ECR 157.4
Notas de la palabra clave
Redentor
Comodidad de lectura
ECR 157.7-8
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 159.3
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 159.3
El Evangelio como me ha sido revelado
ECR 162.8
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 170.4
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso
ECR 194.5 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
«Al final no me has dicho quién habla de mí en el Libro».
«Los Profetas, Señor; y antes todavía. Habla de ti el Libro desde la expulsión de Adán del paraíso. Luego cuando Jacob y cuando Abraham y Moisés... Me decía mi padre, que había ido a visitar a Juan — no a éste, sino al otro Juan, al del Jordán —, que él, el gran Profeta, te llamaba el Cordero... Ahora entiendo, sí, el cordero de Moisés... ¡La Pascua eres Tú!».
Juan le estimula: «Pero, ¿qué Profeta es el que profetizó mejor de Él?».
«Isaías y Daniel. Pero prefiero a Daniel, ahora que te quiero como a mi padre. ¿Puedo decir que te quiero como he querido a mi padre? ¿Sí? Pues ahora prefiero a Daniel».
«¿Por qué, si quien habla mucho del Cristo es Isaías?...».
«Sí, pero habla de los dolores del Cristo; sin embargo, Daniel habla del ángel hermoso y de tu venida. Es verdad que también Daniel dice que el Cristo será inmolado, pero yo creo que el Cordero será inmolado de un sólo golpe, no como dicen Isaías y David. Yo lloraba siempre al oírlos, así que mi madre no volvió a leérmelos». Casi llora también en este momento, mientras acaricia una mano de Jesús.
«No pienses en eso por ahora.».
Detalle
Yabeç acababa de comprender quién era Jesús. Sabe que es el Mesías, y Yabeç le pregunta quién habló de él en el Antiguo Testamento.
ECR 207.11 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
La realidad es que Yo soy Uno con el Padre eternamente, y estoy unido a Dios como Carne, pues en verdad le era posible al Amor en su Perfección alcanzar lo inalcanzable revistiéndose de Carne para salvar a la carne. A todos estos errores responde mi entera vida, que da sangre desde el nacimiento hasta la muerte, y que se ha sujetado a todo lo humano, excepto al pecado. Sí, he nacido de Ella, por vuestro bien. ¡No sabéis cuánto se mitiga la Justicia desde que tiene a la Mujer como su colaboradora!
Detalle
Algunos afirmarán que Jesús no tuvo carne real y no conoció ni el sufrimiento ni la muerte. Negarán su Encarnación y su divinidad. Jesús dijo entonces:
ECR 555.6
El Evangelio como me ha sido revelado
Traducción en curso