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Notas del tema

El destino del ser humano

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Comodidad de lectura

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ECR 208.2-3 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«En el Cielo no hay huérfanos. Allí tenemos a Dios, y Dios es todo. Aquí tampoco somos huérfanos, porque el Padre está siempre con nosotros».

«Pero Jesús, en esa bonita oración que tú durante el día y mi madre durante la noche me habéis enseñado, dice: “Padre nuestro que estás en los Cielos”. Nosotros no estamos en el Cielo todavía. ¿Cómo podemos estar con Él?».

«Porque Dios está en todas partes, hijo mío. Dios vela por el niño que nace y por el anciano que muere. Sobre cualquier niño que esté naciendo en este momento en el lugar más remoto de la tierra están la mirada y el amor de Dios, y estarán hasta su muerte».

«¿Aun en el caso de que sean malos, como Doras?».

«Sí».

«¿Pero puede Dios, que es bueno, amar a Doras, que es muy malo y hace llorar a mi anciano padre?».

«Le mira con dolor e indignación. Pero, si se arrepintiera, le diría lo mismo que el padre de la parábola al hijo arrepentido.

208.3

Deberías rezar para que se arrepintiera y...».

«¡No, Madre! ¡¡¡Voy a rezar para que se muera!!!» dice con furia el niño. A pesar de que esta reacción sea poco... angélica, su ímpetu es tal, y tan sincero, que los presentes no pueden hacer menos que echarse a reír.

María, recobrando su dulce seriedad de maestra, dice: «No, bonito; no debes hacer eso con un pecador. Si lo hicieras, Dios no te escucharía y te miraría a ti también con severidad. Incluso al perverso debemos desearle el mayor bien. La vida es un bien porque da al hombre la oportunidad de adquirir méritos ante los ojos de Dios».

«Pero el malo lo que gana son pecados».

«Se reza para que se vuelva bueno».

El niño medita un poco... pero no se le ve muy dispuesto a digerir esta lección sublime (...).

ECR 208.10 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Sufres pero es porque has sufrido sola. Tu dolor y tú, tú y el dolor. Así no puede soportarse. ¿No recuerdas las palabras de esperanza a nuestros difuntos?: “Os sacaré de los sepulcros y os conduciré a la tierra de Israel, y sabréis que soy el Señor cuando abra vuestras tumbas y os saque de vuestros sepulcros. Cuando infunda en vosotros mi espíritu viviréis”. La tierra de Israel, para los justos que se han dormido en el Señor, es el Reino de Dios: Yo lo abriré y se lo daré a los que esperan.

Detalle

Jesús habla a una madre viuda afligida por la muerte de sus dos hijos.

ECR 208.10 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«¡Dime que no soy culpable de la muerte de Leví, dímelo! ¡Dime que no los he perdido para siempre! ¡Dime que pronto estaré con ellos!...».

«Sí, sí. Escúchame. Ellos exultan ahora que estás en mis brazos. Iré pronto a ellos. ¿Qué les voy a decir?, ¿que no aceptas con resignación la voluntad del Señor? ¿Tendré que decir esto? ¿Van a tener que quedar en mal lugar las mujeres de Israel, las mujeres de David, tan fuertes y prudentes? No. Sufres pero es porque has sufrido sola. Tu dolor y tú, tú y el dolor. Así no puede soportarse. ¿No recuerdas las palabras de esperanza a nuestros difuntos?: “Os sacaré de los sepulcros y os conduciré a la tierra de Israel, y sabréis que soy el Señor cuando abra vuestras tumbas y os saque de vuestros sepulcros. Cuando infunda en vosotros mi espíritu viviréis”[1]. La tierra de Israel, para los justos que se han dormido en el Señor, es el Reino de Dios: Yo lo abriré y se lo daré a los que esperan».

«¿También a mi Daniel? ¿También a mi Leví?... ¡Le daba verdadero horror la muerte!... No podía pensar siquiera en el hecho de estar lejos de su madre. Por eso yo quería morir para estar a su lado en el sepulcro...».

«No estaban en el sepulcro con su parte viva, sino con las cosas muertas que no podían oírte. Ellos están en el lugar de espera...».

«¿Pero existe ese lugar? ¡Oh, no te escandalices de mí, que mi memoria se ha disuelto en el llanto! Tengo la cabeza henchida del sonido del llanto y de los estertores de mis hijos. ¡Esos estertores! ¡Esos estertores!... Me han disuelto el cerebro. Sólo tengo esos estertores aquí dentro...».

«Pues Yo te meteré ahí las palabras de la vida. Sembraré la Vida — porque Yo soy Vida — donde ahora hay fragor de muerte. Ten presente al gran Judas Macabeo, que quiso que se ofreciera un sacrificio por los muertos, pensando acertadamente que están destinados a resucitar y que hay que adelantarles la paz con oportunos sacrificios. Si Judas Macabeo no hubiera estado seguro de la resurrección, ¿habría orado por los muertos?, ¿habría hecho que oraran por ellos? Él, como está escrito, pensó que, a los que mueren píamente, les está reservada una gran recompensa; y, sin duda, así murieron tus hijos. ¿Ves como asientes? Pues Yo te digo que no te desesperes. Antes al contrario, ruega por tus muertos, para que sus pecados sean cancelados antes de mi llegada. Si es así, sin mediar un instante de espera, irán conmigo al Cielo, porque Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, y — digo la Verdad — a quien cree en mi Verdad y me sigue, le guío y le doy Vida.»

Detalle

Una madre desconsolada por la muerte de sus dos hijos pide a Jesús:

Anotación

¿No has tenido presentes las palabras de esperanza sobre aquellos que la muerte nos ha arrebatado? "Os sacaré de vuestros sepulcros y os haré volver a la tierra de Israel. Entonces sabréis que yo soy el Señor, cuando abra vuestras tumbas y os levante de vuestros sepulcros. Pondré mi espíritu dentro de ustedes y vivirán. " Véase Ezequiel 37:11-14 más abajo.

Recordad al gran Judas Macabeo, que quiso hacer un sacrificio por los muertos, porque pensaba con razón que estaban destinados a resucitar y que había que acelerar para ellos la hora de la paz mediante sacrificios oportunos. Si Judas Macabeo no hubiera estado seguro de la resurrección, ¿habría rezado y hecho rezar por los muertos? Porel contrario, como está escrito, pensaba que se reservaba una gran recompensa a los que mueren piadosamente, como seguramente hicieron vuestros hijos.. . Véase más adelante el segundo libro de los Macabeos 12, 43-46.

Libro de Ezequiel 37, 11-14

Ezequiel 37, 11-14 : Y me dijo: "Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. He aquí que dicen: 'Nuestros huesos están secos, nuestra esperanza está muerta, estamos perdidos. Por tanto, profetiza y diles: "Así dice el Señor Yahvé: 'He aquí que yo abro vuestros sepulcros y os resucitaré de vuestras tumbas, pueblo mío, y os haré volver a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Yahvé cuando abra vuestras tumbas y os levante de vuestros sepulcros, pueblo mío. Pondré mi Espíritu dentro de vosotros, y viviréis; y os daré descanso en vuestra tierra, y sabréis que yo, Yahvé, digo y hago, ¡oráculo de Yahvé!".

Segundo libro de los Macabeos 12, 43-45

2 M 12, 43-46 : Luego, habiendo reunido la suma de dos mil dracmas, la envió a Jerusalén para que sirviera de sacrificio expiatorio. Bonita y noble acción, inspirada por el pensamiento de la resurrección. Porque si no hubiera creído que los soldados muertos en batalla resucitarían, habría sido inútil y vano rezar por los muertos. También consideró que se reserva una recompensa muy buena a los que se duermen en la piedad, y éste es un pensamiento santo y piadoso. Por eso hizo este sacrificio expiatorio por los muertos, para que fueran liberados de sus pecados.

ECR 209.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

En verdad os digo: Venid a mí los que estéis afligidos, desazonados, los que tengáis el corazón herido o estéis cansados, que compartiré con vosotros vuestro dolor y os daré paz; venid a través de mis apóstoles, a través de mis discípulos y discípulas, que cada día aumentan con nuevas personas voluntariosas: encontraréis consuelo en vuestras penas, compañía en vuestras soledades, el amor de vuestros hermanos con que olvidar el odio del mundo; encontraréis, por encima de todos, consolador por encima de todos, compañero perfecto, el amor de Dios; ya no dudaréis de nada; no volveréis a decir: “¡Todo está acabado para mí!”, sino: “Ahora todo empieza para mí en un mundo sobrenatural que cancela toda distancia y separación”; y los hijos huérfanos volverán a unirse con sus padres, ya sublimados en el seno de Abraham, y padres y madres, esposas y viudos, encontrarán a los hijos o al consorte perdidos.

Anotación

Evangelio de Mateo 11, 28-29

Mt 11, 28-29 : Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Llevad mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.