ECR 207.9 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Dios otorga su ayuda en cada hora, si permanecemos humildes y fieles...
Notas del tema
Comodidad de lectura
ECR 207.9 · Volumen 3
Dios otorga su ayuda en cada hora, si permanecemos humildes y fieles...
ECR 208.4
ECR 216.4 · Volumen 3
« Maestro... ¿qué piensas de Judas? El año pasado lloraste conmigo por él. Luego... no sé... Maestro, deja esas dos libélulas, mírame a mí, escúchame, esto que te voy a decir no se lo diría a ningún otro, ni a los compañeros ni a ningún amigo, pero a ti sí: no logro amar a Judas; lo confieso. Es él quien rechaza mi deseo de amarle. No quiero decir que me trate con desprecio, no; es más, hasta incluso se muestra cortés con el viejo Zelote, al que intuye más experto que los demás en el conocimiento de los hombres. Es su modo de actuar. ¿Te parece sincero? Dímelo».
Jesús guarda silencio durante unos momentos, como cautivado por las dos libélulas, que se han posado apenas tocando el agua y que con sus élitros irisados dibujan un pequeño arco iris, un especioso arco iris que sirve para atraer a un mosquito curioso, que acaba devorado por uno de los voraces insectos, el cual a su vez cae en vuelo víctima de un sapo que estaba agazapado (sapo o rana, no lo sé), que se la come junto con el mosquito que había cazado.
Jesús se mueve, se levanta, pues casi se había echado para observar estos pequeños dramas de la naturaleza, y dice: «Así es: la libélula tiene fuertes mandíbulas para nutrirse de hierbas, y alas fuertes para derribar a los mosquitos; la rana, garganta ancha para tragarse a las libélulas. Cada uno tiene lo suyo, y lo suyo usa. Vamos, Simón, que los otros se están despertando».
Simón el Zelote y Jesús están solos y se han acercado a observar a dos libélulas que bailan sobre el agua.
El año pasado, lloraste conmigo por él. Véase EMV 83.3/4.
«Reflexiona y lo descubrirás». Encontraremos la clave de interpretación relacionando la frase anterior: «Cada ser tiene sus medios y los utiliza» con el pasaje deMateo 12,33-35(por sus frutos se reconoce al árbol) y con el textode EMV 219.4yEMV 222.5.
________________________________________________________________________________________________
Evangelio según San Mateo 12, 33-35
Mt 12, 33-35: O bien decís que el árbol es bueno y su fruto bueno; o bien decís que el árbol es malo y su fruto malo; porque por su fruto se conoce el árbol. ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis decir cosas buenas, siendo tan malvados como sois? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno saca cosas buenas del buen tesoro de su corazón, y el hombre malo, de un mal tesoro, saca cosas malas.
ECR 540.8
Traducción en curso