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Notas de la palabra clave

Localización - Casa de Simón el Zelote en Betania

Tema: Lugares en El Evangelio como me fue revelado

Comodidad de lectura

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ECR 197.4 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¡Oh, Maestro! ¡Dame tu bendición!».

«Paz a ti, José. Me alegro de verte; y, además, saludable».

«También yo, Maestro. Los amigos se alegrarán de verte. ¿Estás en Getsemaní?».

«Estaba. Después de la oración voy a Betania».

«¿A casa de Lázaro?».

«No, donde Simón. Tengo también allí a mi Madre y a la madre de mis hermanos y a la de Juan y Santiago. ¿Irás a verme?».

«¿Lo preguntas? Será una gran alegría y un gran honor. Te lo agradezco. Iré con muchos amigos...».

«¡Prudente, José, con los amigos!...» aconseja Simón Zelote.

«¡No, hombre... ya los conocéis! Es verdad que la prudencia dice: “Que no oiga el aire”. Pero, cuando los veáis, comprenderéis que son amigos».

«Entonces...».

«Maestro, Simón de Jonás me estaba hablando de la ceremonia del niño. Has llegado cuando estaba preguntando cuándo pensáis llevarla a cabo. Quiero estar presente también yo».

«El miércoles que precede a la Pascua. Quiero que celebre su Pascua ya como hijo de la Ley».

«Muy bien. Comprendido. Iré a recogeros a Betania. Pero antes, el lunes, iré con los amigos».

«De acuerdo, no se hable más».

«Maestro, te dejo. La paz sea contigo. Es la hora del incienso».

«Adiós, José. La paz sea contigo.»

Detalle

Jesús se encuentra con José de Arimatea.

ECR 198

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo: Jesús se encuentra con su madre en Betania. Yabeç (Jabé) cambia su nombre por Marziam.

Fecha de la visión: Sábado 23 de junio de 1945.

Calendario: sábado 25 de marzo 28 (12 Nissan 3788)

Lugar (mapa) : Betania

Ciclo: El segundo viaje pascual

Sumario: Por venir

Contenido del capítulo: 198.1: Muchos vienen de Betania al encuentro de Jesús que va al encuentro de su Madre. 198.2: María enjuga las lágrimas de Yabeç. 198.3: Y desea la paz a Juan de En-Dor. 198.4: En casa de Simón el Zelote. Las mujeres se afanan en dar la bienvenida a todos. 198.5: Por qué acogen a Yabeç, un huérfano. 198.6: Pedro no quiere que le quiten a Yabeç, a quien Lázaro propone adoptar. 198.7: Él podrá satisfacer todas sus necesidades materiales. 198.8: María cambia el nombre de Yabeç por el de Marziam (Margziam). 198.9: Noticia en particular de la detención del Bautista. 198.10: Yabeç aparece con un vestido nuevo que le ha regalado Marta. 198.11: Jesús y María hablan de la visita de Aglaia.

Edición antigua: Tomo 3, capítulo 59.

ECR 198.1 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Por el umbrío camino que une el Monte de los Olivos con Betania — podría decir que el monte llega, con sus prolongaciones verdes, hasta los campos de Betania —, Jesús con los suyos camina ligero hacia la ciudad de Lázaro.

No ha entrado aún y ya le han reconocido: emisarios, que lo son por propia iniciativa, corren en todas las direcciones para avisar de su llegada, de forma que empiezan a aparecer: por un lado, Lázaro y Maximino; por otro, Isaac con Timoneo y José; la tercera es Marta con Marcela (que alza su velo para inclinarse a besar la túnica de Jesús); inmediatamente después, llegan María de Alfeo y María Salomé, las cuales reciben al Maestro con un gesto de veneración y luego abrazan efusivamente a los propios hijos. El pequeño Yabés, a quien Jesús sigue llevando de la mano, zarandeado por todas estas impetuosas llegadas, observa esto lleno de asombro. Juan de Endor, sintiéndose extraño, se retira hacia la cola del grupo, aparte. Y, por el sendero que conduce a la casa de Simón, viene la Madre.

ECR 199.1 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Una mañana espléndida, que invita verdaderamente a pasear, dejando cama y casa. Los que están en la casa de Simón Zelote, cual abejas con los primeros rayos solares, se levantan muy temprano y salen a respirar el aire puro al huerto de Lázaro, que circunda la casita hospitalaria. Pronto se suman a ellos los que están alojados en casa de Lázaro, es decir: Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Andrés y Santiago de Zebedeo. El sol entra alegre por las ventanas y puertas abiertas de par en par, y las habitaciones, sencillas y limpias, se visten de un tono oro que aviva los colores de los vestidos y hace más brillantes los de los cabellos y las pupilas.

María de Alfeo y Salomé están centradas en servir a estos hombres de vigoroso apetito. María está atenta a cómo un servidor de la casa de Lázaro le arregla a Margziam sus delicados cabellos, igualándoselos con más destreza que su precedente peluquero.

ECR 200

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : Aglaé y la fragancia de su alegría por haber sido salvada.

Fecha de la visión: Lunes 25 de junio de 1945.

Calendario: lunes 27 de marzo 28 (14 Nisan 3788)

Lugar (mapa) : Betania

Ciclo: El segundo viaje pascual

Resumen: Jesús vuelve solo a casa de Simón el Zelote y está preocupado. Es evidente que espera a alguien y María, su Madre, le trae por fin a Aglaia. Le pide a la Virgen que no les moleste, y Cristo habla por fin con la antigua pecadora. Se arrodilla en adoración y llora. Revela que no se atreve a esperar obtener el amor del Señor después de haber pecado tanto. El Maestro la consuela y le explica que ese deseo de amar procede del propio Dios. Cuando la conversa se asombra de que el Altísimo ame a alguien como Aglaia, Jesús le responde de nuevo que Dios es un abismo de misericordia incomprensible para la mente humana, y le confirma que ha sido perdonada.

Surge entonces una pregunta legítima: ¿qué debe hacer? Cristo le dice que vaya a un lugar desierto y le informa de que no volverán a verse en la tierra, y que él morirá para obtener su redención. Ella, por su parte, se entregará a la penitencia y otro apóstol vendrá a decirle todo lo que necesita saber: no será Andrés, sin embargo, quien la llevó a Jesús.

La antigua pecadora le entrega entonces sus joyas y vacía un ánfora de perfume. Finalmente, se despide y Jesús la bendice desde donde está mientras se aleja. Luego le pide a su Madre que le traiga a Andrés y le dice que está salvada. El hermano de Pedro, sin embargo, no debe decir nada, y pronto llegan los demás apóstoles. Se preguntan quién ha respondido al perfume y Judas se queja, lo que molesta a Lázaro y a sus otros compañeros. Jesús se lleva entonces al Iscariote y la visión cesa mientras tanto.

Contenido del capítulo: 200.1: Jesús parece preocupado. 200.2: María anuncia la llegada de Aglaia y se la lleva. 200.3: Jesús confirma a Aglaia el perdón de Dios. 200.4: La envía al desierto, donde la visitará uno de sus apóstoles. 200,5: Ella vacía un ánfora de perfume a sus pies. 200.6: Jesús agradece a Andrés su labor apostólica con Aglaia. 200.7: Discusión sobre el perfume derramado.

Edición anterior: Tomo 3, capítulo 61