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Notas de la palabra clave

Comunión de los santos

Tema: Biblia, tradición y textos sagrados - Antiguo y Nuevo Testamento · Página 2 de 2

Comodidad de lectura

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ECR 188.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

No desees rasgar los velos que separan a los vivos de los difuntos. No molestes a los difuntos. Escúchalos — a los sabios — mientras están en este mundo y venéralos obedeciéndolos incluso después de la muerte. No disturbes su segunda vida. Quien no obedece a la voz del Señor pierde al Señor; mas el Señor ha prohibido el ocultismo, la nigromancia, el satanismo en todas sus formas.

ECR 191.6 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Los santos están diseminados sobre la faz de la tierra para beneficio de los hombres, pero, cuando, a pesar de la extrema cercanía de éstos, el hombre sigue siendo lo que es (...), inútil es recurrir después a los santos. Ahora estamos separados. Las hierbas, en el campo, están mezcladas, mas, una vez cortadas, serán separadas las malas de las buenas. Lo mismo sucede con vosotros y nosotros: estuvimos juntos en la tierra y, contra el amor, nos arrojasteis de vuestra presencia, nos atormentasteis de todos los modos posibles, nos relegasteis al olvido; pues bien, ahora estamos divididos y entre vosotros y nosotros se abre un abismo tal, que los que quisieran pasar de aquí a vosotros no podrían, ni tampoco vosotros, que estáis allí, podéis salvar este abismo tremendo para venir a nosotros.

Detalle

La separación de los condenados y los bienaventurados después de la muerte. Aquí Abraham está hablando con el malvado hombre rico en el infierno.

ECR 191.7 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

No es justo que un bienaventurado deje mi seno para ir a recibir ofensas de los hijos del Enemigo. El tiempo de las injurias para él ya ha pasado; ahora está en la paz y en ella permanece, por orden de Dios, que ve la inutilidad de intentar la conversión de quienes no creen siquiera en la palabra de Dios y no la ponen en práctica.

Detalle

En la parábola de Lázaro y el hombre rico, Abraham dice lo siguiente.

ECR 194.3 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Dices que abrirás las puertas de los Cielos. ¿No están cerradas por el gran Pecado? Mi mamá me decía que ninguno podría entrar hasta que no viniera el perdón y que los justos lo esperaban en el Limbo».

«Así es. Pero Yo, tras predicar la palabra de Dios y obteneros el perdón, iré al Padre, y le diré: “He cumplido toda tu voluntad, ahora quiero mi premio por mi sacrificio. Que vengan los justos que están esperando tu Reino”. Y el Padre me dirá: “Sea como quieres”. Entonces descenderé a llamar a todos los justos y el Limbo abrirá sus puertas al oír mi voz, y saldrán jubilosos los santos Patriarcas, los luminosos Profetas, las mujeres benditas de Israel y... ¿te imaginas cuántos niños? ¡Será como un prado florecido de niños de todas las edades! Y me seguirán, cantando, ascendiendo al hermoso Paraíso».

«¿Mi mamá estará entre ellos?».

«Sin duda».

«Pues no me has dicho que estará contigo en la puerta del Cielo cuando yo muera...».

«Ni ella ni tu padre tendrán necesidad de estar en esa puerta; cual fúlgidos ángeles, con sus vuelos siempre estarán uniendo estrechamente el Cielo y la tierra, a Jesús con su hijo Yabés, y cuando estés cercano a la muerte harán como aquellos dos pajaritos en aquel seto. ¿Los ves? — Jesús sube en brazos al niño para que vea mejor — ¿Ves cómo cubren sus huevecillos? Esperan a que se abran; después extenderán sus alas para proteger a su nidada de cualquier mal, y luego, cuando se hayan desarrollado y estén preparados para poder volar, servirán de apoyo a sus crías con sus robustas alas y las llevarán hacia arriba, muy arriba... hacia el Sol. Tus padres harán lo mismo contigo».

«¿Se cumplirá exactamente así?».

«Exactamente así».

«¿Les vas a decir que se acuerden de venir?».

«No será necesario, porque te quieren. De todas formas se lo diré».

«¡Cuánto te quiero!». El niño, que está todavía en brazos de Jesús, se le agarra fuertemente al cuello y le besa, con una efusión tan jubilosa, que verdaderamente conmueve.

Jesús le devuelve el beso y le baja al suelo.

ECR 209.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

En verdad os digo: Venid a mí los que estéis afligidos, desazonados, los que tengáis el corazón herido o estéis cansados, que compartiré con vosotros vuestro dolor y os daré paz; venid a través de mis apóstoles, a través de mis discípulos y discípulas, que cada día aumentan con nuevas personas voluntariosas: encontraréis consuelo en vuestras penas, compañía en vuestras soledades, el amor de vuestros hermanos con que olvidar el odio del mundo; encontraréis, por encima de todos, consolador por encima de todos, compañero perfecto, el amor de Dios; ya no dudaréis de nada; no volveréis a decir: “¡Todo está acabado para mí!”, sino: “Ahora todo empieza para mí en un mundo sobrenatural que cancela toda distancia y separación”; y los hijos huérfanos volverán a unirse con sus padres, ya sublimados en el seno de Abraham, y padres y madres, esposas y viudos, encontrarán a los hijos o al consorte perdidos.

Anotación

Evangelio de Mateo 11, 28-29

Mt 11, 28-29 : Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Llevad mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.