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Notas de la palabra clave

Lugares - Siloan (localidad)

Comodidad de lectura

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ECR 199.3-4 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Hasta las cercanías de Jerusalén van todos juntos. Luego se separan: Judas se va por su cuenta (entra en la ciudad, probablemente por la Puerta que está hacia la Torre Antonia); Tomás, Felipe y Natanael, con María y el niño, caminan todavía con Jesús y los otros compañeros unas cuantas decenas de metros para luego entrar en la ciudad por la parte del suburbio de Ofel.

199.4

«¡Bien! ¡Encaminémonos hacia estos infelices!» dice Jesús, y, volviendo las espaldas a la ciudad, empieza a andar en dirección a un lugar desolado, situado en las laderas de un cerro rocoso que está entre los dos caminos que de Jericó van a Jerusalén. Es un lugar extraño: después de la primera subida por la que trepa un escarpado sendero, presenta una estructura escalonada, de forma que, hasta el primer desnivel, hay al menos tres metros a pico, y así el segundo desnivel... Es un lugar árido, muerto... tristísimo.

«Maestro — grita Simón Zelote — estoy aquí; párate, que te enseño yo el camino...» y Simón, que estaba apoyado en la roca buscando un poco de sombra, viene, y conduce a Jesús por una vereda también escalonada, que va en dirección a Getsemaní, aunque del otro lado del camino que une el Monte de los Olivos con Betania.

«Hemos llegado. Yo viví entre los sepulcros de Siloán. Aquí están mis amigos; parte de ellos, porque los otros están en Ben Hinnom y no han podido venir porque habrían tenido que atravesar el camino y los habrían visto».

«Iremos a verlos también a ellos».

«¡Gracias!, por ellos y por mí».

ECR 199.5 · Volumen 3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

«Ahora vamos a Ben Hinnom» dice Jesús.

(...) Pasan el Cedrón. Siguen el lado sur del monte Tofet. Llegan a un vallecillo sembrado de tumbas e inmundicias, sin un solo árbol, sin nada que proteja del sol, que en este lado meridional cae implacable con su fuego poniendo al rojo el pedrisco de estos nuevos escalones de infierno, en cuya base aumentan el calor inflamadas emanaciones fétidas. Dentro de estas tumbas, que asemejan a hornos crematorios, míseros cuerpos se consumen... Siloán, siendo húmedo y estando orientado casi al Norte, será feo en invierno, pero este lugar debe ser terrorífico en verano...

Anotación

El sol brilla y abrasa las piedras de estas nuevas terrazas del infierno, en cuya base arden fuegos pestilentes que aumentan aún más el calor. Es en el Valle de Hinnom, también conocido como Gehenna, donde se queman los desechos de Jerusalén.