ECR 212.8 · Volumen 3
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Leo lo que he escrito ayer, para poner orden en algunas palabras incomprensibles, por compasión de sus ojos, Padre. Al leerlo me siento desolada... ¡Es tan inferior a lo que experimentaba mientras describía mi estado de ánimo!... Lo que no quita para que en ese momento invocase a mi San Juan, tanto para que me ayudara a manifestar lo que el Señor me hacía experimentar, como por miedo a expresarme mal, y además buscando consuelo, pues ha de saber que también hace sufrir. Yo le decía: «Tú sabes bien estas cosas. Las has experimentado. Ayúdame». Y no me ha faltado su presencia, ni su sonrisa de eterno niño, ni su caricia. ¡Pero ahora me doy cuenta de que mi palabra es tan inferior a lo que sentía...! Todo lo humano es paja; sólo es oro lo sobrenatural, y lo humano no lo puede ni siquiera describir.