ECR 184.8 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Tened presente el gran precepto del amor y sed fieles a Dios Verdad y a la verdad en cada una de vuestras palabras, acciones y sentimientos, porque la verdad es hija de Dios.
Notas de la palabra clave
Comodidad de lectura
ECR 184.8 · Volumen 3
Tened presente el gran precepto del amor y sed fieles a Dios Verdad y a la verdad en cada una de vuestras palabras, acciones y sentimientos, porque la verdad es hija de Dios.
ECR 184.8 · Volumen 3
Tened por seguro que Dios ve vuestras luchas y os premia más por venceros en un egoísmo, por retener una palabra mezquina, por no imponer una exigencia, que no si, armados, en la batalla, matarais a vuestro enemigo. Ese Reino de los Cielos que alcanzaréis si vivís como justos está construido con las pequeñas cosas de cada día; con la bondad, la morigeración, la paciencia; contentándose con lo que uno tiene; con la mutua conmiseración; con el amor, sobre todo con el amor.
ECR 184.8 · Volumen 3
Sed buenos. Vivid en paz los unos con los otros. No murmuréis. No juzguéis. Dios estará entonces con vosotros.
ECR 185.5 · Volumen 3
El hombre se cree siempre capaz de todo. Y si se da el caso de que realmente sea hábil en algo, se envanece y se llena de apego a su “habilidad”.
ECR 185.5 · Volumen 3
María, Yo sólo me impongo en casos excepcionales. Generalmente os dejo libres y espero.
Jesús dijo:
ECR 185.5 · Volumen 3
El hombre “es hombre” y quiere actuar por sí solo, y no percibe que Dios no pide sino ayudarle. (...) [Quieren] “actuar por sí solos”, teniéndome a mí, abierto a sus necesidades, en espera de su llamada pidiendo ayuda.
ECR 185.5 · Volume 3
Yo soy Jesús, soy Salvador, y salvo, María; salvo siempre, en cuanto se me invoca.
ECR 186.4 · Volumen 3
El hombre debe recordar su dignidad, "incluso en una acción tan común como es comer."
ECR 186.4 · Volume 3
Comer exageradamente fomenta vicios y tendencias que rebajan al ser humano.
ECR 186.4 · Volumen 3
El hijo del pueblo de Dios debe saber contenerse, y, en obediencia y prudencia, perfeccionarse a sí mismo, teniendo presentes su origen y su fin: Dios y el Cielo.