ECR 93.6
Notas de la palabra clave
Religiones separadas (protestantismo - ortodoxos - otras confesiones cristianas)
Comodidad de lectura
ECR 144.3
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 144.4
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 145.5
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 145.5
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 145.6
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 146.1-2
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 203.5 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Tan perfecta es esta oración, que no será menoscabada ni por el tempestuoso oleaje de las herejías ni por el paso de los siglos. La mordedura de Satanás fragmentará el cristianismo; muchas partes de mi carne mística sufrirán la separación, para formar células aisladas en el vano deseo de constituirse en cuerpo perfecto, como será el Cuerpo místico de Cristo (el formado por la totalidad de los fieles unidos en la Iglesia apostólica, que será la única verdadera Iglesia mientras exista la tierra). Estas partículas, separadas, privadas por tanto de los dones que habré de dejar a la Iglesia Madre para nutrir a mis hijos, se llamarán de todas formas cristianas, pues darán culto a Cristo, y, a pesar de su error, siempre recordarán que de Cristo han venido. Pues bien, también ellas dirán esta oración universal. Recordadla bien. Meditadla continuamente. Aplicadla en vuestras acciones. Basta para santificarse. Si uno estuviera solo, entre paganos, sin iglesias, sin libros, tendría ya en esta oración todo lo cognoscible para meditar y una iglesia abierta en su corazón para esta oración; tendría una regla segura y una segura santificación.
Detalle
Jesús habla del Padre Nuestro.
ECR 204.6 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
«Todo nacido de mujer la tiene».
«Pero Tú dices que el pecado la mata. ¿Cómo es que entonces en nosotros, pecadores, está viva?» pregunta Plautina.
«Vosotros no pecáis en la fe, pues creéis que estáis en la Verdad. Cuando conozcáis la Verdad, si persistís en el error, cometeréis pecado. De la misma forma, muchas cosas que para los israelitas son pecado, para vosotros no lo son, porque ninguna ley divina os lo prohíbe. Existe pecado cuando uno, a sabiendas, se rebela contra el mandato de Dios y dice: “Sé que lo que hago está mal, pero lo quiero hacer de todas formas”. Dios es justo. No puede castigar a quien hace el mal creyendo que está haciendo el bien; castiga a quien habiendo tenido cómo conocer el Bien y el Mal, elige este último y en él persiste».
«¿Entonces el alma está en nosotros, viva y presente?».
«Sí».
Detalle
Jesús discute sobre el alma con las damas romanas que son paganas y creen en el Olimpo.
ECR 508.3