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Notas del tema

Palabras clave principales y transversales 🌟.

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ECR 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo: Un pensamiento a modo de introducción. Dios quiso un vientre inmaculado.

Fecha de los dictados: Martes 22 de agosto de 1944 (EMV 1.1) y miércoles 16 de agosto de 1944 (EMV 1.2-4).

Resumen: Jesús da un dictado como introducción a la Obra. Habla de la pureza de María y de su vientre inmaculado, en el que descendió la Santísima Trinidad. El Señor no quiso otro trono que este vientre puro, y menciona a Eva, comparándola con María.

Contenido del capítulo: 1.1: Este primer libro trata de la Virgen María. - 1.2: La Santísima Trinidad descendió allí con todas sus perfecciones. - 1.3 : María y Eva. - 1.4 : Este pensamiento servirá de introducción a otros santos temas.

Edición anterior: Tomo 1, capítulo 1

Palabras clave

ECR 1.1-3 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

1.1 ­Jesús me ordena: «Coge un cuaderno completamente nuevo. Copia en la primera hoja el dictado del día 16 de agosto. En este libro se hablará de Ella».

Obedezco y copio.

16 de agosto de 1944.

Dice Jesús:

«Hoy escribe esto sólo. La pureza tiene un valor tal, que un seno de criatura pudo contener al Incontenible, porque poseía la máxima pureza posible en una criatura de Dios.

La Stma. Trinidad descendió con sus perfecciones, habitó con sus Tres Personas, cerró su Infinito en pequeño espacio — no por ello se hizo menor, porque el amor de la Virgen y la voluntad de Dios dilataron este espacio hasta hacer de él un Cielo — y se manifestó con sus características:

el Padre, siendo Creador nuevamente de la Criatura como en el sexto día y teniendo una “hija” verdadera, digna, a su perfecta semejanza. La impronta de Dios estaba estampada en María tan nítidamente, que sólo en el Primogénito del Padre era superior. María puede ser llamada la “segundogénita” del Padre, porque, por perfección dada y sabida conservar, y por dignidad de Esposa y Madre de Dios y de Reina del Cielo, viene segunda después del Hijo del Padre y segunda en su eterno Pensamiento, que ab aeterno en Ella se complació;

el Hijo, siendo también para Ella “el Hijo” y enseñándole, por misterio de gracia, su verdad y sabiduría cuando aún era sólo un Embrión que crecía en su seno;

el Espíritu Santo, apareciendo entre los hombres por un anticipado Pentecostés, por un prolongado Pentecostés, Amor en “Aquella que amó”, Consuelo para los hombres por el Fruto de su seno, Santificación por la maternidad del Santo.

Dios, para manifestarse a los hombres en la forma nueva y completa que abre la era de la Redención, no eligió como trono suyo un astro del cielo, ni el palacio de un grande. No quiso tampoco las alas de los ángeles como base para su pie. Quiso un seno sin mancha.

Eva también había sido creada sin mancha. Mas, espontáneamente, quiso corromperse. María, que vivió en un mundo corrompido — Eva estaba, por el contrario, en un mundo puro — no quiso lesionar su candor ni siquiera con un pensamiento vuelto hacia el pecado. Conoció la existencia del pecado y vio de él sus distintas y horribles manifestaciones, las vio todas, incluso la más horrenda: el deicidio. Pero las conoció para expiarlas y para ser, eternamente, Aquella que tiene piedad de los pecadores y ruega por su redención.

ECR 2

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : Ana y Joaquín hacen un voto al Señor.

Fecha de la visión: Martes 22 de agosto de 1944

Calendario: 22 de septiembre a.C. (comienzo de Tisri)

Lugar (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Primera aparición de Ana y Joaquín. Ana teje en su casa, hasta que una mujer viene a buscar agua. Deja a su hijo Alfée, al que mima con frutas de su huerto. El niño la quiere y ella le corresponde, pero está triste por no ser madre. Entretanto llega Joachim y ambos se deshacen en elogios hacia la belleza del niño. Hablan de la esterilidad de Ana y Joaquín la insta a ir al Templo una vez más, no sólo para la Fiesta de las Tiendas, sino también para hacer una larga oración al Señor. Menciona a las mujeres de Israel que han dado a luz muy tarde y siempre espera que el Señor las escuche. Ana está de acuerdo con su idea y declara que harán su voto al Señor. Su descendencia será suya, siempre que él se lo conceda...

Contenido del capítulo: 2.1: Ana en su trabajo. 2.2: Una vecina le confía a su hijo. Esto la llena de alegría. 2.3: Llega Joaquín, también regocijado. El amor mutuo de una pareja sin hijos. 2.4: La esperanza de un nacimiento milagroso de un niño consagrado a Dios. 2.5: Comienza el ciclo del nacimiento de la Virgen María.

Edición anterior: Volumen 1, capítulo 2

ECR 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo: À la fête des Tentes. Ana y Joaquín poseían la Sabiduría.

Fecha de la visión y del dictado: miércoles 23 de agosto de 1944

Calendario: lunes 1 de octubre del año 22 a.C.

Antiguo calendario juliano: lunes 3 de octubre del año 22 a.C.

Calendario judío: 24 Tishri 3740.

Localización (mapa): Jerusalén

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: María ve las afueras de Jerusalén durante la Fiesta de las Tiendas. Describe el ambiente que la rodea, luego ve a Ana consolando a un niño pequeño que se ha caído. Su madre viene a recogerlo y le dice que ya tiene seis hijos. La madre de María vuelve entonces a Joaquín y le cuenta su encuentro con la madre feliz. Le cuenta que ha soñado que el año que viene volverá con su propio hijo. Joaquín le insta a volver a tener esperanza.

Después de esto, Jesús da un dictado sobre sus abuelos, que poseían sabiduría. Habla de su amor respectivo, de su amor casto y digno, de sus virtudes interiores y les aplica palabras del Libro de la Sabiduría.

Contenido del capítulo: 3.1 : La casa de Ana difiere de la que heredará María. 3.2 : El campamento de las tiendas de ramas acampadas fuera de las murallas de Jerusalén. 3.3: Ana, la estéril, habla con una madre de familia numerosa. 3.4: Joaquín reafirma su esperanza de una maternidad milagrosa y Ana le confía su sueño profético. 3.5 : Los justos son siempre sabios. 3.6 : Ana sólo necesitaba una corona de hijos. 3.7 : Estaban tan enamorados como el primer día. 3.8 : Querían un hijo y consiguieron a la madre de Dios. 3.9 : La castidad de los esposos. 3.10 : Hoy se profana el amor y la cámara nupcial.

Edición anterior: Volumen 1, capítulos 3 y 4

ECR 3.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Persuadiremos a Dios con nuestro fiel amor.

Detalle

Joaquín y Ana piden misericordia al Señor y el futuro padre de María declara:

ECR 3.5-10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

3.5 ­Dice Jesús:

«Los justos son siempre sabios, porque, siendo como son amigos de Dios, viven en su compañía y reciben instrucción de Él, de Él que es Infinita Sabiduría.

Mis abuelos eran justos; poseían, por tanto, la sabiduría. Podían decir con verdad cuanto dice la Escritura cantando las alabanzas de la Sabiduría en el libro que lleva su nombre: “Yo la he amado y buscado desde mi juventud y procuré tomarla por esposa”.

Ana de Aarón era la mujer fuerte de que habla el Antepasado nuestro. Y Joaquín, de la estirpe del rey David, no había buscado tanto belleza y riqueza cuanto virtud. Ana poseía una gran virtud. Toda las virtudes unidas como ramo fragante de flores para ser una única, bellísima cosa, que era la Virtud, una virtud real, digna de estar delante del trono de Dios.

Joaquín, por tanto, había tomado por esposa dos veces a la sabiduría “amándola más que a cualquier otra mujer”: la sabiduría de Dios contenida dentro del corazón de la mujer justa. Ana de Aarón no había tratado sino de unir su vida a la de un hombre recto, con la seguridad de que en la rectitud se halla la alegría de las familias.

3.6 ­Y, para ser el emblema de la “mujer fuerte”, no le faltaba sino la corona de los hijos, gloria de la mujer casada, justificación del vínculo matrimonial, de que habla Salomón; como también a su felicidad sólo le faltaban estos hijos, flores del árbol que se ha hecho uno con el árbol cercano obteniendo copiosidad de nuevos frutos en los que las dos bondades se funden en una, pues de su esposo nunca había recibido ningún motivo de infelicidad.

3.7 ­Ella, ya tendente a la vejez, mujer de Joaquín desde hacía varios lustros, seguía siendo para éste “la esposa de su juventud, su alegría, la cierva amadísima, la gacela donosa”, cuyas caricias tenían siempre el fresco encanto de la primera noche nupcial y cautivaban dulcemente su amor, manteniéndolo fresco como flor que el rocío asperja y ardiente como fuego que siempre una mano alimenta. Por tanto, dentro de su aflicción, propia de quien no tiene hijos, recíprocamente se decían “palabras de consuelo en las preocupaciones y fatigas”.

3.8 ­Y la Sabiduría eterna, llegada la hora, después de haberlos instruido en la vida, los iluminó con los sueños de la noche, lucero de la mañana del poema de gloria que había de llegar a ellos, María

Stma., la Madre mía. Si su humildad no pensó en esto, su corazón sí se estremeció esperanzado ante el primer tañido de la promesa de Dios. Ya de hecho hay certeza en las palabras de Joaquín: “Espéralo, espéralo... Persuadiremos a Dios con nuestro fiel amor”. Soñaban un hijo, tuvieron a la Madre de Dios.

3.9 ­Las palabras del libro de la Sabiduría parecen escritas para ellos: “Por ella adquiriré gloria ante el pueblo... por ella obtendré la inmortalidad y dejaré eterna memoria de mí a aquellos que vendrán después de mí”. Pero, para obtener todo esto, tuvieron que hacerse reyes de una virtud veraz y duradera no lesionada por suceso alguno. Virtud de fe. Virtud de caridad. Virtud de esperanza. Virtud de castidad. ¡Oh, la castidad de los esposos! Ellos la vivieron — pues no hace falta ser vírgenes para ser castos —. Los tálamos castos tienen por custodios a los ángeles, y de tales tálamos provienen hijos buenos que de la virtud de sus padres hacen norma para su vida.

3.10 ­Mas ahora ¿dónde están? Ahora no se desean hijos, pero no se desea tampoco la castidad. Por lo cual Yo digo que se profana el amor y se profana el tálamo».

Anotación

En verdad, podrían repetir lo que dice el Libro cuando canta las alabanzas de la Sabiduría en el libro del mismo nombre: Véase Sab 8:2 más adelante.

Ana, la hija de Aarón, era la mujer fuerte mencionada por nuestro antepasado Salomón, de quien descendía Jesús. Autor de los "Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel" (Proverbios 1,1). Para la cita, véase Proverbios 31,10-27.

Joaquín se había casado así dos veces con la sabiduría "amándola más que a ninguna otra mujer": la sabiduría de Dios contenida en el corazón de la mujer justa. Véase más adelante Sab 8,9.

Para ser el emblema de la "mujer fuerte", le bastaba con ser coronada de hijos, pues ésta es la gloria de una esposa, la justificación del matrimonio, de la que habla Salomón. Véase Pr 31:28.

Ya anciana, esposa de Joaquín durante decenios, seguía siendo para él "la esposa de su juventud, su alegría, su cierva amada, su grácil gacela". Véase Pr 5:18-19. La tradición es casi unánime al afirmar que Ana estuvo casada más de 20 años (4 lustros) (cf. P.V. Charland, Les trois légendes de Madame Saincte Anne, volumen 1 1898, página 11), y que tuvo a María en su vejez. Esta tradición también está confirmada por Marie d'Agreda(La Cité mystique de Dieu - Livre 1, Chapitre 15, § 209, page 518), y por Anne-Catherine Emmerich (La Vie de la Vierge Marie, Presses de la Renaissance, 2006, page 45).

En su tristeza por no tener hijos, se dirigían entre ellas "palabras de consuelo en sus preocupaciones y aflicciones": véanse más adelante Sab 8, 9.

Las palabras del libro de la Sabiduría parecen haber sido escritas para ellas: "Por ella tendré gloria entre las multitudes... Por ella tendré la inmortalidad, y dejaré un recuerdo eterno a los que vengan después de mí. " Ver Sab 8, 9-10.

Libro de la Sabiduría 8, 2 y 8, 9-10

Sab 8, 2 : La amé y la busqué desde mi juventud; la busqué como esposa y me enamoré de su belleza.

Sab 8, 9-10 : Decidí, pues, tomarla por compañera de mi vida, sabiendo que sería para mí consejera en todo lo bueno y consuelo en mis angustias y penas. Por ella -me dije- tendré gloria en las asambleas y, siendo aún joven, honra con los ancianos.

Libro de los Proverbios 5, 18-19

Pr 5, 18-19 : Bendice tu fuente, y regocíjate en la esposa de tu juventud. Cierva encantadora, grácil gacela, que sus encantos te embriaguen en todo momento; ¡enamórate siempre de su amor!

Libro de los Proverbios 31, 10-31

Pr 31, 10-31 :

LA MUJER FUERTE.

ALEPH. ¿Quién puede encontrar una mujer fuerte? Su precio supera al de las perlas.

BETH. El corazón de su marido confía en ella, y los beneficios no le fallarán.

GHIMEL. Ella le hace bien, no mal, todos los días de su vida.

DALETH. Busca lana y lino, y trabaja con mano alegre.

HÉ. Ella es como la nave del mercader, que trae su pan de lejos.

VAV. Se levanta cuando aún es de noche, da de comer a su casa y trabajo a sus criadas.

ZAIN. Piensa en un campo y lo compra; planta una viña con el fruto de sus manos.

HETH. Ella ciñe sus lomos con fuerza, y fortalece sus brazos.

TETH. Siente que su ganancia es buena; su lámpara no se apaga en la noche. YOD. Pone la mano en la rueca y sus dedos agarran el huso.

CAPH. Ella tiende su mano al desdichado, abre su mano al necesitado.

LAMED. Ella no teme la nieve por su casa, pues toda su casa está vestida de carmesí.

MEM. Ella se hace mantas, byssus y púrpura son sus vestiduras.

MONJA. Su marido es bien conocido a las puertas de la ciudad, cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

SAMECH. Ella hace camisas y las vende, y entrega cinturones al mercader.

AÏN. La fuerza y la gracia son su adorno, y se ríe del futuro.

PHÉ. Ella abre su boca con sabiduría, y las buenas palabras están en su lengua.

TSADÉ. Ella vigila los caminos de su casa, y no come el pan de la ociosidad.

QOPH. Sus hijos se levantan y la proclaman feliz; su marido se levanta y la alaba:

RESCH. "Muchas hijas se han mostrado virtuosas; pero tú las superas a todas".

SCHIN. Engañosa es la gracia, y vana la belleza; la mujer que teme a Yahvé es la que será alabada.

THAV. Dale el fruto de sus manos, y que sus obras proclamen su alabanza a las puertas de la ciudad.

ECR 3.9

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

(...) No hace falta ser vírgenes para ser castos (...). Los tálamos castos tienen por custodios a los ángeles, y de tales tálamos provienen hijos buenos que de la virtud de sus padres hacen norma para su vida.

ECR 4

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : Ana anuncia su maternidad con un cántico. Su vientre lleva el alma inmaculada de María.

Fecha de la visión y del dictado: jueves 24 de agosto de 1944.

Calendario: Domingo 23 de diciembre 22 d.C. según Valtorta.fr. Finales del 21 de marzo d.C. según maria-valtorta.org (calendario judío: Nisan 3740)

Localización (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: En Nazaret, Ana canta un cántico, que María transcribe. Mientras tanto, Joaquín regresa y se sorprende al oírla tararear estas palabras. Le pide que se lo repita, y cuando Ana llega a cierto pasaje, en el que anuncia que por fin lleva un niño en su vientre, se le quiebra la voz y revela su maternidad a su marido. Se abrazan y comparten su gran alegría. Ana cuenta cuándo le fue concedida la gracia de la maternidad: en el Templo, vio descender sobre ella una luz. Hablaron del nombre que darían al niño, y su madre ya intuía que sería una niña.

Luego viene un dictado sobre la concepción de María y sobre la sabiduría de los justos que fueron los abuelos de Cristo.

Contenido del capítulo: 4.1: Ana canta, reza y sonríe en su trabajo. 4.2: Anuncia su maternidad a Joaquín. 4.3: En el Templo me llegó un fuego. 4.4: La llamaremos María. Estrella de nuestro mar, perla, felicidad. 4.5 : El Verbo actúa sobre Ana. 4.6 : El alma inmaculada de María. 4.7 : Lo que habrían sido los primeros padres.

Edición anterior: Volumen 1, capítulos 5 y 6