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Región de Galilea

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ECR 2

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : Ana y Joaquín hacen un voto al Señor.

Fecha de la visión: Martes 22 de agosto de 1944

Calendario: 22 de septiembre a.C. (comienzo de Tisri)

Lugar (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Primera aparición de Ana y Joaquín. Ana teje en su casa, hasta que una mujer viene a buscar agua. Deja a su hijo Alfée, al que mima con frutas de su huerto. El niño la quiere y ella le corresponde, pero está triste por no ser madre. Entretanto llega Joachim y ambos se deshacen en elogios hacia la belleza del niño. Hablan de la esterilidad de Ana y Joaquín la insta a ir al Templo una vez más, no sólo para la Fiesta de las Tiendas, sino también para hacer una larga oración al Señor. Menciona a las mujeres de Israel que han dado a luz muy tarde y siempre espera que el Señor las escuche. Ana está de acuerdo con su idea y declara que harán su voto al Señor. Su descendencia será suya, siempre que él se lo conceda...

Contenido del capítulo: 2.1: Ana en su trabajo. 2.2: Una vecina le confía a su hijo. Esto la llena de alegría. 2.3: Llega Joaquín, también regocijado. El amor mutuo de una pareja sin hijos. 2.4: La esperanza de un nacimiento milagroso de un niño consagrado a Dios. 2.5: Comienza el ciclo del nacimiento de la Virgen María.

Edición anterior: Volumen 1, capítulo 2

ECR 3.1 · Volumen 1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

­Antes de proseguir hago una observación.

La casa no me ha parecido la de Nazaret, bien conocida. Al menos la habitación es muy distinta. Con respecto al huerto-jardín, debo decir que es también más amplio; además, se ven los campos, no muchos, pero... los hay. Después, ya casada María, sólo está el huerto (amplio, eso sí, pero sólo huerto). Y esta habitación que he visto no la he observado nunca en las otras visiones. No sé si pensar que por motivos pecuniarios los padres de María se hubieran deshecho de parte de su patrimonio, o si María, dejado el Templo, pasó a otra casa, que quizás le había dado José. No recuerdo si en las pasadas visiones y lecciones recibí alguna vez alusión segura a que la casa de Nazaret fuera la casa natal.

ECR 4

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : Ana anuncia su maternidad con un cántico. Su vientre lleva el alma inmaculada de María.

Fecha de la visión y del dictado: jueves 24 de agosto de 1944.

Calendario: Domingo 23 de diciembre 22 d.C. según Valtorta.fr. Finales del 21 de marzo d.C. según maria-valtorta.org (calendario judío: Nisan 3740)

Localización (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: En Nazaret, Ana canta un cántico, que María transcribe. Mientras tanto, Joaquín regresa y se sorprende al oírla tararear estas palabras. Le pide que se lo repita, y cuando Ana llega a cierto pasaje, en el que anuncia que por fin lleva un niño en su vientre, se le quiebra la voz y revela su maternidad a su marido. Se abrazan y comparten su gran alegría. Ana cuenta cuándo le fue concedida la gracia de la maternidad: en el Templo, vio descender sobre ella una luz. Hablaron del nombre que darían al niño, y su madre ya intuía que sería una niña.

Luego viene un dictado sobre la concepción de María y sobre la sabiduría de los justos que fueron los abuelos de Cristo.

Contenido del capítulo: 4.1: Ana canta, reza y sonríe en su trabajo. 4.2: Anuncia su maternidad a Joaquín. 4.3: En el Templo me llegó un fuego. 4.4: La llamaremos María. Estrella de nuestro mar, perla, felicidad. 4.5 : El Verbo actúa sobre Ana. 4.6 : El alma inmaculada de María. 4.7 : Lo que habrían sido los primeros padres.

Edición anterior: Volumen 1, capítulos 5 y 6

ECR 4.1

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Nada ha cambiado en su interior, si se exceptúan las muchas ramas florecidas, colocadas aquí y allá en jarrones (sin duda provienen de la podadura de los árboles del huerto, que están todos en flor: una nube que varía del blanco nieve al rojo típico de ciertos corales).

Anotación

Llega la primavera. Ese año, el mes de Nisán comenzó oficialmente el 3 de marzo. Cada año, al llegar la primavera, y en recuerdo de la Anunciación, María repetirá este gesto: Cf. Capítulo 23, página 99 (EMV 16), Volumen 3, capítulo 16, página 61 (EMV 156) y Volumen 5, capítulo 36, página 245 (EMV 348).

ECR 5

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo: Nacimiento de la Virgen María. Su virginidad en la mente eterna del Padre.

Fecha de la visión: sábado 26 de agosto de 1944 (EMV 5.1-6)

Fecha del dictado : domingo 27 de agosto de 1944 (EMV 5.7-15)

Calendario: sábado 6 de septiembre del año 21 a.C.

Antiguo calendario juliano: sábado 8 de septiembre del año 21a.C.

Calendario judío: 10 Tishri 3741.

Ubicación (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Hay sequía en Nazaret. Joaquín está trabajando en el jardín y Ana se le une. Ella sufre por el calor y hablan del estado de la vegetación. Está a punto de estallar una tormenta, así que vuelven a casa. Anne está a punto de dar a luz, y Joachim está preocupado porque su mujer no siente dolor durante el parto. Aparte de eso, la tormenta impresiona a todos por su violencia. Entonces nace María y llora, y todo se detiene: un espléndido arco iris nace en el cielo. Ana y Joaquín dan a su hija el nombre de María.

A continuación, Cristo pronuncia un largo dictado. Habla de la Inmaculada Concepción y de la virginidad de su Madre. Cita el Libro de los Proverbios y lo aplica a María. Luego habla del hombre, que estaba destinado a ser el rey de la Creación y para el que Dios hizo todo: estrellas y planetas, mares y océanos, plantas y árboles, animales. El hombre, sin embargo, fue caído por Satanás. Dios, que lo sabe todo, conocía de antemano su pecado y ya había previsto la manera de remediarlo: enviando a su Hijo, por medio de María. A continuación, describe la victoria de la Inmaculada Concepción sobre Satanás. Termina el dictado hablando de la procreación antes de la Falla, del hecho de que los hombres en estado de gracia no deberían haber experimentado la muerte o el sufrimiento en el parto, como María. Concluye hablando de la virginidad de la Toda Hermosa.

Contenido del capítulo: 5.1: El jardín sufre una grave sequía. 5.2: Ana confiesa su gran paz al acercarse el término del embarazo. 5.3: Una violenta tormenta. 5.4: Un arco iris gigantesco, una estrella y una luna temprana saludan el nacimiento. 5.5: Un retrato detallado del niño. 5.6: María es entregada a Ana, que profetiza sobre ella. 5.7: Hablar de la concepción inmaculada de María es sumergirse en el amor. 5.8: En la mente de Dios en el origen de los seres. 5.9: Consuelo y alegría de Dios. 5.10: La creación hecha para el hombre, su rey. 5.11: Dios sabía lo que sería el hombre. 5.12: Dios creó a la Esposa para que fuera la Madre de Dios encarnada. 5.13: El parto como Dios lo quiso y como el hombre lo quiso. 5.14: Satanás, esta niña te ha vencido. Es la venganza de Dios. 5.15: La virginidad de María.

Edición anterior: Volumen 1, capítulos 7 y 8

ECR 5.1.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

­Veo a Ana saliendo al huerto-jardín. Va apoyándose en el brazo de una pariente (se ve porque se parecen). Está muy gruesa y parece cansada — quizás también porque hace bochorno, un bochorno muy parecido al que a mí me hace sentirme abatida.

A pesar de que el huerto sea umbroso, el ambiente es abrasador y agobiante. Bajo un despiadado cielo, de un azul ligeramente enturbiado por el polvo suspendido en el espacio, el aire es tan denso, que podría cortarse como una masa blanda y caliente. Debe persistir ya mucho la sequía, pues la tierra, en los lugares en que no está regada, ha quedado literalmente reducida a un polvo finísimo y casi blanco. Un blanco ligeramente tendente a un rosa sucio. Sin embargo, por estar humedecida, es marrón oscura al pie de los árboles, como también a lo largo de los cortos cuadros donde crecen hileras de hortalizas, y en torno a los rosales, a los jazmines o a otras flores de mayor o menor tamaño (que están especialmente a lo largo de todo el frente de una hermosa pérgola que divide en dos al huerto hasta donde empiezan las tierras, ya despojadas de sus mieses). La hierba del prado, que señala el final de la propiedad, está requemada; se ve rala. Sólo permanece la hierba más verde y tupida en los márgenes del prado, donde hay un seto de espino blanco silvestre, ya todo adornado de los rubíes de los pequeños frutos; en ese lugar, en busca de pastos y de sombra, hay unas ovejas con su zagalillo.

Joaquín, con otros dos hombres como ayuda, está dedicado a las hortalizas y a los olivos. A pesar de ser anciano, es rápido y trabaja con gusto. Están abriendo unas pequeñas protecciones de las lindes de una parcela para proporcionar agua a las sedientas plantas. Y el agua se abre camino borboteando entre la hierba y la tierra quemada, y se extiende en anillos que, en un primer momento, parecen como de cristal amarillento para luego ser anillos oscuros de tierra húmeda en torno a los sarmientos y a los olivos colmados de frutos.

Lentamente, Ana, por la umbría pérgola, bajo la cual abejas de oro zumban ávidas del azúcar de los dorados granos de las uvas, se dirige hacia Joaquín, el cual, cuando la ve, se apresura a ir a su encuentro.

«¿Has llegado hasta aquí?».

«La casa está caliente como un horno».

«Y te hace sufrir».

«Es mi único sufrimiento en este último período mío de embarazo. Es el sufrimiento de todos, de hombres y de animales. No te sofoques demasiado, Joaquín».

«El agua que hace tanto que esperamos, y que hace tres días que parece realmente cercana, no ha llegado todavía. Las tierras arden. Menos mal que nosotros tenemos el manantial cercano, y muy rico en agua. He abierto los canales. Poco alivio para estas plantas cuyas hojas ya languidecen cubiertas de polvo. No obstante, supone ese mínimo que las mantiene en vida. ¡Si lloviera!...». Joaquín, con el ansia de todos los agricultores, escudriña el cielo, mientras Ana, cansada, se da aire con un abanico (parece hecho con una hoja seca de palma traspasada por hilos multicolores que la mantienen rígida). (...)

­Se apresuran, porque las nubes, impulsadas por un viento alto, galopan y aumentan en el cielo mientras la llanura se oscurece y tirita por efectos de la tormenta que se está acercando. Llegando al umbral de la puerta, un primer relámpago lívido surca el cielo. El ruido del primer trueno se asemeja al redoble de un enorme bombo ritmado con el arpegio de las primeras gotas sobre las abrasadas hojas.

Entran todos. Ana se retira. Joaquín se queda en la puerta con unos peones que le han alcanzado, hablando de esta agua tan esperada, bendición para la sedienta tierra. Pero la alegría se transforma en temor, porque viene una tormenta violentísima con rayos y nubes cargadas de granizo. «Si rompe la nube, la uva y las aceitunas quedarán trituradas como por rueda de molino. ¡Pobres de nosotros!».

Anotación

Rosas, jazmines y otras flores. En consonancia con las demás descripciones de la casa. Los jazmines, plantas del sur, florecen de junio a septiembre u octubre, como las rosas.

Sólo en el borde, donde hay un seto de espinos silvestres ya tachonados con los rubíes de sus bayas. Las bayas de espino, de color marrón rojizo a rojo coral, maduran a principios de otoño y duran hasta bien entrado el invierno.

Afortunadamente, contamos con el abundante caudal de la primavera. Hay varias referencias a este hilo de agua que José desviará para alimentar una alberca (véase, por ejemplo, EMV 14,3; EMV 25,6; EMV 26,2; EMV 37,1; etc.).

Si la nube estalla, las uvas y las aceitunas serán aplastadas como bajo una piedra de molino. En Provenza, las aceitunas se recogen hacia octubre.

ECR 7

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : La pequeña María con Ana y Joaquín. La Sabiduría del Hijo ya está en sus labios.

Fecha de la visión y del dictado: Martes 29 de agosto de 1944

Calendario: Agosto del año 18 a.C.

Calendario judío: Ab 3743

Lugar (mapa) : Nazaret

Ciclo: Nacimiento e infancia de la Virgen María

Resumen: Ana está con María en Nazaret. La niña juega en el jardín y le lleva flores. Ella le cuenta la historia de cada una, y su madre se sorprende de lo que dice, cuando María menciona a Salomón, por ejemplo. La niña le contesta que le parece que siempre lo ha sabido, y quiere que Ana le cuente una historia sobre la venida del Emmanuel. La niña le preguntó entonces cuándo tendría lugar la profecía; incluso quiso saber si Dios podría acortar el tiempo de espera si ella rezaba mucho, mucho, mucho. Ana responde finalmente afirmativamente, y la Inmaculada declara que rezará y permanecerá virgen para que su petición sea atendida. La futura Madre de Jesús revela también su deseo de servir a la que llevará al Salvador y, unos instantes después, pregunta a Ana cómo puede salvarla el Señor si ella no peca. Joaquín responde diciendo que el Salvador la ha salvado de antemano. Por último, la feliz familia habla del Templo, al que María pronto ingresará, y promete rezar por sus queridos padres. Después de este capítulo, Jesús da un dictado sobre la precoz sabiduría de su Madre, hablando de la razón y de la inteligencia, don que Dios había dado a nuestros Primeros Padres.

Contenido del capítulo: 7.1: La pequeña María lleva flores a Ana. 7.2: Una historia imaginada para cada flor. 7.3: ¿Cuánto tardará en llegar el Emmanuel? 7.4: Me haré virgen para acelerar su venida. 7.5 : ¿Cómo podrá salvarme si no peco? 7.6 : ¿Cuándo me llevarás al Templo? 7.7 : Niños espiritualmente precoces. 7.8 : La razón es una de las cosas que más nos asemeja a Dios. 7.9 : María fue la Super Eva, la obra maestra del Altísimo.

Edición antigua: Volumen 1, capítulos 11 y 12

ECR 12.6

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«La casa, como sabes, está intacta, menos la parte que fue derribada por orden consular para transformar en calle el sendero para los convoyes de Roma. Pero las parcelas de cultivo, las que te han quedado — porque ya sabes... la enfermedad de tu padre consumió mucho tus haberes — están un poco abandonadas. Hace ya más de tres primaveras que los árboles y las cepas no conocen podadera de hortelano, y la tierra está sin cultivar y, por tanto, dura. Pero los árboles que te vieron cuando eras pequeñita están todavía allí, y, si me lo permites, yo me ocuparé inmediatamente de ellos».

«Gracias, José. Pero, ya trabajas...».

«Trabajaré en tu huerto durante las primeras y las últimas horas del día. Ahora el tiempo de luz se va alargando cada vez más. Para la primavera quiero que todo esté en orden, para alegría tuya. Mira, ésta es una ramilla del almendro que está frente a la casa. Quise coger ésta... — se puede entrar por cualquier parte por el seto destruido, pero ahora le haré de nuevo sólido y fuerte —, quise coger ésta pensando que si yo hubiera sido el elegido — no lo esperaba porque soy consagrado nazareno, y he obedecido porque se trataba de una orden del Sacerdote, no por deseos de casamiento —, pensando, te decía, que el tener una flor de tu jardín te habría alegrado. Aquí la tienes, María. Con ella te doy mi corazón, que, como ella, hasta ahora, ha florecido sólo para el Señor, y que ahora florece para ti, esposa mía».

ECR 14

El Evangelio como me ha sido revelado

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Título del capítulo : La pareja llega a Nazaret

Fecha de la visión: 6 de septiembre de 1944

Calendario:6 de marzo d.C.

Localización (mapa) : Nazaret

Ciclo: Matrimonio con José

Resumen: María describe Nazaret. María regresa a su ciudad después de vivir durante años en el Templo. Se desposa con José y éste la acompaña, junto con Zacarías e Isabel. Nazaret celebró con ellos. Llegan a la casa y José, Zacarías e Isabel le muestran la casa y el jardín de Joaquín. La Virgen conoció también a Alfeo, a María de Cleofás y a sus hijos. Luego conoció a Sara y a su hijo, Alfée, el novio de Ana. José recorrió la casa con su esposa y el hermano de ésta se enteró de que no celebrarían la boda de inmediato. Sorprendido, José le responde que no celebrarán la ceremonia hasta que María tenga dieciséis años. El futuro santo le hizo prometer que le llamaría siempre que lo necesitara. La familia se despidió y Zacarías decidió dejar a Isabel para que enseñara a su prima a ser una perfecta ama de casa. Esto permitirá también a María decorar su casa a su gusto.

Contenido del capítulo: 14.1: El camino por las colinas de Galilea. 14.2: Entrada triunfal en Nazaret. 14.3: José señala desde lejos la casa de María. Él es quien trabajará allí. 14.4: María acoge a Alfeo y a Sara. 14.5: José se ofrece a María como confidente. 14.6: La boda tendrá lugar cuando ella tenga dieciséis años. 14.7: Isabel se quedará un tiempo con su prima.

ECR 14.1-2

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

14.1 El más azul de los cielos de un apacible febrero se extiende sobre las colinas de Galilea. Las suaves colinas que no he visto nunca en este ciclo de la Virgen niña, y que me son ya tan familiares al ojo como si hubiera nacido entre ellas.

La calzada principal, refrescada por lluvia reciente, caída quizás la noche anterior, no tiene polvo, mas tampoco barro. Presenta aspecto compacto y limpio, como si fuera una calle de ciudad, y avanza, sinuosa, entre dos hileras de espino albar en flor: una nevada con sabor amargoso y a bosque, interrumpida una y otra vez por las monstruosas aglomeraciones de los cactus, con sus hojas carnosas en forma de paleta, erizadas de pinchos y decoradas con los enormes granates de sus originales frutos, crecidos sin tallo sobre las hojas, las cuales, por su color y forma, evocan siempre en mí profundidades marinas y bosques de corales y medusas, u otros animales de los mares profundos.

Las hileras de espino sirven como cercas de las propiedades privadas, por lo cual se extienden en todas las direcciones formando un caprichoso trazado geométrico de curvas y de ángulos, de rombos, losanges, cuadrados, semicírculos, triángulos con las más inverosímiles formas agudas u obtusas; es un trazado enteramente asperjado de blanco: como una cinta llena de fantasía que hubieran extendido así, por diversión, a lo largo de los campos; sobre ella vuelan, pían, cantan, a centenares, pajaritos de toda especie, sintiendo la alegría del amor y dedicados a rehacer sus nidos. Al otro lado de las hileras de espino están los campos, con los trigos todavía verdes, pero aquí ya más altos que en los campos de Judea, y prados llenos de flores, y en ellos — como contrapunto de las ligeras nuvecillas del cielo, que el ocaso tiñe de rosa o de un lila tenue o de un violeta pervinca o de un opalino colorado de azul o de un naranja-coral —, a centenares, las nubes vegetales de los árboles frutales, blancas, rosadas, rojas, en todas las tonalidades del blanco, rosa y rojo.

Con el suave viento de la tarde, caen revoloteando de los árboles florecidos los primeros pétalos: parecen jabardillos de mariposas buscando polen en las flores del campo. Entre árbol y árbol, festones de vid aún desnuda: sólo en la parte alta de los festones, en la parte donde más da el sol, las primeras hojitas se abren, inocentes, extrañadas, palpitantes.

El Sol se pone, sereno, en el cielo — ¡qué apacible con ese azul suyo que la luz hace aún más claro! — y a lo lejos titilan, reflejándole, las nieves del Hermón y de otras cumbres lejanas. (...) Isabel la ayuda [María] a recordar, y también Zacarías y José, señalando esta o aquella cumbre, esta o aquella casa.

Casas, sí. Porque Nazaret ya aparece extendida sobre la ondulación de su colina. Recibiendo por la izquierda el Sol occiduo, muestra, con pinceladas de rosa, el color blanco de sus casitas, anchas y bajas, culminadas por una terraza. Algunas de ellas, al darlas el sol de lleno, parecen, de lo rojas que se han puesto las fachadas, estar al lado de un fuego. Y el sol enciende también el agua de los caces y de los bajos pozos, que no tienen casi brocal, de donde suben, chirriando, los cubos para la casa o los odres para la huerta.

Detalle

Marzo del año -6

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