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Notas de la palabra clave

Lugares - Monte de los Olivos - Olivar de Getsemaní

Tema: Lugares en El Evangelio como me fue revelado

Comodidad de lectura

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ECR 3.2.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

­Empiezo a ver y escribo.

Fuera de los muros de Jerusalén, en las colinas, entre los olivos, hay gran multitud de gente. Parece un enorme mercado, pero no hay ni casetas ni puestos de venta ni voces de charlatanes y vendedores ni juegos. Hay muchas tiendas hechas de lana basta, sin duda impermeables, extendidas sobre estacas hincadas en el suelo. Atados a las estacas hay ramos verdes, como decoración y como medio para dar frescor. Otras, sin embargo, están hechas sólo de ramos hincados en el suelo y atados, éstas crean como pequeñas galerías verdes. Bajo todas ellas, gente de las más distintas edades y condiciones y un rumor de conversación tranquilo e íntimo en que sólo desentona algún chillido de niño.

Cae la tarde y ya las luces de las lamparitas de aceite resplandecen acá y allá por el extraño campamento. En torno a estas luces, algunas familias, sentadas en el suelo, están cenando; las madres tienen en su regazo a los más pequeños, muchos de los cuales, cansados, se han quedado dormidos teniendo todavía el trozo de pan en sus deditos rosados, cayendo su cabecita sobre el pecho materno, como los polluelos bajo las alas de la gallina. Las madres terminan de comer como pueden, con una sola mano libre, sujetando con la otra a su hijito contra su corazón. Otras familias, por el contrario, no están todavía cenando. Conversan en la semioscuridad del crepúsculo esperando a que la comida esté hecha. Se ven lumbres encendidas, desperdigadas; en torno a ellas trajinan las mujeres. Alguna nana muy lenta, yo diría casi quejumbrosa, mece a algún niño que halla dificultad para dormirse.

Encima, un hermoso cielo sereno, azul cada vez más oscuro hasta semejar a un enorme toldo de terciopelo suave de un color negro-azul; un cielo en el que, muy lentamente, invisibles artífices y decoradores estuvieran fijando gemas y lamparitas, ya aisladas, ya formando caprichosas líneas geométricas, entre las que destacan la Osa Mayor y Menor, que tienen forma de carro con la lanza apoyada en el suelo una vez liberados del yugo los bueyes. La estrella Polar ríe con todos sus resplandores.

Me doy cuenta de que es el mes de octubre porque una gruesa voz de hombre lo dice: «¡Este octubre es extraordinario como ha habido pocos!». (...)

­La noche está cada vez más poblada de estrellas y las luces son cada vez más numerosas en el campamento. Luego muchas luces se van poco a poco apagando: son los primeros que han cenado, que ahora se echan a dormir. Va disminuyendo también lentamente el rumor de la gente. No se oyen ya voces de niños. Sólo resuena la vocecita de algún lactante buscando la leche de su mamá. La noche exhala su brisa sobre las cosas y las personas, y borra penas y recuerdos, esperanzas y rencores. Bueno, quizás estos dos sobrevivan, aun cuando hayan quedado atenuados, durante el sueño, en los sueños.

Detalle

Al parecer, el Festival de las Carpas se celebra en octubre. María describe el ambiente del festival.

Anotación

Fuera de las murallas de Jerusalén, una gran multitud se encuentra en las colinas y entre los olivos. El "Campo de los Galileos" en el Monte de los Olivos. Aquí se reúnen los galileos para las fiestas (véase el tomo 4, capítulo 143 /vo 279.1).

Hay muchas tiendas de lana áspera, ciertamente impermeables, extendidas sobre estacas fijadas al suelo. En la fiesta de Sucot, también llamada Fiesta de las Tiendas o Fiesta de los Tabernáculos, cada familia construye una cabaña (o sukkha) hecha con cuatro tipos de ramas atadas entre sí. Su nombre evoca las chozas bajo las cuales acampaba la gente durante la cosecha.

Me doy cuenta de que es octubre, porque una voz de hombretón dice: "¡Un mes de octubre precioso, como pocas veces se ve! Octubre: La Fiesta de las Tiendas (Sukkot) se celebra al comienzo del otoño, del 15 al 21 de Tishri (24/9 al 2/10 en 22 AC). A veces", escribe Maria Valtorta en una copia mecanografiada, "los nombres se expresan en italiano para que el lector entienda mejor".

Nuestro mes de octubre coincide con los meses hebreos de Tisri (o Etanim) y Marchesvan (o Bul). De hecho, el calendario judío se basaba en el año lunar, que comienza en primavera (como puede verse en 68.4), y el nuestro en el año solar, por lo que las correspondencias son aproximadas.

ECR 196

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : El sábado en Getsemaní. Jesús recuerda la infancia de su Madre y clasifica los diferentes amores según su poder.

Fecha de la visión: jueves 21 de junio de 1945

Calendario: sábado 25 de marzo 28 (12 Nisan 3788).

Nota: El 25 de marzo es el día en que la Iglesia conmemora la Anunciación.

Lugar (mapa): Getsemaní

Ciclo: El segundo viaje pascual

Resumen: Por venir

Contenido del capítulo: 196.1: Yabeç tendrá un vestido nuevo. 196.2: ¿Qué dirá María de este niño? 196.3: Recuerda a Joaquín explicando, a través de la parábola del pájaro que cayó del nido, cómo el Salvador lo amó sin pecado. 196.4: Los tres poderes del amor: el de Dios, el de los padres, el de los esposos. 196.5 : Estos tres amores tal como eran antes de la Falta. 196.6 : Luego el amor al prójimo, a la ciencia y al trabajo, y eso es todo. Altercado entre Pedro y Judas. 196.7 : Cómo conoció Jesús la infancia de María. Lección de castidad de la jovencísima María. 196.8: Joaquín profetizó grandes verdades sobre María, su hija. 196.9: Yabeç se encontrará con María antes de ir al Templo.

Edición antigua: Tomo 3, capítulo 57.

ECR 196.1.2 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

La mayor parte de la mañana del sábado ha estado ocupada en dejar descansar a los cansados cuerpos y en arreglar la ropa, polvorienta y arrugada por el viaje. En las vastas cisternas del Getsemaní — colmadas de agua de lluvia — y en el Cedrón — verdadera sinfonía entre los cantos, espumoso, lleno, por los chaparrones de los últimos días — hay tanta agua que es una verdadera incitación. Uno tras otro, los peregrinos, desafiando el fresco, bajan a zambullirse en el torrente; luego se ponen vestidos nuevos, de los pies a la cabeza, y, con el pelo todavía un poco tieso por las rociadas del torrente, van a sacar agua de las cisternas y la vierten en unas pilas grandes donde tienen la ropa, separada por colores. (...)

Se diseminan por el olivar, muy hermoso en este sereno día abrileño. La lluvia de los días precedentes parece haber plateado los olivos y sembrado la tierra de flores, de tanto como resplandecen al sol las frondas, de tantas florecillas como hay al pie de los olivos. Los pájaros cantan y vuelan por todas partes.

La ciudad se abre allá, hacia el Oeste del observador.

No se ve el bullir de gente, pero sí las caravanas que se dirigen hacia la Puerta de los Peces — y hacia otras puertas cuyo nombre desconozco —, desde el lado Este. La ciudad se las traga como si fuera un famélico vientre.

Anotación

La ciudad se extiende por allí, al oeste de Getsemaní. Ver el boceto dibujado por Maria Valtorta.

Maria Valtorta dibujó el boceto con lápiz negro, a veces superpuesto con rojo y azul. Algunos nombres están dibujados con bolígrafo. En el centro está el "Templo", con "Casas apretadas", y, en un semicírculo a la izquierda: "Suburbios y casas más dispersas", todo ello rodeado por un doble círculo cuya explicación se encuentra en la parte inferior de la página: "(El círculo rojo y azul indica los muros)". En estas "murallas" se lee una "puerta" junto a la indicación "norte", y otra "puerta" al sureste. Fuera de las "murallas": "Cedrón" y "Getsemaní" al este, "Casas" dos veces al sur, "Torrente" y "Gólgota" al oeste.

Se ven las caravanas que se dirigen hacia la Puerta de Piscis. Al norte de Jerusalén, junto al Templo.

ECR 198.1 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Por el umbrío camino que une el Monte de los Olivos con Betania — podría decir que el monte llega, con sus prolongaciones verdes, hasta los campos de Betania —, Jesús con los suyos camina ligero hacia la ciudad de Lázaro.

No ha entrado aún y ya le han reconocido: emisarios, que lo son por propia iniciativa, corren en todas las direcciones para avisar de su llegada, de forma que empiezan a aparecer: por un lado, Lázaro y Maximino; por otro, Isaac con Timoneo y José; la tercera es Marta con Marcela (que alza su velo para inclinarse a besar la túnica de Jesús); inmediatamente después, llegan María de Alfeo y María Salomé, las cuales reciben al Maestro con un gesto de veneración y luego abrazan efusivamente a los propios hijos. El pequeño Yabés, a quien Jesús sigue llevando de la mano, zarandeado por todas estas impetuosas llegadas, observa esto lleno de asombro. Juan de Endor, sintiéndose extraño, se retira hacia la cola del grupo, aparte. Y, por el sendero que conduce a la casa de Simón, viene la Madre.

ECR 203

El Evangelio como me ha sido revelado

Detalle

Título del capítulo : El Padre Nuestro

Fecha de la visión: Jueves 28 de junio de 1945

Calendario: jueves 30 marzo 28 (17 Nissan 3788)

Lugares (mapa) : Jerusalén y después Getsemaní

Ciclo: El segundo viaje pascual

Resumen: Jesús sale de la casa donde se aloja con los apóstoles, excepto Judas, que no está presente. Pide a Juan de Endor que cuide de las discípulas en su ausencia y se dirige al monte de los Olivos con los discípulos. Por el camino, les dice que quiere hacerles un gran regalo y les agradece su amor por él.

Mientras caminan, el Maestro les dice que los apóstoles tuvieron que soportar continuas decepciones y pruebas, pero que siempre deben confiar en Dios. Mientras tanto, les dice que van al Monte de los Olivos, a Getsemaní.

Contenido del capítulo: 203.1: Jesús quiere estar a solas con sus apóstoles. 203,2: Voy a enseñarles a orar. 203.3: Simón de Jonás se transforma en Pedro de Jesús. 203.4: Judas, ausente, se ha vuelto menos bueno. Tiene celos de Jesús. 203,5: La oración perfecta: cuando recéis decid así. 203,6: Padre nuestro: sentiros hijos. 203,7: Santificado sea el santo y dulce Nombre. 203.8 : Que venga a la tierra el reinado de Dios. 203.9 : Obediencia perfecta en la tierra como en el cielo. 203.10 : El pan de cada día pedido al Padre que es bueno. 203.11 : La necesidad del perdón. 203.12 : Las tentaciones. 203.13 : El don de la segunda Pascua. Regreso a Getsemaní.

Edición anterior: Tomo 3, capítulo 64

ECR 203.1-2 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Ya están en el ángulo nordeste de la muralla; vuelven la esquina y van siguiendo la base del monte Moria hasta un punto en que, por un puentecito, pueden cruzar el Cedrón.

«¿Vamos a Getsemaní?» pregunta Santiago de Alfeo.

«No. Más arriba, a la cima del Monte de los Olivos».

«¡Qué bonito será!» dice Juan.

«También le habría gustado al niño» susurra Pedro.

«¡Tendrá oportunidad de verlo otras muchas veces! Estaba cansado, y además es un niño. Quiero ofreceros una cosa grande, porque ya es justo que la tengáis».

203.2

Suben entre los olivos, dejando Getsemaní a su derecha, subiendo más arriba por el monte, hasta alcanzar la cima, en que los olivos forman un peine susurrador.