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Notas del tema

Biblia, tradición y textos sagrados - Antiguo y Nuevo Testamento

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Comodidad de lectura

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ECR 56.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

¿Sólo porque soy primo por parte de José, no debo conocerte por lo que eres, mientras que el Bautista te ha conocido — y no te había visto jamás — aquí, en las orillas de este río y te ha proclamado “Cordero de Dios”?

Detalle

Judas habló con Jesús y le dijo:

ECR 56.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

56.6 Jesús se vuelve hacia Tomás: «Has obedecido fielmente. Primera virtud del discípulo».

«He venido para serte fiel».

«Y lo serás.»

ECR 56.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

A mi lado, siguiéndome, encontrarás Padre e hijos. Levanta la mirada, Simón. Allí el verdadero Padre te sonríe. Observa los espacios de la tierra, los continentes, las regiones. Hay hijos e hijos; hijos del alma para los que no tienen hijos. Te esperan a ti, y muchos como tú esperan. Bajo mi signo ya nadie será abandonado. En mi signo ya no hay soledades ni diferencias. Es signo de amor y da amor.

ECR 56.7

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Y tú, Judas, primo, ven conmigo y con éstos. Tú de todas formas te quedarás en Nazaret».

«¿Por qué, Jesús?».

«Porque debes prepararme mi camino en mi tierra. ¿Consideras pequeña esta misión? En verdad no hay una más grave...». Jesús suspira.

«¿Y lo lograré?».

«Sí y no. Pero todo será suficiente para quedar justificados».

«¿De qué? ¿Y ante quién?».

«Ante Dios. Ante la propia tierra. Ante la familia. No podrán censurarnos por haber ofrecido el bien. Y si la patria y la familia lo desdeñan, nosotros no tendremos culpa de su daño».

ECR 57.3.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

57.3 Luego dice: «Bueno, ¿ves? Estoy aquí y no estoy solo. Me he traído a mis primeros discípulos, y otros están en Judea. También el primo Judas está conmigo y me sigue...».

«¿Judas?».

«Sí, Judas. Sé por qué te asombras. Claro, entre los que han referido el hecho estaban Alfeo y sus hijos... y no yerro diciendo que me han criticado. Pero no tengas miedo. Hoy así, mañana de otra forma. Al hombre se le debe cultivar como a la tierra, y donde hay espinos salen rosas. Judas, a quien tú amas, está ya conmigo».

«¿Dónde está ahora?».

«Ahí afuera con los otros. ¿Tienes pan para todos?».

«Sí, Hijo. María de Alfeo está sacándolo del horno. María es muy buena conmigo, especialmente ahora».

«Dios la glorificará». Sale a la puerta y llama: «¡Judas! ¡Aquí está tu madre! ¡Amigos, venid!».

(...) Acude María de Alfeo, roja y llena de harina, y saluda a Jesús, el cual la bendice; luego conduce a los seis al huerto, a la pila, y vuelve feliz. «¡Oh, María!» le dice a la Virgen. «Judas me lo ha dicho. ¡Qué contenta estoy! Por Judas y por ti, cuñada mía. Sé que los otros me reprobarán. Pero no me importa. Seré feliz el día en que sepa que todos son de Jesús. Nosotras, madres, sabemos... sentimos lo que es bueno para los hijos. Y yo siento que el bien de los míos eres Tú, Jesús».

Jesús le acaricia la cabeza sonriéndole.

Detalle

Jesús ha vuelto a encontrar a su Madre. Escucha y luego le toca hablar.

ECR 58.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

58.5 «¿Vendrán otros? Está tu primo. Y en Judea...».

«¡Oh..., muchos! Mi Reino está abierto a todo el género humano, y en verdad te digo que más abundante que la más copiosa de tus pescas será la mía en las noches de los siglos...: que cada siglo es una noche en la cual es guía y luz, no la pura luz de Orión o la de la Luna marinera, sino la palabra de Cristo y la Gracia que vendrá de Él; noche que conocerá la aurora de un día sin ocaso, de una luz en que todos los fieles vivirán, de un Sol que revestirá a los elegidos y los hará hermosos, eternos, felices como dioses, dioses menores, hijos del Padre Dios, similares a mí... Ahora no podéis entender. Pero en verdad os digo que vuestra vida cristiana os concederá una semejanza con vuestro Maestro, y resplandeceréis en el Cielo por sus mismos signos. Pues bien, Yo obtendré, a pesar de la sorda envidia de Satanás y la flaca voluntad del hombre, una pesca más abundante que la tuya».

«¿Pero seremos nosotros solos tus apóstoles?».

«¿Celoso, Pedro? No. No lo seas. Vendrán otros, y en mi corazón habrá amor para todos. No seas avaro, Pedro. Tú no sabes todavía Quién es el que te ama. ¿Has contado alguna vez las estrellas? ¿Y las piedras del fondo de este lago? No. No podrías. Pues aún menos podrías contar los latidos de amor de que es capaz mi corazón. ¿Has podido alguna vez contar cuántas veces este mar puede besar la orilla con su ósculo de ola en el curso de doce lunas? No. No podrías. Pues aún menos podrías contar las olas de amor que de este corazón se derraman para besar a los hombres. Estáte seguro, Pedro, de mi amor».

Pedro toma la mano de Jesús y la besa. Se le ve conmovido.

Detalle

Pedro pregunta si habrá muchos discípulos.

ECR 58.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Cada siglo es una noche en la cual es guía y luz, no la pura luz de Orión o la de la Luna marinera, sino la palabra de Cristo y la Gracia que vendrá de Él.

ECR 58.5

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¿Pero seremos nosotros solos tus apóstoles?».

«¿Celoso, Pedro? No. No lo seas. Vendrán otros, y en mi corazón habrá amor para todos. No seas avaro, Pedro. Tú no sabes todavía Quién es el que te ama. ¿Has contado alguna vez las estrellas? ¿Y las piedras del fondo de este lago? No. No podrías. Pues aún menos podrías contar los latidos de amor de que es capaz mi corazón. ¿Has podido alguna vez contar cuántas veces este mar puede besar la orilla con su ósculo de ola en el curso de doce lunas? No. No podrías. Pues aún menos podrías contar las olas de amor que de este corazón se derraman para besar a los hombres. Estáte seguro, Pedro, de mi amor».