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Notas de la palabra clave

Riqueza material

Tema: Vida cotidiana y temas sociales · Página 5 de 5

Comodidad de lectura

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ECR 206.9-10

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Ahora que se han marchado estos pobres amigos necesitados de mucho consuelo en la esperanza, o mejor, en la certeza, de que basta conocer poco para ser admitidos en el Reino de Dios, en la certeza de que basta un mínimo de verdad sobre cuyo fundamento trabaje la buena voluntad, me dirijo a vosotros, mucho menos infelices que ellos, porque os encontráis en condiciones materiales mucho mejores y, además, recibís más ayuda del Verbo: mi amor va a ellos sólo con el pensamiento; aquí, a vosotros, mi amor os llega también con mi palabra. Por tanto, tanto en la tierra como en el Cielo, recibiréis un trato más riguroso, pues a quien más se le dio más se le ha de pedir. Mínimo es el bien de que estos pobres amigos que están regresando a su galera pueden disponer; por el contrario, su dolor es máximo. ¿Qué se les puede dar sino promesas de bien? Cualquier carga sería superflua, pues os digo en verdad que de por sí su vida es penitencia y santidad y nada más se les debe imponer. En verdad os digo también que, como verdaderas vírgenes sensatas, ellos no dejarán que sus lámparas se apaguen antes de la hora de su llamada. No, no las dejarán apagarse; esta luz es todo el bien que poseen y no pueden dejar que se apague.

206.10

En verdad os digo que, como Yo estoy en el Padre, así los pobres están en Dios. Por esto, Yo, Verbo del Padre, he querido nacer y permanecer pobre. En efecto, entre los pobres me siento más cerca del Padre, que ama a los más pequeños, y es amado por ellos con todas sus fuerzas. Los ricos poseen muchas cosas; los pobres, sólo a Dios. Los ricos tienen amigos, los pobres están solos. Los ricos tienen muchas consolaciones, los pobres no. Los ricos se divierten, los pobres sólo trabajan. Todo es fácil para los ricos, por su dinero. Los pobres tienen, además, la cruz del temor a las enfermedades y a las carestías, pues significarían para ellos hambre y muerte. Mas los pobres poseen a Dios. Dios, amigo suyo, Consolador suyo; Él los distrae de su penoso presente con esperanzas celestiales; a Él se le puede decir (y ellos saben decirlo, lo dicen precisamente por ser pobres y humildes y estar solos): “Padre, socórrenos con tu misericordia”.

Esto lo estoy diciendo aquí, en esta tierra, que es de Lázaro, amigo mío y de Dios a pesar de que sea muy rico. Puede parecer extraño. Lázaro es la excepción de los ricos. Lázaro ha alcanzado esa virtud, dificilísima de encontrar en la tierra y aún más difícil de practicarse por enseñanza ajena, que es la virtud de la libertad respecto a las riquezas. Lázaro es un hombre justo, no se ofende, no se puede ofender porque sabe que es el rico-pobre, por lo cual mi crítica celada no le toca. Lázaro es justo y reconoce que en el mundo de los grandes sucede como Yo digo. Por lo cual afirmo: en verdad, en verdad os digo que es mucho más fácil que esté en Dios un pobre que un rico, y os digo que en el Cielo del Padre mío y vuestro muchos asientos serán ocupados por aquellos que en la tierra sufrieron, cual polvo que se pisa, el desprecio, por ser los más pequeños.

Los pobres guardan en su corazón las perlas de las palabras de Dios; son su único tesoro. Quien no tiene más que un bien lo custodia; el que tiene muchos se aburre, se distrae, es soberbio y sensual. Así, este último no admira con ojos humildes y enamorados el tesoro ofrecido por Dios; lo confunde con otros tesoros — las riquezas de la tierra —, valiosos sólo en apariencia, y piensa: “¡Si le escucho a éste, que es semejante a mí en cuanto a la carne, será por condescendencia!”; y hace insensible, con los sabores fuertes de la sensualidad, su capacidad de distinguir el sabor de lo sobrenatural: sabores fuertes... cargados de especias para confundir su hedor y su sabor a cosa podrida...

Detalle

Jesús habla de los campesinos de Yokhanan, que no tienen nada y están a las órdenes de un amo cruel. A partir de ahí, da una lección sobre la pobreza y la liberación de las riquezas.

Anotación

Evangelio de Lucas 12, 48

Lc 12, 48 : A quien mucho se le ha dado, mucho se le exigirá; a quien mucho se le ha confiado, más se le exigirá.

ECR 212.7 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Vosotros me habéis dicho, con alegría: “Desde que viniste no hemos tenido ya ni enfermos ni muertos. Tu bendición nos ha protegido”. Sí, la salud es una cosa grande. Pero haced que esta venida mía de ahora os haga sanos de espíritu a todos, siempre y en todo. En vista de esto os bendigo y os doy mi paz: a vosotros, a vuestros niños, a los campos, casas y mieses, a los rebaños y árboles frutales. Usadlo con santidad, no viviendo para ello, sino de ello, dando lo superfluo a quien esté carente, y tendréis la medida prensada de las bendiciones del Padre, y un lugar en el Cielo.