ECR 168.6
Notas del tema
Datos sobre la Pasión de Jesucristo
Comodidad de lectura
ECR 170.4
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 171.4
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 180.7-8 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
«Llegamos a la hora sexta. Él había sido capturado en la hora del galicinio...».
«¿Dónde? ¿Cómo? ¿Quién? ¿En su cueva?». Todos preguntan, todos quieren saber.
«Le han traicionado... ¡El que lo ha hecho ha usado tu Nombre para traicionarle!».
«¡Qué horror! ¿Quién habrá sido?» gritan todos.
Juan, estremeciéndose, manifestando levemente este horror que ni siquiera el aire debería oír, declara: «Un discípulo suyo...».
El alboroto se hace máximo: quién maldice, quién llora, quién está estupefacto, como estatuario.
180.8
Juan se echa al cuello de Jesús y grita: «¡Tengo miedo por ti!, ¡por ti!, ¡por ti! Los traidores acompañan a los santos y por oro se venden, por oro y por miedo a los poderosos, por sed de premio, por... por obediencia a Satanás. ¡Por mil cosas!, ¡por mil! ¡Oh! ¡Jesús! ¡Jesús! ¡Jesús! ¡Qué dolor! ¡Mi primer maestro! ¡Mi Juan! ¡Tú me has sido dado por él!».
«¡Tranquilo! ¡Tranquilo! No me sucederá nada por ahora».
«¿Y después? ¿Y después? Me miro... miro a éstos... tengo miedo de todos, incluso de mí mismo. Estará entre nosotros tu traidor...».
«¿Pero estás loco? ¡Le haríamos trizas!» grita Pedro.
Y Judas Iscariote: «¡Loco de verdad! No seré yo jamás ése. Pero, si me sintiera debilitado hasta el punto de poderlo ser, me quitaría la vida: sería mejor que ser deicida».
Jesús se libera del abrazo de Juan y zarandea rudamente a Judas Iscariote, diciendo: «¡No blasfemes! Nada te podrá debilitar, si tú no quieres. Y si así sucediera, llora, y no cometas otro delito además del deicidio. Se hace débil quien, motu proprio, se vacía de Dios».
Detalle
Juan relata el arresto de Juan el Bautista.
ECR 180.8 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
«Estará entre nosotros tu traidor...».
«¿Pero estás loco? ¡Le haríamos trizas!» grita Pedro.
Y Judas Iscariote: «¡Loco de verdad! No seré yo jamás ése. Pero, si me sintiera debilitado hasta el punto de poderlo ser, me quitaría la vida: sería mejor que ser deicida».
Jesús se libera del abrazo de Juan y zarandea rudamente a Judas Iscariote, diciendo: «¡No blasfemes! Nada te podrá debilitar, si tú no quieres. Y si así sucediera, llora, y no cometas otro delito además del deicidio. Se hace débil quien, motu proprio, se vacía de Dios».
Detalle
Después del arresto de Juan el Bautista, Juan de Zebedeo dijo esto.
ECR 181.6-7 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
¿Por qué el maestro, viendo la imperfección de su discípulo — si bien no quiere rendirse ante el pensamiento de que será su asesino —, no le cercena inmediatamente de sus filas? Ésta es la pregunta que os hacéis.
La respuesta es: “Porque hacerlo sería inútil”. Haciéndolo no lo suprimiría como enemigo; antes al contrario, su enemistad se duplicaría y se haría más diligente, por la rabia de haber sido descubierto o el dolor de haber sido expulsado. Dolor, sí, porque a veces el discípulo malo no se da cuenta de que lo es; tan sutil es la obra demoniaca que no la advierte (viene a ser poseído por el demonio sin sospechar que está siendo sometido a esta operación). Rabia, sí, rabia por haber sido conocido en lo que es; esto sucede cuando no es inconsciente de la operación de Satanás y sus adeptos (los hombres que tientan al débil en sus debilidades para quitar del mundo al santo que ofende sus maldades con el contraste de su bondad).
Y entonces el santo ora y se abandona en Dios: “hágase lo que permites que se haga”, dice, añadiendo sólo la cláusula: “si sirve para tu finalidad”. El santo sabe que ha de llegar la hora en que serán separadas de sus espigas las malas plantas de cizaña. ¿Y quién lo hará? Dios mismo, que no permite más de cuanto es útil para la victoria de su voluntad de amor».
181.7
«Pero si admites que siempre son Satanás y sus adeptos... me parece que disminuye la responsabilidad del discípulo» dice Mateo.
«No lo creas. Si el Mal existe, también existe el Bien, y en el hombre existe el discernimiento y con éste la libertad».
«Dices que Dios no permite más de cuanto es útil al triunfo de su voluntad de amor. Por tanto, este error incluso es útil, si lo permite, y sirve para que triunfe la voluntad divina» dice Judas Iscariote.
«Con lo cual arguyes, como Mateo, que ello justifica el delito del discípulo. Dios había creado al león exento de saña y a la serpiente sin veneno; ahora el primero es feroz y la segunda venenosa. Pero Dios, por este motivo, los ha separado del hombre. Medita en esto y aplica apropiadamente.
ECR 183.1 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Cristo no ha venido para salvar a los salvados, sino para salvar a los perdidos...
ECR 183.4 · Volume 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Yo he venido para salvar y no perder.
ECR 184.3 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Escuchad.
Dudáis acerca de la conversión de María al bien. No da, en efecto, ningún signo que indique este cambio. Consciente de su grado y su poder, ella, descarada e impúdica, ha osado desafiar a la gente viniendo incluso hasta el umbral de la casa donde se lloraba por causa suya. Luego, al reproche de Pedro ha respondido con una carcajada; y a mi mirada amigable, endureciéndose con soberbia. Vosotros quizás habríais deseado, quién por amor a Lázaro, quién por amor a mí, que le hubiera hablado directa y largamente, y que la hubiera subyugado con mi poder y le hubiese mostrado mi fuerza de Mesías Salvador. No. No es necesario tanto. Ya lo dije hace muchos meses respecto a otra pecadora: las almas deben labrarse a sí mismas. Yo paso y esparzo la semilla. Ocultamente la semilla trabaja. Hay que respetar este trabajo del alma. Si la primera semilla no arraiga en la tierra, se siembra otra, y otra... y sólo se retira uno cuando se tienen pruebas ciertas de la inutilidad de seguir sembrando. Y se ora. La oración es como el rocío, que mantiene los tormos esponjosos y nutridos, con lo que la semilla puede germinar.
Detalle
Jesús habla de María Magdalena, que no parece convertida. Habla de Lázaro y de Aglaia y de su poder como Mesías, y luego del trabajo de las almas sobre sí mismas.
Anotación
Dije esto sobre otra pecadora hace varios meses. Para Aglaé, la mujer con velo de Belle-Eau. Ver EMV 79.6.
Palabras clave
ECR 185.5 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Yo no soy “hombre”, soy el Dios-Hombre. No actúo como vosotros, que, cuando uno ha rechazado vuestro consejo o ayuda y luego le veis en problemas, aunque no seáis tan malos que os alegréis de ello, sí lo sois siempre en cuanto que os le quedáis mirando desdeñosamente y con indiferencia — y no os conmovéis ante su grito que pide ayuda — con grave ademán que significa: “¿No me has aceptado cuando te quería ayudar? Pues ahora arréglatelas solo”. No, Yo soy Jesús, soy Salvador, y salvo, María; salvo siempre, en cuanto se me invoca.