablaba José, y que se interesa de mil cosas. María contesta pacientemente.

Ahora, en la parte de delante de la albardilla lleva el baulillo (hasta entonces lo había llevado siempre José en su burrito), y ya no tiene la capa (...).

Detalle

José acompañó a María a la Ciudad Santa. Su esposa se dirigió entonces a Hebrón, a casa de Isabel, donde experimentó la visitación.

Palabras clave