ECR 32.9
El Evangelio como me ha sido revelado
Cita
Dios os ayudaría una vez más si la gran masa de los fieles le llamase con fe y amor impetuoso.
Notas de la palabra clave
Comodidad de lectura
ECR 32.9
Dios os ayudaría una vez más si la gran masa de los fieles le llamase con fe y amor impetuoso.
ECR 32.9
No temáis. Estad unidos a la Cruz, que siempre ha vencido las insidias del demonio, el cual viene, con la crueldad de los hombres y con las tristezas de la vida, a tratar de reducir a la desesperación — o sea, a que queden separados de Dios — a los corazones a los que no puede atrapar de otra manera.
ECR 33.4
Somos gratos a Jesús. Que la gente, las personas doctas y complicadas, piensen lo que quieran; que nos llamen incluso “pueriles”. Nosotros no pensamos en eso, ¿verdad?
ECR 34.11
Tú, ¡oh Dios!, lees nuestro corazón y ves qué fin perseguimos. Nos ponemos en tus manos.
ECR 34.11
En el Paraíso, "se habla una sola lengua: la de Dios".
ECR 34.12
Habituadas sus almas a la meditación, tenían una conciencia sensibilísima, afinada por una atención constante, por una aguda introspección, que había hecho de su interior un espejo en que se reflejaban las más ligeras sombras de los hechos cotidianos. Habían hecho de su conciencia una maestra, una voz que los advertía y les gritaba ante la más pequeña, no digo falta, sino mirada a la falta, a lo que es humano, a la complacencia de lo que es yo. Y por eso, cuando se ponen frente a esta maestra, frente a este espejo severo y nítido, saben que no les mentirá.
ECR 34.12
“¡Oh, qué dulce el sentir que en nosotros no hay nada que sea contrario a Dios; sentir que Él mira con complacencia al corazón del hijo fiel y lo bendice! Este sentir produce aumento de fe y confianza, y esperanza y fortaleza y paciencia. Es momento de tempestad, mas ésta pasará, porque Dios me ama y sabe que le amo, y me seguirá ayudando”: esto dicen quienes poseen esa paz que procede de una conciencia recta, reina de todas sus acciones.
ECR 34.15
Las virtudes engendran siempre otras virtudes. De las virtudes orientadas a Dios proceden las virtudes orientadas al prójimo.
ECR 35.5
Basta con salvar a Jesús; si es así, todo nos queda.
José dijo esta frase en el contexto de la huida a Egipto, pero también podría interpretarse así: "Lo único que tenemos que hacer es vivir con Jesús en el corazón y entonces todo quedará en nuestras manos".
ECR 35.5
Tengo a mi Dios. Ya ves que no pierdo nada de lo que más amo.