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Notas de la palabra clave

Animales

Tema: La Creación · Página 5 de 5

Comodidad de lectura

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ECR 204.1 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

En la paz del sábado, Jesús está descansando junto a un campo de lino todo florecido, propiedad de Lázaro. Más que estar junto al campo, yo diría que está sumergido en el alto lino. Sentado en un caballón, se absorbe en sus pensamientos. Con Él no hay sino alguna silenciosa mariposa o alguna rumorosa lagartija, que le mira con sus ojitos de azabache, levantando su cabecita triangular de garganta clara y palpitante. Nada más. En la tarde caliente, calla hasta el más mínimo soplo de viento por entre los altos tallos.

De lejos, quizás del jardín de Lázaro, llega la canción de una mujer, y con ella los alegres gritos del niño, que está jugando con alguien. Luego una, dos, tres voces: «¡Maestro! ¡Jesús!».

Jesús sale bruscamente de su ensimismamiento y se pone en pie. A pesar de que el lino, ya completamente crecido, esté muy alto, Jesús descuella ampliamente por encima de este mar verde y azul.

«¡Ahí está, Juan!» grita Simón Zelote.

Y Juan, a su vez: «¡Madre, el Maestro está aquí, en el lino!».

Mientras Jesús se acerca al sendero que conduce a las casas, llega María.

Anotación

Jesús descansa junto a un campo de lino en plena floración: el lino se cultiva en la mayoría de los países templados y cálidos. Sus flores son azules, lo que llevó a Aragón a escribir: "Un gran campo de lino azul que refleja el cielo". Las plantas crecen 10 mm al día y pueden alcanzar entre 80 cm y 1 m de altura.

ECR 204.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

« (...) “El hombre es engendrado, como todos los animales, por unión de macho y hembra, de varón y mujer. Pero el alma, o sea, lo que diferencia al animal-hombre del animal-bruto, viene de Dios, que la crea cada vez que un hombre es engendrado — o, mejor, es concebido — en un seno, y la inserta en esa carne que, si no, sería solamente animal”».

«¿Y nosotros, que somos paganos, la tenemos? Según lo que dicen tus connacionales no lo parece...» dice Quintiliano irónico.

«Todo nacido de mujer la tiene».

ECR 216.4 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

« Maestro... ¿qué piensas de Judas? El año pasado lloraste conmigo por él. Luego... no sé... Maestro, deja esas dos libélulas, mírame a mí, escúchame, esto que te voy a decir no se lo diría a ningún otro, ni a los compañeros ni a ningún amigo, pero a ti sí: no logro amar a Judas; lo confieso. Es él quien rechaza mi deseo de amarle. No quiero decir que me trate con desprecio, no; es más, hasta incluso se muestra cortés con el viejo Zelote, al que intuye más experto que los demás en el conocimiento de los hombres. Es su modo de actuar. ¿Te parece sincero? Dímelo».

Jesús guarda silencio durante unos momentos, como cautivado por las dos libélulas, que se han posado apenas tocando el agua y que con sus élitros irisados dibujan un pequeño arco iris, un especioso arco iris que sirve para atraer a un mosquito curioso, que acaba devorado por uno de los voraces insectos, el cual a su vez cae en vuelo víctima de un sapo que estaba agazapado (sapo o rana, no lo sé), que se la come junto con el mosquito que había cazado.

Jesús se mueve, se levanta, pues casi se había echado para observar estos pequeños dramas de la naturaleza, y dice: «Así es: la libélula tiene fuertes mandíbulas para nutrirse de hierbas, y alas fuertes para derribar a los mosquitos; la rana, garganta ancha para tragarse a las libélulas. Cada uno tiene lo suyo, y lo suyo usa. Vamos, Simón, que los otros se están despertando».

Detalle

Simón el Zelote y Jesús están solos y se han acercado a observar a dos libélulas que bailan sobre el agua.

Anotación

El año pasado, lloraste conmigo por él. Véase EMV 83.3/4.

«Reflexiona y lo descubrirás». Encontraremos la clave de interpretación relacionando la frase anterior: «Cada ser tiene sus medios y los utiliza» con el pasaje deMateo 12,33-35(por sus frutos se reconoce al árbol) y con el textode EMV 219.4yEMV 222.5

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Evangelio según San Mateo 12, 33-35

Mt 12, 33-35: O bien decís que el árbol es bueno y su fruto bueno; o bien decís que el árbol es malo y su fruto malo; porque por su fruto se conoce el árbol. ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis decir cosas buenas, siendo tan malvados como sois? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno saca cosas buenas del buen tesoro de su corazón, y el hombre malo, de un mal tesoro, saca cosas malas.

ECR 540.8

El Evangelio como me ha sido revelado

Traducción en curso

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