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Notas de la palabra clave

Miriam (personaje bíblico)

Comodidad de lectura

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ECR 4.4

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

La llamaremos María. Estrella de nuestro mar, perla, felicidad, el nombre de la primera gran mujer de Israel. Pero no pecará nunca contra el Señor, que será el único al que dará su canto, porque ha sido ofrecida a Él como hostia antes de nacer.

Detalle

Ana y Joaquín deciden el nombre de su hijo.

Anotación

Ella nunca ofenderá al Señor: de hecho, Miriam ofendió al Señor en Números 12:1-10.

Libro de los Números 12, 1-10

María y Aarón hablaron contra Moisés acerca de la mujer cusita que había tomado, pues él había tomado una mujer cusita. Dijeron: "¿Habló Yahvé sólo por medio de Moisés? ¿No ha hablado también por medio de nosotros?" Y Yahvé lo escuchó. Pero Moisés era un hombre muy gentil, más gentil que ningún otro hombre sobre la faz de la tierra. De pronto Yahvé dijo a Moisés, Aarón y María: "Salid vosotros tres a la Tienda del Encuentro". Salieron los tres, y Yahvé descendió en la columna de nube y se detuvo a la puerta de la Tienda. Llamó a Aarón y a María, y ambos se acercaron, y les dijo: "Escuchad atentamente mis palabras: si tenéis algún profeta de Yahvé, yo me revelo a él en una visión y le hablo en sueños. No se trata de mi siervo Moisés; él es conocido por ser fiel en toda mi casa. 8Yo le hablo de boca a boca, mostrándome, no con enigmas, y él contempla el rostro de Yahvé. ¿Por qué, pues, no tuviste miedo de hablar contra mi siervo, contra Moisés?". Y se encendió la ira de Yahvé contra ellos; y se fue; la nube se retiró de sobre la tienda. Y he aquí que María quedó leprosa, blanca como la nieve. Aarón se volvió hacia María, y he aquí que era leprosa.

ECR 38.3

El Evangelio como me ha sido revelado

Cita

Uno de los dos niños propone: «¿Por qué no hacemos el Éxodo a través de Egipto? Jesús es Moisés; yo, Aarón; tú... María».

«¡Pero si yo soy chico!».

«¡No importa! ¿Qué más da? Tú eres María y bailas ante el becerro de oro, que será aquella colmena».

«Yo no bailo. Soy un hombre y no quiero ser una mujer; soy un fiel, y no quiero bailar ante el ídolo».

Jesús interviene diciendo: «Pues no hacemos este pasaje. Podemos hacer ese otro de cuando le eligen a Josué sucesor de Moisés. Así no está ese feo pecado de idolatría y Judas estará contento de ser hombre y sucesor mío. ¿Verdad que estás contento?».

«Sí, Jesús. Pero entonces Tú tienes que morir, porque Moisés muere después. No quiero que Tú mueras; Tú, que siempre me quieres tanto».

«Todos morimos... Pero Yo antes de morir bendeciré a Israel, y, dado que aquí sólo estáis vosotros, en vosotros bendeciré a todo Is­rael».

Detalle

Judas, Santiago y Jesús están jugando en el jardín de Nazaret cuando eran niños. María está presente.