ECR 21.5
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
«¡Bendita tú entre todas las mujeres! ¡Bendito el Fruto de tu vientre! (lo dice así, dos frases bien separadas) ¿Cómo he merecido que venga a mí, sierva tuya, la Madre de mi Señor? Sí, ante el sonido de tu voz, el niño ha saltado en mi vientre como jubiloso, y cuando te he abrazado el Espíritu del Señor me ha dicho una altísima verdad en el corazón. ¡Dichosa tú, porque has creído que a Dios le fuera posible lo que posible no aparece a la humana mente! ¡Bendita tú, que por tu fe harás realidad lo que te ha sido predicho por el Señor y fue predicho a los Profetas para este tiempo! ¡Bendita tú, por la Salud que engendras para la estirpe de Jacob! ¡Bendita tú, por haber traído la Santidad a este hijo mío que siento saltar de júbilo en mi vientre como cabritillo alborozado porque se siente liberado del peso de la culpa, llamado a ser el precursor, santificado antes de la Redención por el Santo que se está desarrollando en ti!».
Detalle
Lucas 1, 41-46 : Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó dentro de ella. Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó a gran voz: "Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿Cómo es que ha venido a mí la madre de mi Señor? Porque cuando tus palabras de saludo llegaron a mis oídos, el niño que llevaba dentro saltó de alegría. Dichosa la que creyó que se cumplirían las palabras que le había dicho el Señor.