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Notas de la palabra clave

Lugares - Engannim - En Gannim

Tema: Región de Galilea

Comodidad de lectura

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ECR 192

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo: Una predicción a Santiago de Alfeo. La llegada a En-Gannim tras una pausa en Mageddo.

Fecha de la visión: Viernes 15 de junio de 1945

Calendario: lunes 20 marzo 28 (7 Nissan 3788)

Localización (mapa): En-Gannim y Mageddo

Ciclo: El segundo viaje pascual

Resumen : Por venir

Contenido del capítulo: 192.1: Santiago será como Elías en el Carmelo. 192.2: Pedro carga sobre sus hombros al fatigado Yabeç. 192.3: Lo defiende de dos muchachos despreciativos. 192.4: Cuida de Yabeç como un padre. 192.5: Encuentro con Publio Quintiliano que escolta a Claudia a Jerusalén. 192.6: El soldado lleva a Yabeç en su montura. Juan de Endor conoce al romano. 192.7: Pedro le compra sandalias a Yabeç.

Edición anterior: Volumen 3, capítulo 53

ECR 192.2 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Un lindo riachuelillo, que fluye hacia el mar, colmado su caudal por las lluvias primaverales y la disolución de las nieves, se interpone en su camino.

Acude Pedro y dice: «El puente está más arriba, por donde pasa el camino que va de Tolemaida a Enganmín (o Engannim)».

Jesús, dócilmente, vuelve sobre sus pasos. Cruza el riachuelo por un sólido puente de piedra. En seguida vuelven a verse montañas pequeñas y colinas de poca entidad.

«¿Llegaremos a Engannim antes de que anochezca?» pregunta Felipe.

«Ciertamente. Pero... ahora tenemos con nosotros a un niño. ¿Estás cansado Yabés?» pregunta amorosamente Jesús. «Sé sincero como un ángel».

«Un poco, Señor. De todas formas, me esforzaré en seguir caminando».

«Este niño está débil» dice con su voz gutural el hombre de Endor.

«¡Mira tú éste!...» exclama Pedro. «¡Con la vida que lleva desde hace algunos meses!... ¡Ven que te coja en brazos!».

«¡Oh, no, señor! No, que te cansas. Todavía puedo andar yo».

«¡Ven, ven, que no pesas. Pareces un pajarillo desnutrido» Pedro le sube en vilo, le sienta sobre sus anchos y fuertes hombros, a caballo, y le sujeta por las piernas.

Caminan ligeros porque el sol ya es fuerte e invita y estimula a llegar a las umbrías colinas.

ECR 192.4-5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«(...) Vamos, para estar por la tarde en Engannim sin hacer correr demasiado al niño».

«Le llevo yo. Pesa más mi red. No puede caminar con estas dos suelas rotas. Ven».

Y, cargándose encima a su ahijado, Pedro reanuda contento su camino, cada vez más umbrío entre arbolados de frutas varias, en un ascender suave de colinas, desde las cuales la vista se dilata hacia la fecunda llanura de Esdrelón.

192.5

Engannim debe ser una bonita ciudad, no grande, bien abasteci da de agua de las colinas a través de un acueducto elevado que es probablemente obra romana. Jesús y los suyos están ya en las cercanías de la ciudad. En esto, perciben el rumor de una patrulla militar que está acercándose. Deben ponerse al seguro arrimándose al borde del camino. Los cascos de los caballos resuenan contra el suelo, que aquí, en las cercanías de la ciudad, muestra apenas la pavimentación bajo la tierra que se ha ido acumulando junto con detritos; en efecto, jamás una escoba ha limpiado este camino.