ECR 208
El Evangelio como me ha sido revelado
Detalle
Título del capítulo: María vuelve a ver al pastor Elías y se dirige a Elisa de Bet-Çur (Bethsur).
Fecha de la visión: miércoles 4 de julio de 1945
Calendario: viernes 7 abril 28 (24 Nissan 3788)
Localización (mapa): Hacia Bet-çur
Ciclo: Viaje en espera de Pentecostés
Resumen: Jesús envía a los apóstoles por delante para buscar a Elías y a los pastores de la Natividad. Marziam se queda con él, junto con la Virgen, María de Alfeo y María Salomé. El niño quiere saber más sobre los pastores y se sorprende de que los hayan tratado mal. La Virgen y Marziam hablan luego de la masacre de los Inocentes y del Limbo, y María le asegura que no irá al Seol, pues Jesús ya habrá abierto las puertas del Cielo cuando muera. Por último, el niño pregunta cómo podemos estar con Dios si el Padre está en el Cielo, y la Madre de Jesús le explica que Dios es omnipresente y nos ama. El hecho de que el Señor pueda incluso amar a Doras perturba al muchacho, y cuando María sugiere que rece para que se arrepienta, Marziam responde con una venganza que preferiría rezar para que el fariseo muriera. Todos se ríen de su respuesta, y María le corrige diciendo que Dios no puede aprobar esa actitud. Pero Marziam ha sufrido demasiado por culpa de Doras, y después de relatar algunos de sus recuerdos, llora, grita y se retuerce de dolor. Jesús interviene y le dice que no odie a nadie bajo ninguna circunstancia, y que le pida al Padre mismo que piense en lo que quiere. La paz vuelve al corazón del niño y el grupo continúa su camino.
Contenido del capítulo: 208.1: Jesús envía a los apóstoles a buscar a los pastores. 208.2: María le habla a Marziam de los Santos Inocentes, del Limbo y del Cielo. 208.3: Ella le habla de perdonar a Doras, que lo ha hecho sufrir tanto, pero Marziam no puede evitar odiarlo. 208.4: Jesús lo convence de que no odie, sino que rece. 208.5: Llegamos a los Estanques de Salomón, donde estaban sus espléndidos jardines. 208.6: De camino a Bet-Zur. 208.7: En Bet-Zur, María saluda a Elías, que le trae muy malas noticias sobre Elisa. 208.8: María y Jesús consiguen entrar en su casa. 208.9: Ante el dolor de Elisa, María le dice que su hijo muerto le trae el Cristo que buscaba. 208.10: Jesús le confirma que su pueblo vive para siempre. 208.11: Mañana hablará cerca de su casa. María se quedará en casa. Cuando Elisa ve el cambio, la sirvienta clama por un milagro.
Edición anterior: Volumen 3, capítulo 70